EXPOSICIONES MADRID: WILLIAM KLEIN EN FUNDACIÓN TELEFÓNICA

WILLIAM KLEIN. MANIFIESTO

COMISARIA: Raphaëlle Stopin

DÓNDE: Espacio Fundación Telefónica, calle Fuencarral nº 3 (Madrid)

CUÁNDO: Hasta el 22 de septiembre de 2019

Entrada gratuita

#ManifiestoKlein

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Y seguimos con recomendaciones de exposiciones de fotografía que podéis visitar en Madrid; si ayer os hablaba de la de Berenice Abbott en la Fundación Mapfre, hoy le toca el turno a la de William Klein en la Fundación Telefónica, de la que podréis disfrutar hasta el próximo 22 de septiembre.

William Klein (Nueva York, 1928) es considerado uno de los padres de la fotografía moderna. Esta exposición, la primera gran retrospectiva del artista en España, incluye más de 200 obras y documentos, donde encontraremos sus inicios (muy poco conocidos hasta el momento), pinturas, experimentos fotográficos, las series de ciudades como Nueva York, entre otras, y sus obras sobre moda.

La base del éxito de su fotografía está en que Klein es capaz de estar siempre lo suficientemente cerca del momento exacto y así lo demuestra desde sus inicios (1952 -1953), en los que se centra en la sombra y la luz, los fundamentos de la fotografía. A los 26 años, cuando residía en París, realiza su propia colección de pinturas abstractas, utilizando el medio fotográfico para extenderlo a sus cuadros. Más adelante, da un giro a su trabajo y comienza a centrarse en el ser humano, donde los hombres, mujeres, adolescentes, niños, obreros y aristócratas se convierten en los protagonistas.

En 1954, ya de vuelta en Nueva York, crea un “diario” de su regreso, donde muestra la visión a través de un ojo americano y otro europeo, convirtiendo la ciudad en una tierra que explicará a su manera, mezclándose con la multitud y recorriendo las calles de barrios tan dispares como Harlem, el Bronx o la Quinta Avenida. Sus fotografías transmiten cercanía, imágenes que no son pactadas pero tampoco hechas a escondidas y en las que siempre al menos uno de los rostros que aparecen, está mirando a cámara. En ocasiones la proximidad excesiva deforma y desenfoca, pero lejos de desechar ese resultado, lo convierte en un lenguaje original y expresionista.

El ojo de Klein, que se esconde tras el objetivo, es el protagonista principal de su trabajo, a través del cual nos muestra una fotografía callejera plagada de vida, espontaneidad, desenfoque y movimiento en blanco y negro y también en una atrevida paleta de colores, acercándose incluso a esa clase alta de la sociedad neoyorquina y alejándola de esa fachada distante y aburrida a la que sus retratos nos tenían acostumbrados.

El libro que publica sobre Nueva York en 1956 le lleva a otras ciudades como Roma, Moscú, Tokio o París, la ciudad a la que siempre regresa y en la que ha sabido captar durante décadas la vida de los parisinos, desde sus manifestaciones hasta sus desfiles, compras o momentos más mundanos.

Manifiesto es una de las principales obras artísticas del siglo xx que refleja bajo diferentes prismas la sociedad moderna; “Cuenta la historia de una humanidad cosmopolita, ruidosa y alegre, vivida y observada por un hombre que se regocija incesantemente en su embriagador movimiento, como el de aquellos niños que bailaban ante su lente hace sesenta años”, describe Raphaëlle Stopin, comisaria de la exposición.

Una exposición muy recomendable que, además de trasladarnos a otra época y otras ciudades, retrata la espontaneidad y el momento exacto sin artificios, algo a lo que poco a poco nos hemos ido desacostumbrando y que hasta hace no mucho tiempo era una parte imprescindible en el mundo de la fotografía: la fingida naturalidad que tratamos de reflejar ahora en las instantáneas no hace más que alejarnos de una realidad que sin duda transmite mucha más fuerza y belleza. Para muestra, William Klein.

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EXPOSICIONES MADRID: BERENICE ABBOTT. RETRATOS DE LA MODERNIDAD.

BERENICE ABBOTT. RETRATOS DE LA MODERNIDAD.

COMISARIA: Estrella de Diego

DÓNDE: Sala de Exposiciones Recoletos, Paseo de Recoletos nº 23, 28004 (Madrid)

CUÁNDO: Hasta el 25 de agosto de 2019

HORARIO:

Lunes de 14:00 a 20:00 horas

De martes a sábado de 10:00 a 20:00 horas

Domingos y festivos de 11:00 a 19:00 horas.

PRECIO: 3 euros, lunes entrada gratuita

#expoBereniceAbbott

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Una de las ventajas que tiene pasar el mes de agosto en Madrid es que puedes disfrutar de muchos planes de una manera más relajada que el resto de año y por eso hoy os quería proponer una de las cosas que más me gusta hacer los días de verano en la capital: visitar exposiciones. Aunque os hablaré de varias a lo largo de este mes, hoy os voy a recomendar la de Berenice Abbott, en la Fundación Mapfre.

Nueva York, 1918. La fotógrafa Berenice Abbott aterriza en la ciudad desde Springfield (Ohio), donde veinte años antes había nacido, y descubre todo aquello que marcará no solo su carrera, sino también su vida: comienza a relacionarse con artistas e intelectuales de la época y aunque desde el principio ella aspira a ser periodista, al no disponer de medios económicos, se ve forzada a aceptar trabajos que le ayudan a sobrevivir. A pesar de las trabas que encuentra en el camino y gracias a su aguda mirada, consigue a través del objetivo de una cámara captar la ciudad y sus gentes: nos muestra el cielo, el suelo, los edificios y las noches de Nueva York, sus experimentos físicos que parecen captar las luces de la propia ciudad y además logra convertirse en una de las grandes retratistas del siglo xx.

Ver su exposición, en la que también podemos disfrutar de las fotografías de Eugène Atget – de quien Berenice descubrió la manera de mirar del documentalismo artístico – es adentrarse en un mundo que se creó hace ya un siglo, que se aleja de las ediciones y los filtros a los que esta era nos tiene tan acostumbrados y nos muestra una belleza real, sin maquillaje ni artificios, pero plagada de naturalidad, juegos de luces y sombras y majestuosidad.

Durante todo mi paseo por la exposición de Berenice, no dejaba de pensar en cómo verían esas fotografías las personas que nunca habían salido de su pueblo y descubrían la ciudad de Nueva York, con sus rascacielos infinitos y sus gigantescas extensiones de asfalto rodeadas de vidas completamente diferentes a las suyas. Si vas a visitar la exposición, te recomiendo que intentes ponerte en la piel de esas personas y te dejes sorprender por su maravillosa manera de captar instantes, porque en el fondo, y aunque ahora estemos habituados a poder ver cualquier parte del mundo a golpe de un “clic”, jamás podremos vivir ese Nueva York que tan bien retrata y eso nos invita a poder soñar cómo habría podido ser nuestra vida hace un siglo.

ACTUALIZACIÓN: MI VIDA SIN REDES SOCIALES

El 27 de diciembre de 2018 decidí cerrar mis redes sociales personales. Trabajo como community manager para diferentes clientes, por lo que no me puedo desvincular de ellas al 100%, pero la manera de verlas, de gestionarlas y de utilizarlas es completamente diferente y debo reconocer que el hecho de no disponer de cuentas relacionadas directamente con mi persona, me hace sentirme mucho más libre.

A pesar de que mis cuentas contaban con unos cuantos de miles de seguidores, como estaban relacionadas con este blog, no implicaban una sobreexposición de mi vida porque solía publicar más contenido relacionado con Madrid, pero sí es cierto que llegó un momento en el que si no actualizaba en unos cuantos días, me sentía en la obligación (creada única y exclusivamente por mí misma) de encontrar algo que resultase atractivo para publicar, aunque me generase una inmensa pereza.

Durante este tiempo sin redes sociales he aprendido que es imposible que todos los días de tu vida tengas algo interesante que contar y sentir que siempre tienes que tener algo que publicar, es una presión fácilmente evitable. Lo mismo sucede con esos perfiles que aunque no publiquen de manera constante, sus usuarios utilizan para fisgonear la vida de los demás: que creas que esas cuentas que te inspiran o que sigues en la sombra porque te provocan curiosidad – muchas veces con el único afán de cotillear – van a tener siempre un contenido que te remueva por dentro, en el fondo, sabes que no es cierto y en muchas ocasiones, me atrevería a decir que más de un 50%, son una pérdida de  tiempo. De TU tiempo.

Y aunque no estoy de acuerdo con esa corriente que dice que todo lo que han traído las redes sociales es negativo, sí que creo que llegaron a nuestras vidas como una avanlancha y que nadie nos enseñó cómo debían de utilizarse de una manera sana, porque en el fondo son como una droga, que enganchan, crean síndrome de abstinencia y alimentan nuestro lado más ególatra. Tal vez esta visión no la tengan todas las personas que me lean, porque muchas de ellas ya habrá nacido en la era digital, pero yo, que nací en los ochenta y me crié sin internet, sin ordenador en casa hasta finalísimos de los noventa, sin móvil hasta llegar a la universidad y que mi primera red social fue Fotolog (nada que ver con las redes sociales de hoy en día), creo que como con el alcohol, deberían advertir sobre lo conveniente que es su uso moderado.

Vivir sin redes ha implicado algunas cosas positivas y otras negativas; en cuanto al blog, ha perdido parte de su visibilidad (aunque esto también se debe a que lo actualizo con menos constancia) y eso ha implicado que ya no me hagan tantas propuestas de colaboración como me hacían antes; por una parte creo que no tener redes sociales ha influido, pero también creo que las marcas y las agencias ya no prestan tanta atención a los blogs y prefieren un storie de 15 segundos en un perfil con miles de seguidores (a veces incluso plagado de seguidores falsos) que un artículo bien redactado y maquetado. Así son las modas y así lo han sido siempre, dentro y fuera del mundo virtual, así que si no te adaptas, ya sabes a lo que te enfrentas y yo esto lo tenía más que asumido. Por otra parte debo decir que este año he tenido más trabajo que ningún otro, que me han surgido oportunidades que me han enseñado mucho y que he tratado de aprovechar al máximo posible, porque ya se sabe que la vida del freelance no suele ser muy estable y ahora cierro el curso escolar sin saber muy bien a qué me enfrentaré en septiembre.

Pero sin duda, una de las cosas que más me gusta de no tener redes sociales es que (re)aprendes a no tener la imperiosa necesidad de mostrar los retazos aparentemente más felices de tu día a día al mundo a través de una imagen en la que esperas likes o comentarios: leer, escribir, viajar, escuchar un concierto, disfrutar de unas cañas o pararte a mirar un paisaje sin acceder a la cámara de tu teléfono móvil, son pequeños placeres que parecía que había olvidado sin apenas darme cuenta, porque así actúan las redes sociales, como una droga que va enganchándote poquito a poco hasta que tienes un mono del que no resulta tan sencillo salirse.

Estos meses me han enseñado muchas cosas como aprender a valorar mi tiempo libre y a desconectar; ahora que me voy unos días de vacaciones, dejo en la oficina todos los aparatos electrónicos y me llevo únicamente libros y material de papelería, porque me he empeñado en aprender a hacer manualidades, y estos días los voy a dedicar a disfrutar de lo que me rodea y de lo que relamente me gusta, como hacía hace años, cuando el móvil solo servía para llamar por teléfono.

En mayor o en menos medida, todos tenemos tiempo para desconectar y disfrutar de nuestro ocio, pero a veces nos olvidamos y nos resulta más sencillo (o posiblemente, más mecánico) entrar desde el móvil y ver las vidas ajenas, ¿no crees que sería mucho mejor vivir la tuya sin necesidad de mostrársela a los demás? Al menos durante tus vacaciones, permítete el lujo de desaparecer, verás qué bien te sienta vivir sin más.

“COMPRA UN BOLI, DONA UN BOLI”, LA CAMPAÑA DE BIC PARA MEJORAR EL APRENDIZAJE DE NIÑOS Y NIÑAS EN RIESGO DE EXCLUSIÓN SOCIAL EN ESPAÑA

“COMPRA UN BOLI, DONA UN BOLI”

  • BIC impulsa la campaña “Compra un boli, dona un boli” para mejorar el aprendizaje de niños y niñas en riesgo de exclusión social en España, donde prevé donar a Cruz Roja más de 40.000 bolígrafos.
  • La campaña se desarrollará desde el 1 de agosto hasta el 30 de septiembre a través de Amazon España, coincidiendo con la vuelta al cole.

BIC, consciente de la situación de riesgo de pobreza y exclusión social que afecta a varios colectivos en España, y en línea de su compromiso con la educación, ha impulsado por primera vez la campaña de donación “Compra un boli, dona un boli”, en colaboración con Cruz Roja Española, con el objetivo de mejorar las condiciones de aprendizaje de miles de niños y niñas en riesgo de pobreza. Coincidiendo con la vuelta al cole, la campaña se desarrollará a través de Amazon España desde el 1 de agosto y hasta el próximo 30 de septiembre.

Por cada compra en Amazon.es de un pack de bolígrafos BIC® Cristal, BIC® Atlantis®, BIC® Gel-Ocity® o rotuladores Intensity®, BIC donará a Cruz Roja Española un bolígrafo BIC® Cristal Original, destinados a los niños en edad escolar que forman parte de Proyectos de Infancia, Juventud e Intervención Social de la ONG. Con esta campaña, la compañía prevé donar al menos 40.000 bolígrafos.

En España, Cruz Roja atiende a 40.000 niños y niñas al año provenientes de familias en riesgo de exclusión social. Gracias a esta acción, pueden acudir al colegio en las mismas condiciones que sus compañeros, con material nuevo y en perfectas condiciones, y evitando que puedan sentirse discriminados o marginados en clase.

El proyecto “Compra un boli, dona un boli”, impulsado por BIC en África en 1958, es una de las iniciativas de la Fundación BIC para la Educación, a través de la cual la compañía ayuda a niños y niñas de todo el mundo a tener éxito en el aprendizaje, proporcionando unas mejores condiciones y mediante la promoción de la escritura a mano y sus beneficios.

La Fundación, creada en 2016, centra sus esfuerzos en la lucha contra la deserción escolar, la mejora del acceso a la educación de niñas y mujeres, al mismo tiempo que apoya a proyectos de sensibilización y educación medioambiental.

Con campañas como la de “Compra un boli, dona un boli”, que BIC también impulsa en otros países europeos con diferentes ONG’s, la compañía prevé en 2025 haber mejorado las condiciones de aprendizaje de 250 millones de niños, dedicando un 1% de sus ganancias antes de impuestos a Educación.

La reconocida marca de productos de papelería cree firmemente en el poder de un bolígrafo y su capacidad de impactar en el futuro de los escolares. Desde los años 50, BIC® ha estado presente en la educación de los más pequeños cuando han aprendido a escribir, cuando han hecho sus primeros exámenes de matemáticas, de ciencias sociales o de lengua; o incluso cuando han pasado de Primaria a Secundaria.

BIC es líder mundial en artículos de papelería, encendedores y maquinillas de afeitado. Durante más de 60 años de actividad, la marca siempre ha ofrecido la más alta calidad a precios asequibles. Los productos BIC® satisfacen necesidades cotidianas con soluciones sencillas pero confiables, a la vez que ingeniosas.

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RESEÑA “MARTÍNEZ EN TERTULIA” DE CAFÉ LITERARIO EDITORES

MARTÍNEZ EN TERTULIA

Autores: Pedro M. Martínez Corada, Natalia Manchado Martín, Marta Farias, Carlos Montuenga y Marcelo López – Conde

Editorial: Café Literario Editores

Tapa blanda con solapa, 133 páginas

En estos tiempos en los que resulta cada día más complicado centrarse en una única cosa, la época estival suele ser un buen momento para retomar el hábito de la lectura. Yo escojo el tipo de libro que voy a leer en función a los planes que tenga; por ejemplo, si voy a pasar unos días a mi pueblo, me gusta llevarme una novela larga, de esas que te hacen pasar las horas sin apenas darte cuenta, pero si el plan es ir a la playa con la familia o los amigos, o un viaje en el que te moverás de ciudad a ciudad en diferentes medios de transporte, entonces me gusta más escoger libros de relatos, que necesitan la misma atención, pero en espacios de tiempo más cortos. Como curiosidad os contaré que a la hora de ponerme a leer tengo dos grandes manías: la primera, no forzarme a terminar libros que no me enganchan por muy buenas críticas que tengan y la segunda, una vez que sé que quiero leer ese libro hasta el final, no dejar capítulos o relatos a medias para continuarlos al día siguiente. Puede que solo sea una manía, pero evita que tengas que volver a releer los párrafos anteriores una vez reanudas la lectura, porque siempre vas dejando historias cerradas y la cabeza tiende a asimilarlo mejor (al menos la mía).

Cuando alguien que no lee con frecuencia me pide una recomendación literaria, suelo aconsejarle una novela corta (que no supere las 120 páginas), una antología de cuentos o un libro de relatos escrito por diferentes autores, ya que al estar escrito cada uno con un estilo diferente, le aporta dinamismo y, a pesar de que contar una historia en pocas páginas en ocasiones resulta más complicado de lo que a priori pueda parecer, hace que su lectura resulte más sencilla.

Es el caso de “Martínez en tertulia”, una de las publicaciones de Café Literario Editores, en la que cinco escritores vinculados de una u otra manera al taller literario que se llevaba a cabo en el Bar Martínez de la calle Barco de Malasaña, narran historias de lo más diferentes las unas a las otras, no solo en el contenido, sino también en el estilo. A pesar de que ninguna de ellas supera las 20 páginas, se encuentran tramas muy variadas: pasan del realismo a la fantasía, del intimismo (mis preferidas) al esperpento político o al cuento inmobiliario, cada una diferente, peculiar, sazonadas siempre con un toque de originalidad y redondas, un término que utilizo con mucha frecuencia cuando hablo de las publicaciones de Café Literario Editores. 

Leer relatos te ayudará a descubrir géneros que desconocías o a brindarles la oportunidad a aquellos que te generan dudas. Por el momento os puedo adelantar que este no será el único libro de relatos que publique esta pequeña gran editorial y que muy pronto os podré dar alguna noticia más.

Como siempre, os animo a que echéis un vistazo a las publicaciones que actualmente tienen a la venta y que disfrutéis de los títulos de un sello dedicado a la promoción de nuevos escritores que distribuye sus títulos por diferentes bares del centro de Madrid, de manera itinerante y creando un vínculo especial con esa clientela que, entre café y café, atiende a las recomendaciones de Marcelo López – Conde.

 

 

 

“COMPRAS EN LA MALASAÑA QUE SOBREVIVIÓ A LO HIPSTER: COMERCIOS ENTRE LA TRADICIÓN Y LA ACTUALIDAD”: NUEVO ARTÍCULO EN SOMOS MALASAÑA

Escribir es, posiblemente, lo que más me gusta de mi trabajo y en el artículo de este mes del periódico Somos Malasaña os hablo sobre negocios que han sabido combinar la tradición y la actualidad, sobreviviendo al fenómeno hipster:

Leer completo “Compras en la Malasaña que sobrevivió a lo hipster: comercios entre la tradición y la actualidad”

EL 16 DE JUNIO, MERCATA MAHOU EN ESPACIO PRÓXIMA ESTACIÓN DE PRINCIPE PÍO

Mercata Mahou vuelve con una propuesta llena de sabor y temazos

  • Tras el éxito del mes pasado, Mercata Mahou continua con su apuesta por una explosión musical acompañada de bocatas gourmet y todo el sabor de Mahou.
  • El próximo domingo 16 de junio de 12:00 a 18:00 el espacio Próxima Estación de Príncipe Pío volverá a convertirse en el place to be del fin de semana.

Mercata Mahou vuelve este mes de junio al Espacio Próxima Estación de Príncipe Pío (Calle Aniceto Marinas, 10). El próximo domingo 16, en horario de 12:00h a 18:00 horas, todos aquellos que se perdieron la edición de mayo tienen una nueva oportunidad para disfrutar de todo el sabor de Mahou acompañado con los mejores temazos musicales y una gran variedad de bocadillos gourmet.

Una de las claves del éxito de Mertaca Mahou fue sin duda la propuesta musical, donde los Djs hicieron que el público bailara sin parar mientras disfrutaba del sabor inconfundible de una Mahou. Igual que el Mercata Mahou del mes de mayo, ZAZA, DJ residente del Ochoymedio, será el encargado de dar el pistoletazo de salida a las 12:00 horas a este planazo. A las 15:00 horas, será La Rosa Narcótica, los Djs residentes de Costa Social Club, quienes tomarán el relevo en los platos y se encargarán de poner los últimos hits del momento para cerrar Mercata.

Como no podía ser de otra forma en un plan como este, Mahou será el acompañante fundamental. En Mercata Mahou el público podrá disfrutar de una gran gama de cervezas de Mahou, entre las que destaca la nueva integrante de la familia Mahou Cinco Estrellas, Session IPA. Además, tampoco faltarán las otras referencias de Mahou Cinco Estrellas, la gama de Barrica de Mahou, las propuestas de Maestra de Mahou, Doble Lúpulo y Dunkel, o Mahou 0,0 Tostada.

Si la combinación de música y cerveza daba como resultado un gran plan, Mahou ha vuelto a ir más allá añadiendo una original oferta gastronómica a la ecuación. Una selección de bocadillos que maridan a la perfección con el resto de ingredientes del plan dando como resultado un planazo de fin de semana. Serán ocho propuestas que recogen algunos de los mejores ingredientes de la gastronomía madrileña y que se podrán degustar tan solo por un precio máximo de 4€.

Mercata Mahou es un plan de ocio que apuesta por desarrollar la cultura con experiencias innovadoras con las personas. Por eso, impulsa el arte urbano con coloridos grafitis y luminosos diseñados por el artista Bakea, cuyo particular estilo ya ha sido utilizado anteriormente por grupos como Vetusta Morla. Por otro lado, Mahou es muy consciente de la importancia de cuidar el medio ambiente, por eso todo el mobiliario de Mercata Mahou está compuesto por elementos reciclados y reutilizados.