GASTRORECOMENDACIÓN: PIZZAS, BOCADILLOS Y COMIDA CHINA VEGANA EN MADRID

Tras unas cuantas semanas en las que he tenido que dejar un poco aparcado el blog por temas laborales, vuelvo con muchas ganas de contaros cosas, porque aunque no he tenido tiempo de escribir, me he ido anotando todas las recomendaciones que me apetecía haceros y aunque llegan con algo de retraso, las de hoy las podéis disfrutar en cualquier momento.

Estos días no he tenido tiempo para demasiadas cosas y aunque últimamente le he cogido más cariño a la cocina – reconozco que nunca he sido una gran aficionada a los fogones – en algunos momentos he recurrido a Just Eat, un portal en el que puedes encontrar más de 6000 restaurantes entre los que elegir, insertando tu código postal y descubriendo cuáles de ellos hacen entrega en tu zona, pudiendo filtrar por las opciones que más se ajusten a tus gustos y preferencias.

Como he tenido la oportunidad de probar unos cuantos, hoy quería recomendaros dos de los que más me gustan (que hacen entrega en Malasaña) y que además cuentan con opciones veganas, de las que os hablaré hoy:

Fotografía: Facebook Ay mi madre!

El primero está ubicado en la Calle Palma nº41 y se llama “Ay mi madre!”, un pequeño restaurante con menús diarios, pizzas y cocina argentina. De sus opciones veganas destacaría la pizza mediterránea, la veggie BBQ y de sus bocadillos – podría decir que este es mi plato preferido – el veggynesa. Toda su comida es casera al 100%, preparada en su cocina de manera tradicional y no producen más que para sus propios clientes. Si algún día en lugar de pedir a domicilio te apetece salir de casa, encontrarás un local de azulejos blancos y verdes, con decoración vintage y un ambiente tranquilo y acogedor.

Fotografía: Web Shi-Shang

Y el segundo lo descubrí hace poquito y me dejó muy buen sabor de boca. Se llama Shi – Shang y se encuentra en la calle Concepción Arenal nº3, por si en lugar de pedir a domicilio preferís ir a probar su buffet libre. Está especializado en comida china vegetariana y vegana. Los platos son sencillos y las cantidades generosas; la verdad es que no he probado nada que no me haya gustado, pero destacaría el sushi con aguacate, aceitunas y pepino, las empanadillas y el cerdo vegano agridulce.

Poco a poco os iré haciendo más recomendaciones veganas – no solo de restaurantes, también de tiendas o marcas – pero hoy os dejo estas dos que podéis encontrar en Just Eat para esos días en los que no tienes demasiado tiempo, no te apetece cocinar o simplemente, quieres darte un capricho.

PLANES PARA HACER DEL 16 AL 21 DE MAYO EN MALASAÑA

SusiSweetDress Market

SUSISWEETDRESS MARKET

CUÁNDO:Del 19 al 21 de mayo de 2017

DÓNDE: La Industrial Eventos (Calle San Vicente Ferrer nº33, 28004 – Malasaña, Madrid)

MÁS INFORMACIÓN, pincha aquí

*******************************

Ciento y Pico Market

CIENTO Y PICO MARKET

CUÁNDO:Del 19 al 21 de mayo de 2017

DÓNDE: Ciento y Pico, Calle Velarde nº14, 28004 – Malasaña, Madrid)

MÁS INFORMACIÓN, pincha aquí

*******************************

Muyayo Rif

CONCIERTO MUYAYO RIF 

CUÁNDO: 19 de mayo de 2017

DÓNDE: Sala Taboo, Calle San Vicente Ferrer nº23, 28004 – Malasaña, Madrid)

MÁS INFORMACIÓN, pincha aquí

*******************************

Adelita Market

ADELITA MARKET

CUÁNDO:20 de mayo de 2017

DÓNDE: Plaza del Dos de Mayo, 28004 – Malasaña, Madrid)

MÁS INFORMACIÓN, pincha aquí

*******************************

EL 10 DE MAYO, “FRÁGIL EQUILIBRIO” EN EL HUERTO DE LUCAS

Documental “Frágil Equilibrio” en El Huerto de Lucas

“Frágil Equilibrio”, documental ganador del Goya 2017, en el ciclo de cine de El Huerto de Lucas

ORGANIZAN: www.elhuertodelucas.com , www.anotherwayff.com

CUÁNDO: miércoles 10 de mayo de 2017

HORARIO: 19:30 horas (duración 83 minutos)

DÓNDE: EL HUERTO DE LUCAS, calle San Lucas nº 13, 28004 – Madrid

Precio Gratuito / Aforo Limitado

Reservas: 91 513 54 66

*************************************************

“Another miércoles”, el ciclo de cine con valores puesto en marcha por El Huerto de Lucas en colaboración con Another Way Film Festival, proyecta la cinta “Frágil Equilibrio”, ganadora del Goya 2017 al mejor documental, el próximo miércoles 10 de mayo a las 19:30 en la plaza cubierta de El Huerto de Lucas.

La obra reflexiona sobre el camino que está tomando el ser humano contemporáneo en sus hábitos y costumbres y en su manera de relacionarse con el mundo. Dirigido por Guillermo García López, es una historia del presente que mira hacia el futuro. La cinta proyecta una mirada sobre temas urgentes que afectan al ser humano contemporáneo: inmigración, crisis, desahucios, globalización, consumismo, y también supervivencia, alienación, identidad, libertad, soledad y amor. Un viaje a través de diversas culturas, lugares y sociedades.

En “Frágil Equilibrio” se entrelazan tres historias en tres continentes distintos: dos ejecutivos japoneses en Tokyo cuyas vidas se encuentran encerradas en un círculo vicioso de consumismo y trabajo en corporaciones; una comunidad subsahariana en el Monte Gurugú, cerca de la valla de Melilla, la frontera entre África y Europa, que se juega la vida todos los días intentando cruzar al Primer Mundo; y varias familias en España destrozadas por la crisis, la especulación inmobiliaria, la corrupción política y la pérdida de sus viviendas. Estas historias se articulan a través de las palabras de José Mujica, ex-Presidente de Uruguay, quien en la película aborda cuestiones universales que amenazan a la humanidad, poniendo en entredicho importantes pilares del mundo en que vivimos.

La entrada al documental es gratuita y para todos aquellos que además deseen tomar algo durante la película tanto la cantina de El Huerto, como la barra de zumos y la cafetería permanecerán abiertas. Un original plan eco-gastrocultural en pleno centro de Madrid que El Huerto de Lucas, referente en promover la salud a través de la alimentación, ha puesto en marcha con el objetivo de impulsar una nueva cultura del bienestar mediante la toma de decisiones conscientes sobre nuestros hábitos de vida y de consumo. La velada finalizará con un coloquio de la mano de de Guillermo García López, director de “Frágil Equilibrio” y David Casas, productor del documental.

 

“ME GUSTA MALASAÑA”, EL DOCUMENTAL DE JUANJO CASTRO

El verano pasado participé en el documental de Juanjo Castro “Me gusta Malasaña”, donde se hace un recorrido por nuestro barrio. En él participamos una treintena de personas entre vecinos, comerciantes, visitantes asiduos, etcétera, en el que contamos qué es lo que más nos gusta de Malasaña. A partir de él se conoce el presente más amable, pero también algunos de los problemas actuales como por ejemplo la gentrificación. También, a través de historiadores y antropólogos, se adentra en su historia para descubrir sus orígenes y repasar algunos de los acontecimientos más recientes como la Movida Madrileña, que supuso el reconocimiento internacional de Malasaña.

En la parte superior de este post os dejo el enlace para que lo podáis ver en la plataforma de Vimeo y a través de las redes sociales os iré avisando de las proyecciones que se hagan en Madrid. Yo estoy realmente contenta de haber podido aportar mi pequeño granito de arena a este proyecto y desde aquí os animo a todos a que lo veáis. Cada persona tiene su visión del barrio, pero casi todos coincidimos al decir que Malasaña es como un pequeño pueblo dentro de una gran ciudad.

Y a ti, ¿qué es lo que más te gusta de Malasaña?

 

ASÍ VEO YO MALASAÑA: SUS PROS Y SUS CONTRAS

Calle del Pez, barrio de Malasaña

El próximo mes hará cinco años que me vine a vivir a Malasaña. Supe que me quedaría en este barrio tras haber visto varios pisos y sentarme a tomar una caña en una de las terrazas de la plaza de San Ildefonso (sí, por aquel entonces no solo había viviendas en alquiler, también tenían precios más o menos asequibles para un bolsillo modesto) . Hacía uno de esos días primaverales en los que no había demasiada gente por la calle, pero sí la suficiente como para saber que en esta zona de Madrid se respiraba vida.

Mis primeros paseos por el barrio me hicieron descubrir rincones, tiendas y un ambiente con mucha magia que fue el que provocó la creación de este blog. Admiraba el hecho de que en pleno centro de una gran ciudad se pudiese encontrar la mezcla perfecta entre lo tradicional y lo más actual, todo ello en unas callejuelas con encanto que te hacían vivir en un pueblecito a escasos pasos de la Gran Vía. Esto, para una persona que viene de una pequeña (gran) ciudad como A Coruña, era la combinación perfecta para enamorarse de Malasaña.

Por las mañanas de lunes a jueves, me encantaba salir a la calle con mi bolsa de la compra e ir a la frutería, a la zapatería, saludar al vecino que toma el café en una terracita todos los días a la misma hora, ver tiendas con ropa distinta a la que las grandes multinacionales nos tienen habituados o (días excepcionales) coger comida en algún restaurante que ofrecía sabores diferentes a los que había probado hasta entonces. Para mí, las mañanas eran el momento perfecto para vivir el barrio tal y como yo me enamoré de él. 

A pesar de que muchos vecinos de esos que han vivido en Malasaña generación tras generación me decían que el barrio de entonces (2012) ya se había modernizado y había perdido esa esencia de décadas pasadas, yo no podía negar que disfrutaba paseando y viendo que justo al lado de una ferretería abría una tienda vintage o una peluquería diferente a lo que yo estaba habituada.

Por las noches o fines de semana, era otro cantar; cuando eres vecino de un barrio en el que el ocio nocturno es una de las principales atracciones, te resignas a pensar que el ruido es un peaje que tienes que pagar, así que aunque a veces me resultaba de lo más molesto, no tendía a quejarme demasiado porque si no quieres ruido, mejor vete a vivir a la sierra o a una zona más residencial.

Pero como en todo amor, una vez pasada la fase de enamoramiento, llega la fase de darte de bruces con la realidad y asumir que no todo es bonito y perfecto y entonces es cuando llega eso de “en toda relación de pareja hay que aprender a ceder” y ahí comienza esa etapa en la que empiezas a poner peros a las situaciones que te molestan. Tal vez en esa me encuentro yo ahora, que aunque sigo queriendo a Malasaña, hay cosas de ella que creo que debería pararse a pensar y reflexionar.

Nunca me gustaron las terminologías que definen el barrio y se ponen de moda; primero le tocó el turno a lo “hipster” y ahora que ya está demodé, ha llegado la temida “gentrificación”. No diré que me he desenamorado de Malasaña, ni que quiera dejarla, pero sí que debemos de tener una charla seria:

Para que una ciudad tenga magia y conserve su esencia, es imprescindible cuidar aquellas cosas que son su seña de identidad, empezando por sus vecinos; es maravilloso que el turismo venga a visitar una ciudad, que se enamore de sus rincones y que quieran volver una y otra vez, pero en mi opinión eso no puede ser una prioridad: no se puede abusar del vecino subiéndole los precios del alquiler a cifras opresivas que no se pueden permitir y que les obligan a dejar sus viviendas para convertirlas en apartamentos turísticos de pago por días. No se puede presionar a quien con mucho esfuerzo ha montado su propio negocio en un local del centro para que una cadena de comida rápida pague el doble al mes, porque señores, eso es pan para hoy, hambre para mañana. Si dejamos que un barrio pierda a sus vecinos para sustituirles por visitantes temporales, que beban cafés o tomen comida prefabricada, o que sus tiendas echen el cierre ahogados por las deudas, barrios como Malasaña dejarán de ser zonas con encanto dentro de una ciudad cosmopolita para convertirse en lo más parecido que hay a un centro comercial de las afueras de la ciudad, lo que provocará a la larga que pierda esa magia y esa esencia que hace que cada día reciba a cientos de visitantes.

Cuidar a los vecinos de un barrio como este no significa que no puedan abrir tiendas bonitas o restaurantes exóticos, pero cuando vives en un barrio como Malasaña (que no es lo mismo que pasar aquí unos días antes de volver a tu ciudad), necesitas arreglar los bajos de un vestido en una modista de confianza, poder decir en una tienda “anótalo en mi cuenta” cuando necesitas llevarte algo y se te ha olvidado la cartera en casa, sentarte a tomar un café y que el camarero ya sepa que lo tomas en vaso y con una tostada con aceite o tomarte una ración de bravas mientras tu vecino te cuenta que ayer se le atascó el fregadero y tuvo que llamar al fontanero de la calle de al lado y que menos mal que todavía estaba en su local porque si no se quedaba todo el fin de semana con la avería.

Cuando eres vecino, quieres sentirte en tu casa, conocer a la mayoría de las personas que te cruzas en la escalera, poder llamar a la puerta de al lado y pedirle un poco de sal porque se te ha acabado y estás preparando la comida o bajar a la calle y que te puedas sentar en la plaza a que te dé un poco el sol sin tener que esquivar cientos de latas de cerveza donde se supone que los vecinos más pequeños disponen de su espacio para jugar.

A los vecinos también nos gusta que abran lugares con encanto, especiales y únicos y que se entremezclen con los locales de toda la vida, esos que cuando paseas con alguien que ya peina canas te dice “mira, ahí es donde venía yo de joven a tomarme una caña después del trabajo”; lo tradicional y lo moderno pueden coexistir y convivir, haciendo de Malasaña ese barrio maravilloso del que yo me enamoré.

En estos cinco años en Madrid, que ya veis que no es demasiado tiempo, he notado un cambio grande en el barrio y mal que me pese, no ha sido para mejor, pero creo que todavía estamos a tiempo de cambiarlo. Ojalá podamos seguir viendo en las ventanas carteles de “se alquila” y gente que llegue para quedarse, que podamos seguir dando vida y forma a Malasaña, que no pierda su esencia y que cada día los negocios de los vecinos sigan abriendo sus verjas para continuar siendo un lugar de referencia cuando visitas la capital o cuando decides venir de otros barrios al centro para pasar una mañana o una tarde.

Creo que Malasaña se ha esforzado mucho a lo largo de las décadas – cada una de ellas con su encanto – para llegar a tener una identidad como la que tiene. Dejarse llevar a veces es una salida cómoda, atractiva y fácil, y podemos cargarnos todo lo que hemos conseguido de un plumazo. Dediquémosle tiempo, reflexionemos sobre lo que podemos hacer cada uno de nosotros de forma individual y de manera colectiva y tratemos de mantener lo que hace de Malasaña esta zona tan especial: su gente y sus negocios. No dejemos que pierda su brillo, sería una cagada monumental, no lo puedo expresar de otra manera. 

DEL 7 AL 9 DE ABRIL, “40th EDITION” DE CIENTO Y PICO MARKET EN MALASAÑA

CIENTO Y PICO MARKET “40th EDITION”

ORGANIZA: Ciento y Pico

CUÁNDO: Del 7 al 9 de abril de 2017

HORARIO: Viernes de 17.00 a 22.00 horas, Sábado de 12.00 a 22.00 horas y Domingo de 12.00 a 20.oo horas

DÓNDE: Calle Velarde nº14 – Malasaña (Parada de metro Tribunal)

****************************************

EL 1 DE ABRIL, BARBERS CREW, BOWTIE & BOURBON PARTY

BowTie & Barbers Crew

BOWTIE & BOURBON PARTY EN BARBERS CREW
CUÁNDO: Sábado 1 de abril de 2017
HORARIO: De 17:00 a 22:00 horas
DÓNDE: Barbers Crew (Calle Tesoro nº 8, Malasaña – Madrid)
*****************************************
El próximo sábado 1 de abril a partir de las 17:00 horas, Barbers Crew, en colaboración con Bulleit, que pondrá su espectacular bourbon, Bogi, con sus pajaritas y MÖH con su exposición de barbudos, os esperan para pasar un rato agradable entre amigos, ¿te animas a pasarte?