PLANES SEPTIEMBRE MALASAÑA – MADRID

Voy girando en sentido contrario al resto del mundo y ahora, cuando todos estáis empezando el curso, yo me he tomado un (semi)descanso. Estoy planeando cosas y he pensando que como este año publicaré menos posts (habrá menos cantidad pero más calidad), cada mes haré uno en el que presentaré las propuestas más atractivas en imágenes y posteriormente, algunas de ellas, las desarrollaré en un post aparte – cuando se vaya acercando la fecha – si requieren una información adicional que considere que puede ser de vuestro interés.

Serán posts mensuales que se irán llenando de contenido con el paso de los días y que espero que a golpe de una imagen, os puedan ayudar a decidir qué planes queréis hacer a lo largo de cada semana. A mí personalmente este tipo de publicaciones me gustan mucho porque me dan ideas que luego apunto e investigo por mi cuenta si me pueden interesar.

Espero que os guste la idea y que os sea de utilidad… ¡Empezamos!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

 

Anuncios

MALASAÑA, HABLEMOS BIEN DE TI

Desde hace un tiempo siento que Malasaña es como esa celebridad que ha pasado de moda. Cuando llegué a Madrid, la prensa, los blogs y otros tantos medios, le dedicaban reportajes para hablar de la originalidad de sus negocios, del estilo de vida de sus vecinos, de la creatividad que en él se respiraba y vivir aquí era el sueño de muchas personas que llegaban a la capital a comenzar una nueva vida. Pero con el tiempo, comenzaron a surgir las primeras críticas: lo visto de manera positiva como moderno y actual pasó a ser hipster y más tarde dio paso a la gentrificación, la turistificación, a los precios más que abusivos de los alquileres y a que la moda vintage y la decoración con palés dejase de hacer tanta gracia. Un día leí que Malasaña podría morir de su propio éxito y me temo que si no hacemos nada por cambiarlo, podría pasarle en un corto espacio de tiempo.

Cuando me preguntan qué pienso sobre este tema, siempre digo que creo que los cambios son inevitables, que al igual que las personas cambiamos, también lo hacen los barrios y que posiblemente si le preguntas a alguien que vivió aquí en la década de los ´70 o incluso antes, te dirán que los ´80 trajeron muchas cosas negativas – aunque en la actualidad todos hayamos idealizado esa década queriendo en muchas ocasiones teletransportarnos a los años dorados de la movida madrileña. Yo soy de las que creo que muchos de los negocios que han surgido han traído cosas muy positivas al barrio, que no hay que culparles porque se vean menos ferreterías, zapaterías o tiendas de alimentación pequeñas, que ya bastante tienen con poder sacar adelante sus negocios en los que han depositado toda su ilusión; me alegra ver que consiguen salir adelante mes a mes, porque es una tarea dura y complicada en la que cada día ponen todo su esfuerzo y dedicación. No caigamos en creer que son ellos quienes han expulsado de aquí a los comercios de toda la vida porque no es verdad; lamentablemente, no veo jamás colas enormes en los ultramarinos y sí en Carrefour Express. Tengamos todos un poco de autocrítica.

Durante estos años yo he cambiado, mis gustos también lo han hecho y mis prioridades no os quiero ni contar. Malasaña ya no me sorprende tanto como al principio, tal vez se nos haya agotado la pasión, pero entre nosotros existe un amor y una confianza que pocos lugares me han dado en mi vida y por eso hoy quiero contaros las partes positivas que le sigo viendo a este barrio que tantas cosas me ha dado en los más de cinco años que llevo viviendo en él. Ojalá mejore esos puntos débiles que están haciendo que Malasaña pierda fuerza porque sería una pena dejar que se convierta en un lugar en el que los únicos visitantes sean los turistas. Los barrios los hacen los vecinos, y sin ellos pierden toda su magia, no nos olvidemos de esto.

¿Pero sabéis por qué sigo teniendo esperanzas? Porque me gusta bajar a la calle y saludar a la señora que vende la lotería, preguntarle a mi vecina qué tal va de la pierna, que el señor que me arregla las averías de casa salga del bar y me pregunte si todavía no me he ido de vacaciones, que me olvide la cartera y que pueda dejar a deber en el ultramarinos de debajo de mi casa, que me siente en mi bar preferido a leer un rato los domingos y que antes de decir lo que quiero, ya me lo hayan servido, que me escriban de la tienda en la que me compro la ropa habitualmente y me digan que les ha llegado una falda que me va a encantar o pararme a charlar un rato con el dueño de ese perro que tan bien se lleva con el mío. También me gusta levantarme entre semana y salir temprano a pasear por calles desiertas, es un privilegio que tenemos solo los que vivimos aquí, un barrio tan acostumbrado a llenarse de vida y de gente que espera colas para sentarse en una terraza de la plaza. Me gusta ese Malasaña que es pueblo, que lucha por no convertirse en ciudad, cada día con más fuerza, en el que tus vecinos tienen nombre y en el que sigues encontrando lugares que te hacen sentirte como en casa.

Malasaña me ha visto vivir muchas cosas: me vio llegar con mucha ilusión, me vio reír, llorar, irme durante unos meses a otro barrio porque no soportaba la tristeza de los malos recuerdos; llegué a maldecir sus calles, a gritar en mi cabeza que quién me mandaría a mí haberme ido de Coruña, pero consiguió que volviese, siendo otra, sumando experiencias a mi vida que posiblemente preferiría no haber vivido, pero que me hicieron más fuerte. Malasaña ya forma parte de mí, estamos unidos para siempre y aunque sé que nuestra relación no será eterna – eso cada vez lo tengo más claro porque se está agotando la arena de nuestro reloj – me ha ayudado mucho a crecer, a confiar en mí misma, a descubrir que la vida puede ser de otra manera y eso, queridos amigos, es de las cosas más bonitas que un lugar te puede ofrecer.

Quiero que una vez se agote nuestra relación, sigamos siendo de esos amores que recuerdas con cariño. Quiero volver cuando ya peine canas e incluso camine con bastón y poder sonreír recordando todo lo que me dio, diciendo “¿Ves ese rincón? Pues ahí estaba mi cafetería preferida, donde pasé tantas mañanas de domingo leyendo libros y charlando y un poco más adelante, allí donde ves ese cartel, estaba mi tienda preferida, ¿qué habrá sido de su dueña?”.

Quiero, sobre todo, que la gente que llegue de nuevas pueda sentir lo mismo que yo la primera vez que pisé la plaza de San Ildefonso, que logren sentirse una parte importante del barrio, que vivan con ilusión cada día de la semana y que vivir aquí no se convierta en un artículo de lujo, que para eso ya están otras zonas.

Te quiero Malasaña, no lo olvides jamás, y sigue luchando por que no instalen en tus calles cajeros automáticos o franquicias que cobren el café a precio de langosta. Yo confío en tu fuerza.

 

DESCUBRIENDO CIENTO VOLANDO, UNA NUEVA LIBRERÍA EN MALASAÑA

ciento-volando-libreria

Ciento Volando, una librería en Malasaña.

 

WEBSITE: www.cientovolando.click

DÓNDE: Calle Divino Pastor nº13, 28004 – Malasaña, Madrid.

CONTACTO: libreria@cientovolando.click

 

Quienes me leéis de manera habitual, sabéis que la lectura es una de mis mayores aficiones y por eso siempre me encanta descubrir nuevas librerías. En esta ocasión, me gustaría hablaros de Ciento Volando, un nuevo espacio en Malasaña en el que podréis encontrar narrativa, infantil, juvenil y ensayo, además de diferentes actividades y atención especializada a colegios e instituciones.

Si tenéis la oportunidad de pasar por la calle Divino Pastor, en el número 13 os toparéis con esta gran librería – que posiblemente desde fuera no os déis cuenta de todos los diferentes espacios que acoge en su interior – con un entorno “elegante, bello, castizo y vital”, tal y como ellos mismos se definen y que yo tuve la oportunidad de descubrir con mis propios ojos. Es el lugar perfecto para ir con tiempo y tirarse unas cuantas horas descubriendo todos los pequeños rincones que esconde plagados de lectura y actividades para todos los gustos y edades: cuentacuentos, talleres, mesas redondas, presentaciones, proyecciones o sencillamente tomarte un café con tu libro preferido entre las manos.

Si hay algo que me encanta de Malasaña y alrededores es que puedes encontrar muchas librerías diferentes y para todos los públicos y Ciento Volando reúne todos los requisitos para ser la opción perfecta para ir en familia. Yo no logro imaginarme un solo día de mi vida sin leer aunque solo sea una página de un libro y por eso no puedo dejar de recomendaros este pequeño gran espacio en pleno corazón del barrio.

 

ESTE VERANO, OCIO SOSTENIBLE Y GASTRONOMÍA ECO EN EL HUERTO DE LUCAS

El Huerto de Lucas Cine de Verano

 

WEBSITE: www.elhuertodelucas.com
DÓNDE: Calle de San Lucas nº 13, 28004 – Madrid
TELÉFONO: (+34) 91 513 54 66
CONTACTO: hola@elhuertodelucas.com

********************************

Quien se aburre en verano en Madrid, es porque quiere y por eso hoy os hacemos una propuesta que aúna ocio sostenible y gastronomía ecológica en un mismo lugar: El Huerto de Lucas.

El huerto de Lucas, en colaboración con Karma Films, organiza la segunda edición de ‘Documentales para cambiar el planeta’, un ciclo dedicado a todos aquellos que tienen previsto disfrutar del mes de agosto en Madrid y buscan pasar una tarde de ocio con sentido que les impulse a seguir explorando el mundo. Gastronomía ecológica y cine comprometido se dan cita en el patio central de El huerto con la ventaja de ser un espacio cubierto, donde las proyecciones, que son de acceso gratuito, comienzan a partir de las 19:00.

Tres tardes de cine – el jueves 10, 24 y 31 de agosto – dedicadas a temas como la revolución gastronómica protagonizada por el slow food, el futuro de la alimentación sana en un mundo cada vez más industrializado o los principales movimientos sociales que encabezan la apuesta por la sostenibilidad. Un plan eco-consciente que aúna la reflexión sobre el futuro del planeta con el mejor ocio gastronómico para alimentar cuerpo y mente con nuevas experiencias. Además, durante la proyección, podrás disfrutar de refrescos, smoothies y zumos ecológicos elaborados con las frutas y verduras ecológicas del mercado de El huerto, cervezas artesanales y cócteles en clave ‘eco’ y las delicias de la cantina como falafel de garbanzos con salsa de yogur, canela y naranja, chips de boniato con su salsita secreta, dip de berenjena, guacamole y hummus o falsos fideos crudos de calabacín al pesto de anacardos con parmesano.

Slowfood de Stefano Sardo, Mañana de Cyril Dion y Mélanie Laurent  y We feed the World de Erwin Wagenhofer, son las tres obras seleccionadas por el El Huerto de Lucas y la distribuidora madrileña de cine y vídeo Karma Films para agosto de 2017. Una manera de reflexionar sobre una nueva cultura del bienestar a través de la salud tanto de las personas como del medioambiente.

DESCUBRIENDO NORDIKOS, HELADOS CON SABORES ESCANDINAVOS EN MALASAÑA

WEBSITE: www.nordikos.com

DÓNDE: Calle del Pez  nº2,  28004, Malasaña – Madrid

HORARIO: De lunes a domingo de 12:00 a 00:00 horas

Teléfono: 916 035 194

Contacto: info@nordikos.com

*************************************************

Pops Nordikos, Malasaña.

Sin duda en Malasaña nos gustan los polos y este verano ha abierto sus puertas Nordikos Gourmet Pops, que nos propone sabores típicos del norte de Europa elaborados de forma artesanal a base de frutos del bosque ecológicos o silvestres. Entre sus sugerencias podrás encontrar el espino amarillo o la mora ártica, propuestas que tal vez no hayas escuchado mucho en nuestro país pero que, además de deliciosas, poseen propiedades nutricionales y antioxidantes.

Su local cuenta con un cuidado diseño y una atmósfera al más puro estilo nórdico que te traslada, nada más cruzar la puerta, a paisajes más frescos, ¡y cómo se agradece a estas alturas del año!

Mientras que en España estamos más habituados a decantarnos por sabores más mediterráneos como la fresa, la naranja o el limón, en Escandinavia – origen de Jacob, que junto a Vanessa son los propietarios – están más habituados a frutos como la grosella, el arándano, las moras o ingredientes como el ruibarbo. Todos sus pops se elaboran de manera artesanal en el propio local, con frutos ecológicos o productores respetuosos con el medio ambiente e incluso silvestres, como la mora ártica y el espino amarillo.

Nordikos elabora a diario entre 8 y 10 variedades de polos con sabores como “Fresa y Grosella”, “Ruibarbo”, “Arándano y Vainilla natural”, “Manzana con Mora”, “Espino amarillo”, “Ciruela”, “Ruibarbo y Vainilla” o “Mora Ártica”. Además, ofrece el clásico “Vainilla y Chocolate” que no puede faltar para los más golosos. Su receta es sencilla: fruta + frutos del bosque + una cuidada selección de ingredientes naturales. Según el pop, se puede añadir además leche, cobertura de chocolate o frutos secos. Un toque de diseño nórdico y listo para degustar.

La particularidad de estos sabores e ingredientes es que son superalimentos bajos en grasas y con un elevado contenido en nutrientes (vitaminas y antioxidantes):

Polos Nordikos, Malasaña.

  • Mora ártica: es un fruto silvestre típico de los prados y pantanos de Finlandia, Noruega y Suecia contiene, entre otras, vitamina C en una cantidad superior a una naranja.
  • Espino amarillo: es el fruto de moda en la alta cocina. Tiene, además de un inimitable color y sabor, vitaminas A, C, E y Omega 7, un estimulante natural del colágeno.
  • Grosella roja: se caracteriza por su alto contenido en hierro y vitamina C, lo que la convierte en una merienda energizante.
  • Grosella negra: con gran cantidad de antocianina, un antioxidante cuyas propiedades están indicadas para la salud cardiovascular, cerebral y ocular. 

Un proyecto familiar

Vanessa – escritora y profesional del marketing – y Jacob – médico y enamorado de la gastronomía española – llevan cinco años viviendo en España junto a su hija y este año decidieron abrir Nordikos para compartir en pleno corazón del barrio de Malasaña la tradición y gusto por los frutos del bosque escandinavos. En este pequeño rincón danés no falta el diseño ni el toque hygge que te transporta a un estilo de vida fresco, tranquilo, de líneas armoniosas y respeto por la naturaleza. 

Nordikos sin duda nos va a alegrar el verano con sabores y propuestas diferentes y, lo mejor de todo, es que promete nuevos descubrimientos para el próximo otoño. Una propuesta de sabores deliciosos y diferentes a los que estamos habituados a los que yo ya me he enganchado. Y tú, ¿te animas a probarlos?

“ESTO ES MALASAÑA”: MI BALANCE DE ESTE CURSO QUE TERMINA

Esto es Malasaña, Diario de una Coruñesa

Llega agosto y con él, toca hacer balance de este año. Reconozco que no he sido la alumna más aplicada del mundo en lo que al blog se refiere, pero han influido muchos factores y en esta entrada que marca el final de una temporada, os lo quiero explicar todo.

Ha sido un año en el que he iniciado muchos proyectos nuevos que han ocupado gran parte de mi tiempo, algunos vinculados con el barrio y otros que me han permitido desconectar un poco de Malasaña. Quizás uno de los que más ilusión me ha hecho ha sido presentarme a mi primer concurso de relatos; lo envié hace menos de una semana tras dedicarle gran parte de mis tardes a tratar de darle forma a una idea que tenía en la cabeza. Es mi primera vez, así que confío poco en que me seleccionen, pero ha sido un gran paso para mí el haberlo intentado y me ha dado fuerzas para ver que soy capaz y que puedo seguir llamando a otras puertas, a otros concursos y a todas las oportunidades de este estilo que se me presenten en la vida.

Por otra parte, y quienes me sigáis en las redes sociales este punto lo habréis notado, hay ciertas cosas del barrio que en los últimos tiempos me han desencantado un poco de él. Para sentirme bien con Malasaña, necesito sentirme bien como vecina y últimamente confieso que no es el caso, por eso no he dedicado tantos artículos a nuevos descubrimientos. Comencé este blog sin ningún tipo de pretensión y siempre he tratado de no verlo como una obligación, así que por eso muchos de los artículos los he dedicado a actividades que se desarrollan en otros barrios e incluso a temáticas totalmente ajenas a Madrid. Sé que esto influye negativamente a la hora de llegar a más personas, pero tener más o menos seguidores jamás ha sido una prioridad en mi vida. Me gusta escribir, disfruto haciendo recomendaciones personales y totalmente subjetivas de los temas que me llenan y eso no lo quiero cambiar jamás. Me gusta que a este blog llegue gente con gustos afines a los míos y aunque juegue en mi contra no dedicar este pequeño rincón a hablar 100% del barrio, disfruto con cada post que escribo y ese es mi objetivo. Todo lo que llegue a Malasaña que me guste, lo seguiré publicando como siempre, pero no lo haré por obligación y si una semana me apetece hablar de otras temáticas porque son las que me llenan, aquí lo dejaré plasmado por si a alguien le puede interesar.

Sigo viendo luz cuando paseo por Malasaña, y sobre todo, sigo viendo esperanza. Últimamente han abierto sitios interesantes que estoy pendiente de ir a visitarlos y contároslo en el blog. Además, tengo algún post pendiente que quiero escribir hace algún tiempo y ahora que al fin estoy ya un poco más liberada, comenzaré a redactar. También quiero añadir secciones nuevas, una literaria que ya he comenzado hace algún tiempo sobre reseñas de libros, otra sobre consumo responsable que reforzaré con vídeos y colaboraciones con personas afines a este estilo de vida y otra que jamás habría imaginado pero por la que habéis mostrado interés que es sobre recetas de cocina (no soy ninguna experta, pero mis empanadas veganas son dignas de mostrar al mundo, jeje).

Ojalá sigáis por aquí el curso que viene y que me acompañéis en este espacio que regaré siempre que pueda para que nunca se marchite. Gracias a los que lleváis ahí desde sus comienzos, a los recién llegados y también a los que habéis decidido que este espacio ya no es de vuestro interés. Todos y cada uno de vosotros me habéis aportado cosas y no puedo estar más que agradecida.

Como siempre, si queréis enviar ideas o sugerencias, tenéis un correo donde podéis escribirme siempre que os apetezca – estoesmalasana@gmail.com – y  también las redes sociales – Facebook, Twitter e Instagram. Vosotros sois parte de este blog y eso sí que no quiero que cambie jamás.

Nos vamos viendo siempre que podamos, quedamos así, ¿os parece? 

 

 

GASTRORECOMENDACIÓN: PIZZAS, BOCADILLOS Y COMIDA CHINA VEGANA EN MADRID

Tras unas cuantas semanas en las que he tenido que dejar un poco aparcado el blog por temas laborales, vuelvo con muchas ganas de contaros cosas, porque aunque no he tenido tiempo de escribir, me he ido anotando todas las recomendaciones que me apetecía haceros y aunque llegan con algo de retraso, las de hoy las podéis disfrutar en cualquier momento.

Estos días no he tenido tiempo para demasiadas cosas y aunque últimamente le he cogido más cariño a la cocina – reconozco que nunca he sido una gran aficionada a los fogones – en algunos momentos he recurrido a Just Eat, un portal en el que puedes encontrar más de 6000 restaurantes entre los que elegir, insertando tu código postal y descubriendo cuáles de ellos hacen entrega en tu zona, pudiendo filtrar por las opciones que más se ajusten a tus gustos y preferencias.

Como he tenido la oportunidad de probar unos cuantos, hoy quería recomendaros dos de los que más me gustan (que hacen entrega en Malasaña) y que además cuentan con opciones veganas, de las que os hablaré hoy:

Fotografía: Facebook Ay mi madre!

El primero está ubicado en la Calle Palma nº41 y se llama “Ay mi madre!”, un pequeño restaurante con menús diarios, pizzas y cocina argentina. De sus opciones veganas destacaría la pizza mediterránea, la veggie BBQ y de sus bocadillos – podría decir que este es mi plato preferido – el veggynesa. Toda su comida es casera al 100%, preparada en su cocina de manera tradicional y no producen más que para sus propios clientes. Si algún día en lugar de pedir a domicilio te apetece salir de casa, encontrarás un local de azulejos blancos y verdes, con decoración vintage y un ambiente tranquilo y acogedor.

Fotografía: Web Shi-Shang

Y el segundo lo descubrí hace poquito y me dejó muy buen sabor de boca. Se llama Shi – Shang y se encuentra en la calle Concepción Arenal nº3, por si en lugar de pedir a domicilio preferís ir a probar su buffet libre. Está especializado en comida china vegetariana y vegana. Los platos son sencillos y las cantidades generosas; la verdad es que no he probado nada que no me haya gustado, pero destacaría el sushi con aguacate, aceitunas y pepino, las empanadillas y el cerdo vegano agridulce.

Poco a poco os iré haciendo más recomendaciones veganas – no solo de restaurantes, también de tiendas o marcas – pero hoy os dejo estas dos que podéis encontrar en Just Eat para esos días en los que no tienes demasiado tiempo, no te apetece cocinar o simplemente, quieres darte un capricho.