AUNQUE YA NO PUEDAS RECORDARME

La luz entraba en la habitación formando pequeñas líneas intermitentes sobre la pared. La sábana blanca y desgastada dejaba entrever su cuerpo pálido, enclenque y arrugado, como su rostro, en el que asomaba una pequeña sombra en la zona de la barba. Mientras dormía, le acarició la escasa cabellera canosa que todavía resistía al paso del tiempo y le besó con dulzura la punta de la nariz.

“No me dejes sola, aunque ya no puedas recordarme”, le dijo tratando de no despertarle mientras él soñaba con ese día en el que, por primera vez, se besaron frente al mar.

Adriana F. Alcol

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RESEÑA: “HABÍA UNA FIESTA” DE MARINA L. RIUDOMS

HABÍA UNA FIESTA

Autora: Marina L. Riudoms (Barcelona,1983), ha pasado su vida entre libros, ya sea en el sector editorial – ha trabajado para Glénat, José Juan Olañeta y Penguin Random House – o desde el periodismo, escribiendo para Revista Lateral, La tribu o PlayGround, y editando en NOIR Magazine.  Aunque se ha dedicado a la escritura literaria desde que tiene uso de razón, no se ha atrevido hasta ahora a dar el gran salto: Había una fiesta es su primera novela.

Sello: Caballo de Troya (167 páginas, tapa blanda).

Más información: pincha aquí.

Nadia, Jero, María y Paula tienen dieciocho años y han decidido emprender un viaje por la costa de Nápoles para celebrar que están rozando la edad adulta; lo que prometía ser una aventura que definiría el resto de sus vidas, se convierte en otro tipo de experiencia, inimaginable en el comienzo de este viaje, cuando se ven obligadas a afrontar un episodio que romperá sus expectativas por completo.

Durante estos días combinarán paisajes idílicos en playas perdidas con fiestas desenfrenadas en las que tendrán tiempo de hablar sobre sexualidad, feminismo, actualidad y esos miedos a los que tarde o temprano tendrán que enfrentarse, todo ello aderezado con una banda sonora que les acompaña en sus auriculares en cada momento y que además, pondrá título a cada capítulo.

Seguramente suene a tópico, pero a medida que vas cumpliendo años la vida comienza a pasar más deprisa y aunque es difícil asumir que ya no eres una niña y que estás cada vez más cerca de que comiencen a tratarte como señora o de usted cuando vas a hacer la compra,  empiezo a sentir distancia (cada vez con más frecuencia) de esas generaciones que ya podrían ser mis hijas (madre mía, solo de escribirlo me ha entrado urticaria). Por edad pertenezco a la generación millennial, un abanico demasiado amplio que abarca a personas que han vivido experiencias durante la infancia y la adolescencia completamente diferentes y posiblemente por ello, a los que nacimos a comienzos de los ochenta nos cuesta tanto identificarnos con los estereotipos que nos definen. Si ya en mi propia generación me cuesta comprender su realidad, ya os podéis imaginar lo que puede suponer para mi cabeza la siguiente: la Z (he tenido hasta que buscar su nombre, todo esto se me escapa de las manos).

Había una fiesta habla de esta generación, de la postmillennial, a la que a veces me gusta curiosear por redes sociales, vídeos o artículos para ver cuán de diferente es su visión del mundo respecto a la mía y trato de entenderla, aunque a veces me explote la cabeza leyendo sus argumentos sobre la actualidad o el feminismo, como les sucedía a mis padres conmigo. Había una fiesta habla también de esta generación y para entenderlo hay que tratar de retroceder en años e imaginar que tus dieciocho los vivieses en 2019 y no en 1999 para empatizar (o al menos intentarlo) con su manera de ver la vida, los problemas y la actualidad. Mi verano de los dieciocho ni por asomo fue parecido al de Nadia, Jero, María y Paula en Sorrento, tampoco mantenía conversaciones tan transcendentales con mis amigas y, aunque como ellas yo también me creía adulta, mi única preocupación era entrar en la universidad y saber si seguiría manteniendo la amistad con mis compañeras del colegio.

La vida ha cambiado mucho, me recuerdo a mis padres o a mis abuelos hablando así, pero es una realidad y este libro expone la visión de quienes comienzan la vida adulta con sus preocupaciones, miedos,inseguridades e intereses. Me ha hecho pensar en otro de los libros de la editorial Caballo de Troya que leí hace algún tiempo que se titula “Y ahora, lo importante” de Beatriz Navas Valdés, del que también os hablé en el blog, que aunque refleja de una manera totalmente diferente las experiencias de la autora que durante años escribió en pequeños diarios cuando estaba en el instituto, deja claro lo diferente que era nacer en los ochenta a la actualidad.

Una lectura amena, posiblemente dirigida a un público más joven que yo, que te hará sentir los diferentes estados de ánimo por los que pasan las cuatro protagonistas durante esta aventura que, sin duda, resultará inolvidable para ellas.

 

 

RESEÑA: “EL VUELO DE LA PIEDRA” DE SALVADOR AGUILERA

EL VUELO DE LA PIEDRA

AUTOR: Salvador Aguilera (Bogotá, 1973). Comienza su carrera como voluntario en una ONG en la guerra de Bosnia en 1995. Fue funcionario de la ONU durante doce años y ha trabajado en Croacia, Albania, el Sahara Occidental y en diferentes países de América Latina. En la actualidad reside en Madrid y trabaja como consultor y emprendedor en temas de prevención y resolución de conflictos. El vuelo de la piedra es su primera novela.

SELLO: Literatura Random House (188 páginas, tapa blanda con solapa).

MÁS INFORMACIÓN: pincha aquí.

A finales de la década de los ochenta, el joven acomodado Damián Dalmau ha tardado en encontrar su verdadera vocación tras varios intentos por diferentes universidades; finalmente, se matricula en la School of Visual Arts de Nueva York donde consigue un equilibrio vital e ideológico. Su escuela monta cada año una exposición con los trabajos de fin de curso más destacados, lo que implica que tener colgada una fotografía allí es una de las mejores maneras de que alguna de las agencias más importantes pueda conocerte, por lo que decide emprender la búsqueda de esa instantánea que le dé sentido a su carrera.

Este viaje le llevará a militar en el Frente Farabundo Martí de la Liberación Nacional para tratar de captar ese instante que pueda transmitir a través de una imagen la que fue la mayor ofensiva de toda la guerra civil salvadoreña.

De El Salvador a Albania, Damián se adentrará en una misión que le llevará a recorrer una parte del mundo en la que, además de una fuerte carga política, tendrá tiempo para vivir e incluso para enamorarse.

En su primera novela, Salvador Aguilera consigue enganchar al lector a través de una trama que combina misiones complejas con la parte más íntima y personal de su protagonista, un personaje con el que se logra empatizar desde el capítulo I. Ágil, fresca y de lectura sencilla (que no simple), El vuelo de la piedra te hará entender que incluso en las situaciones más adversas, siempre hay lugar para el amor, la amistad y los buenos sentimientos.

“CÓMO NO VOY A QUERER COSERTE A BESOS CON LAS BALAS QUE LANZAS AL CORAZÓN”

No soy una gran lectora de poesía, debo reconocerlo, pero la primera vez que escuché este vídeo de Paula Ramos Mederos recitando uno de los poemas de “Poetas de El Otro”, me llegó al alma. Me encanta su voz, su manera de transmitir y cómo se siente. De vez en cuando me lo pongo y sigue emocionándome como el primer día, así que aquí os lo dejo, para que vosotros también podáis disfrutarlo. Espero que os guste tanto como a mí.

 

Ayer, mientras subía en ascensor al piso de la decadencia, no paraba de pensar en nosotros. En que a veces te me haces cuesta arriba, como si tuviera que tirar de ambos para llegar a alguna parte. Y yo ya estoy muy cansada de tirar de mí.
Me iba genial con mi coraza, con mis besos a media asta, con vivir del recuerdo, o con él. Pero tenías que llegar, con sonrisas, y tenías que pedirme explicaciones sin hablar. Tú, que no comprendes que podría enamorarme tan fuerte, que tengo un cúmulo de distancias desbordado ya. Que ya no le quiero, y eso duele. Tú, que aún no lo sabes. Tú y tus mensajes a las cinco de la mañana diciéndome que soy  los minutos más bonitos de tu noche, aunque desaparezca antes de que enciendan las farolas.
He pasado por el bar para ir a clase. He salido tantas veces de él a estas horas, y qué distinto me parece. De madrugar y dejar el alcohol he aprendido que la vida es una mierda, que me sigue latiendo el pecho a ritmo de blues cuando nadie me oye, cuando es muy temprano para bailarte desnuda. Que prefiero la copa y la barra y arrastrarme por las aceras a esta cotidianeidad tan horrenda que parece tener absorta a la sociedad. ¿Qué clase de infelices pueden vivir así? Sin dolor, sin resaca, sin el sabor amargo de otra noche gastada y otro día perdido hasta las tres de la tarde. ¿Qué clase de infelicidad hay en ser feliz, en el equilibrio?

Cariño, anoche me enfundé los tacones para dejarte huella, me pinté los labios y me ricé el pelo; qué suerte que lo hayas notado, y qué mal que me den ganas de llamarte a estas horas. Te tengo prohibido tenerme de día. Mis fantasmas aparecen con el amanecer y no con la oscuridad. Me llevo tan mal con la luz… No quiero que me veas así, sangrante, dispuesta a dejarme arrollar por cualquier coche solo por no dar un paso más. Dame la mano que vienen curvas y te voy a besar.

Si me salvas de otra primavera, me quedo. Aunque suponga sumarle otro kilómetro a mi vida, aunque tenga que dejarme de nuevo la piel de serpiente para ser la niña que sonríe. Ya no sé si es pedirte perdón, o permiso, pero tú te preguntabas si había perdido tus labios de vista, y como no voy a querer coserte a besos con las balas que lanzas al corazón.

LITERATURA YONKI: SIETE NOVELAS QUE DEBERÍAS LEER

Cuando tenía redes sociales, solía publicar los libros que leía y hacía pequeñas reseñas algo más informales que las que suelo publicar en este blog. En Instagram comprobé que cuando hablaba sobre literatura con temática yonki, a la gente le producía mucha curiosidad, así que hoy he decidido hacer este post que reúne algunas de las novelas que he leído hasta el momento en las que la droga es la protagonista. Me encantaría que vosotros me sugiráis más títulos y podamos recurrir a este listado siempre que queramos leer algo relacionado con este tema. Aquí os dejo los siete primeros:

LA AGENDA DE LOS AMIGOS MUERTOS

Autora: Raquel Heredia

Esta fue la primera novela que leí siendo adolescente sobre el mundo de la droga, en la que la propia autora cuenta cómo vivió la muerte de su hija mayor, una joven de 19 años heroinómana, que a pesar del esfuerzo, dolor y sufrimiento de su familia, no es capaz de dejar ese estilo de vida.

Un testimonio desgarrador contado en primera persona que te hace ver la historia desde el prisma de quien en un principio no quiere abrir los ojos a una realidad tan dolorosa como es reconocer la adicción a la droga de una hija.

AZUL CASI TRANSPARENTE

Autor: Ryu Murakami

No recuerdo quién me recomendó esta novela, pero aunque la leí hace muchos años, todavía conservo esa sensación de desasosiego que generó esta historia en mí (y que a pesar de ello me la leí de una tacada porque me encantó cómo está escrita y cómo describe cada una de las situaciones que acontecen en sus páginas).

Está escrita por Ryu Murakami, un estudiante japonés de veinticuatro años que fue galardonado con el premio Akutagawa.  En menos de medio año vendió un millón y medio de ejemplares y a día de hoy continúa siendo un libro de referencia para quienes disfrutan de este tipo de literatura (aunque también recibió críticas negativas de una parte del público por su nivel de violencia, lo que consiguió alimentar más la curiosidad por esta obra que en mi opinión es realmente magnífica).

Un grupo de chicos y de chicas que viven cerca de una base norteamericana pasan sus días consumiendo drogas, acudiendo a conciertos y practicando sexo con soldados, todo ello sin un ápice de placer o divertimento que les lleva irremediablemente al camino de la autodestrucción.

YO, CRISTINA F. HIJOS DE LA DROGA

Autores: Horst Rieck, Kai Hermann, Christiane F.

Cuando era adolescente, pusieron un viernes a altas horas de la madrugada la película de “Yo, Cristina F.” en versión original. Creo que jamás me ha impactado tanto una película y a partir de entonces (y todavía sin internet) intenté por todos los medios conocer algo más sobre esa joven que me había producido tanta curiosidad. Descubrí que la película estaba basada en un libro, pero me resultó imposible conseguirlo en las librerías de A Coruña porque estaba descatalogado, así que poco a poco me fui olvidando de su historia. Un día, ya estando en la universidad, acudí a una librería de segundo mano y allí, entre los libros de ocasión, se encontraba esta novela. No os exagero si os digo que fui incapaz de dormir hasta que me la terminé: si la película me había gustado, el libro, mucho más completo y con testimonios de los asistentes sociales, la policía y su madre, hizo que Christiane F. se convirtiese en una figura de la que a día de hoy todavía sigo buscando información con bastante frecuencia.

En 1976 Christiane F. tiene trece años y en el mes de abril prueba la heroína por primera vez. A partir de ahí compagina (a duras penas) una vida en la que trata de no levantar sospechas sobre su adicción con otra mucho más dura, en la que conseguir su dosis diaria se convierte en su único propósito, lo que le lleva a tomar caminos como la prostitución y la delincuencia.

Años más tarde, en 1978, los periodistas Kai Hermann y Horst Rieck la entrevistan durante tres meses y lo que pretendía ser un artículo sobre la droga entre los adolescentes de Berlín, se convierte en un libro que durante décadas y hasta día de hoy ha vendido más de cinco millones de ejemplares y se ha traducido a quince idiomas.

En 1981 se llevó al cine – aquí os dejo el enlace a Youtube de la película completa en castellano, aunque si tenéis la posibilidad, os recomiendo que la veáis en versión original – que además cuenta con la participación de David Bowie y de la que se ha dicho que es la película en la que mejor se refleja el síndrome de abstinencia de una droga como la heroína.

Como dato totalmente subjetivo, os diré que sin duda es mi novela de temática yonki preferida y raro es el año en el que no me la releo. Más que recomendable.

YO, CHRISTIANE F. MI SEGUNDA VIDA

Autoras: Christiane V. Felscherinow y Sonja Vukovic

Y después de Yo, Cristina F. Hijos de la droga, la vida de su protagonista se convirtió en un reality, siendo perseguida por la prensa más sensacionalista que “informaba” de sus constantes recaídas en la heroína.

Yo, Christiane F. Mi segunda vida es la continuación de esta historia en la que la propia Christiane explica cómo transcurrieron los siguientes años tras convertirse en un personaje mediático: codeándose con el faranduleo berlinés (incluyendo a David Bowie e incluso a AC/DC), su época más hippie alejada del foco mediático y su lucha constante por distanciarse de un mundo plagado de excesos que no ha dejado de perseguirle hasta el día de hoy.

Un testimonio desgarrador de una mujer que se convirtió en estrella sin haberlo pretendido y que manifiesta en este relato que su vida es de todo menos feliz y glamurosa. A pesar de que no me pareció tan interesante como la primera parte, sospecho que cualquier persona que lea los inicios de Christiane F., no podrá resistir la tentación de leer este segundo relato, en el que resulta complicado no perder la esperanza de su completa recuperación.

FUTURO IMPERFECTO

Autora: Xulia Alonso Díaz

Esta novela, publicada en gallego (no sé si podrá encontrarse en castellano) cuenta cómo durante las décadas de los ´80 y los ´90 muchos jóvenes descubrieron (no solo en Galicia, también en el resto de comunidades autónomas) el amor y las drogas al mismo tiempo. Las consecuencias marcaron sus vidas para siempre, en la gran mayoría de las ocasiones de manera dramática. Esta novela es un encuentro con ese tiempo, con su presencia proyectada en un fututo que a pesar de no poder ser perfecto, todavía conserva ese halo de esperanza.

Resulta complicado no emocionarse con este libro en el que la autora narra su historia y la de su pareja, marcada por la droga pero también por un amor puro y tierno.

PREGÚNTALE A ALICIA. DIARIO ÍNTIMO DE UNA JOVEN DROGADICTA

Anónimo

Alicia es una adolescente insegura y con escasa popularidad en la escuela. Durante una fiesta descubre que las drogas le ayudan a desinhibirse y convertirse en aquello que desearía ser: una mujer segura, valiente y capaz de superar cualquier tipo de dificultad que se le presente. Todo ello lo refleja en un diario en el que muestra sus preocupaciones con la intensidad que le corresponde a una persona de su edad.

A pesar de que es una novela que suele recomendarse en todos los listados de imprescindibles de la literatura yonki, confieso que la manera en la que está escrita y los cambios de actitud constantes que sufre su protagonista, me hizo empatizar más bien poco con su historia, aunque teniendo en cuenta que es una novela publicada en 1971, puedo llegar a comprender el impacto que tuvo en los adolescentes de la época.

LA MOVIDA VISTA POR LOS JINCHOS

Autor: Nacho Herranz Farelo

Con la definición de jincho y una nota para lectores nacidos después de 1985 y otra para quienes nacieron entre 1965 y 1975, comienza esta novela de Nacho Herranz Farelo, donde el autor cede su voz a un protagonista quinqui, inculto y trasnochado – aunque debemos reconocerle un cierto punto de ternura – que entre botellín y botellín, describe la verdadera historia de la década de los ´80 en un barrio de la periferia madrileña, donde el desempleo, la inseguridad ciudadana, el tráfico de drogas y el consumo estaban mucho más presentes que Alaska, los pelos cardados de mil colores o ese movimiento cultural y transgresor que a través de los años han tratado de vendernos como generalizado. Nada más lejos de la realidad.

Pincha aquí para leer completa mi reseña

Y hasta aquí mis siete recomendaciones sobre literatura yonki del día de hoy. Espero que os haya resultado interesante y que me ayudéis a completar este listado con nuevos títulos. ¡Os espero en los comentarios!

Fotografía principal (con una historia que también puede interesarte): El “Parque de las Jeringas” de Zurich en 1990.

RESEÑA “CUENTOS INMOBILIARIOS” DE MARCELO LÓPEZ – CONDE

PERDIDO ENTRE EL FUEGO

Autor: Marcelo López – Conde

Editorial: Café Literario Editores

Tapa blanda con solapa, 127 páginas

Luis Marcelo López – Conde es promotor literario y corredor inmobiliario. Español y argentino, fue uno de los creadores, socio fundador y director de “Café Literario” I y II (Buenos Aires, 1980 / 1981) y actualmente es el presidente de www.cafeliterarioeditores.com.

Reside en Madrid desde el año 2002 y ha publicado dos libros de relatos: “Cuentos inmobiliarios” (Buenos Aires 2006, Madrid 2010) y además ha participado en Inventarium (Margen Cero), colaborando activamente en la venta y difusión de su obra en distintos cafés madrileños. En el año 2014 editó “Martínez en tertulia” y ahora publica este, que es su tercer libro de “Cuentos inmobiliarios”.

Cuando, hace ya algunos años, conocí en Madrid al escritor hispano argentino Marcelo López – Conde, recuerdo que un amigo común me comentó “Marcelo escribe relatos pero, ¡ojo!, no de cualquier tipo. Marcelo escribe exclusivamente relatos inmobiliarios”. Debo confesar que aquella aclaración no dejó de causarme cierta sorpresa. Claro es que cada cual es muy libre de escribir sobre aquellos temas que más le interesan o se adapten mejor a su intención creativa. Y si existen géneros tan dispares como el policíaco, el histórico, el erótico, ¿por qué asombrarse de que alguien decida adscribirse a cualquier otro por el que sienta una especial predilección, pongamos por caso el numismático, el aeronáutico o incluso el inmobiliario?

Pues no sé, el caso es que por aquel entonces aún se hablaba poco de burbujas y yo me resistía a admitir que un tema en apariencia tan árido pudiera ocupar con carácter exclusivo la producción literaria de un autor. Sin embargo, en cuanto empecé a leer aquellos cuentos inmobiliarios, vi la cosa de forma bien distinta. Porque Marcelo es un escritor capaz de convertir el intrincado mundo de las operaciones inmobiliarias – qué él conoce de primera mano como profesional del sector – en un escenario prodigioso, por donde hace desfilar a sus personajes para mostrarnos el alma de nuestra desquiciada sociedad urbana, inmobiliaria. Y lo hace además con un estilo muy personal, en el que confluyen vigor expresivo, humor, ironía y una evidente percepción poética de todo lo humano, que aflora con particular intensidad en algunas evocaciones de Madrid o de su Buenos Aires natal. 

Leer los cuentos de Marcelo López – Conde equivale a sumergirse en una realidad viva, palpitante, marcada no pocas veces por la frustración y el desarraigo de sus personajes, sometidos a la lógica de esta implacable civilización mercantil en la que nos ha tocado vivir. Una realidad, que tanto puede adoptar la apariencia sencilla de las anécdotas cotidianas, como arrastrarnos a un torbellino alocado de situaciones tragicómicas, donde en ocasiones veremos surgir la parodia y el esperpento, pero también la fantasía y, desde luego, el amor.

Carlos Montuega Barreira

Si vives en Malasaña, seguramente te hayas cruzado con Marcelo en más de una ocasión; siempre con libros en la mano y dispuesto a hablar de literatura, con Cuentos Inmobiliarios he descubierto su faceta de escritor y ha logrado entretenerme con estos pequeños relatos en los que comprobarás que alrededor de un inmueble se pueden crear historias de lo más variopintas.

Particularmente, me han gustado más los cuentos que transcurren en Madrid (uno de ellos en un lavadero de coches que estaba al lado de la que fue mi casa durante los meses en los que decidí alejarme del centro). A pesar de que me gusta mucho leer ficción o novelas que transcurren en la otra parte del mundo, en el caso de estos relatos, el acercarme a las calles que paseo habitualmente o imaginar qué edificio podrá ser el protagonista de esa historia, me ha hecho leer esos en concreto con más interés que los que acontecen en Argentina.

Es uno de esos libros que yo llamo “de viajes”, perfecto para momentos puntuales y que no te obliga a leerlo seguido o en un tiempo determinado para que no se te olvide la trama. Algunos de los cuentos tienen una cantidad considerable de personajes que requieren que prestes más atención, pero por lo general son historias fáciles de leer, cortas y que enganchan (puede que unas más que otras, pero para gustos los colores).

Todo un descubrimiento Café Literario Editores, “una editorial de ocho años y miles de lectores que se hace paso a paso, tête à tête, boca a oreja, y siempre llega a una win-win situation“.

RESEÑA “PERDIDO ENTRE EL FUEGO”

PERDIDO ENTRE EL FUEGO

Autor: Andrés de Mingo (Madrid, 1983)

Editorial: Café Literario Editores

Tapa blanda con solapa, 119 páginas

En un olvidado lugar de paso, perdido justo en medio de ninguna parte nos encontramos un escenario tan patético como real y unos personajes construidos con los tópicos hilvanados por la novela más oscura de Ramón J. Sender y Miguel Delibes.

La vida de Arturo Virgil hace aguas. Cada vez más viejo, más gordo, más calvo, cuesta abajo en una soledad destructiva en la que ha perdido a su mujer Irene. Sin tan siquiera intentar superarlo, subsiste en una miserable vida entre la dejadez y el abandono. Una existencia gris que se ve alterada por la muerte de su hermanastro, lo que le lleva a emprender un viaje que se convierte en una pesadilla de la España profunda. Una España negra de canícula y siesta, de verano con verbena de pueblo y regusto a rancio. Una versión revisada de todos los tópicos castizos que acaban mal, un Puerto Hurraco con sabor a tabaco negro y whisky barato, donde cada personaje cumple con su cometido para dar cuerpo a una tradición literaria que refleja la bestialidad y la violencia netamente hispánica.

Adrián Fernández

Los sábados y los domingos suelo bajar a desayunar siempre a la misma cafetería de Malasaña, la que hace esquina entre Espíritu Santo y Marqués de Santa Ana. Me gusta ir sola y os confieso que es uno de mis momentos preferidos de la semana; aprovecho para leer y desconectar de todo y “Perdido entre el fuego” me acompañó dos mañanas en las que me devoré la trama que tiene a Arturo Virgil como protagonista. La primera vez que tuve entre mis manos esta novela debo reconocer que no me atrajo demasiado: suelo fijarme mucho en las portadas y esta no me resultó excesivamente atractiva, pero está claro que no se puede juzgar por la fachada y en su interior encontré una trama que en cada párrafo consiguió trasladarme a cada uno de los escenarios de un pueblo que fácilmente podría encontrarse en cualquiera de las carreteras nacionales de la zona centro de España: el calor sofocante, las calles vacías a la hora de la siesta, las miradas de los vecinos clavándose en la espalda cada vez que te das la vuelta o esas vidas que parecen pasar sin pena ni gloria pero que ocultan personalidades oscuras y secretos inconfesables.

Se podría decir que “Perdido entre fuego” es una novela negra de la España profunda que arranca con la violación de Rosita, una vecina del pueblo al que Arturo Virgil llega de casualidad y en el que tendrá que permanecer más tiempo del deseado, viéndose envuelto en una trama que le hará despertar del letargo en el que vive desde que pierde a su mujer.

Una novela corta pero redonda que me enganchó desde el primer momento gracias a las magníficas descripciones de los personajes, sus sensaciones y las ubicaciones donde se desarrolla la historia. Fue como sentarme en una de las mesas del bar del pueblo y observar cómo llegaba ese forastero a pedir su primer trago de cerveza y seguir sus pasos en la sombra.

* Y al final, si te paras a observar la portada, aunque la tipografía sigue sin convencerme, la ilustración describe perfectamente el entorno de ese pueblo en el que acontecen todos los hechos.