DIEZ CONSEJOS PARA VIVIR EN MALASAÑA Y NO MORIR EN EL INTENTO: NUEVO ARTÍCULO EN SOMOS MALASAÑA

El Rincón de Andrea, calle Espíritu Santo (Malasaña)

Siete años es tiempo más que suficiente para poder dar algunas recomendaciones a aquellas personas que estén pensando en venir a vivir a Malasaña o a cualquier otro barrio del centro de Madrid. Como buena novata, yo cometí algunos errores y por eso este mes en mi colaboración con el periódico Somos Malasaña doy diez consejos para vivir en este barrio y no morir en el intento. Si te interesa o crees que puedes añadir alguna sugerencia más, te invito a que leas en el siguiente enlace el artículo completo y dejes debajo tus comentarios:

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DUÓLOGOS EN CONDE DUQUE: LAS CLAVES DEL ARTE CON UN TOQUE DE HUMOR

¿Es el arte terreno únicamente para entendidos? ¿Es posible llorar de risa y de emoción al mismo tiempo hablando de arte? ¿Puede ser el humor un canal de acceso a las disciplinas artísticas? A estas y a muchas otras cuestiones responderá Duólogos, un “ciclo de alto voltaje para acercarnos al arte sin perecer en el intento”. Una serie de conversaciones protagonizadas por artistas de primer nivel y distintas disciplinas donde conversarán con algunos de los cómicos más destacados del país.

Desde el pasado jueves 17 de enero se puede disfrutar en el Auditorio de Conde Duque del ciclo Duólogos, espectáculos para mostrar a través del humor algunas de las claves del arte mediante conversaciones de formato único entre diferentes artistas y algunos de los cómicos más conocidos del país.

Las entradas ya se pueden conseguir a través de la web de Conde Duque

Este formato arrancó con un primer Duólogo en el que se vieron las caras el humorista David Broncano y el pianista Mario Mora los días 17 y 18 de enero. Ignatius, Joaquín Reyes, Quequé, y Javier Cansado continuarán la saga junto a la bailarina Poliana Lima, el artista conceptual Jaime Vallaure, los miembros de la compañía de teatro Grumelot (Carlota Gaviño e Íñigo Rodríguez-Claro), el escritor Ernesto Rodríguez y el clarinetista Daniel Broncano, respectivamente.

Una propuesta que tuvo su origen en el festival Música en Segura de 2018, donde el Monólogo en fa bemol mayor reunió sobre el escenario a varios músicos y a David Broncano como hilo conductor de un espectáculo híbrido de gran éxito.

Llevábamos cinco años pensando cómo dar a mi hermano David un papel en el festival que fuese más allá de hacer intendencia física como voluntario (risas). Lo de combinar a músicos clásicos con su humor parecía a priori arriesgado, pero funcionó estupendamente.

Daniel Broncano, clarinetista y comisario del ciclo.

Dando un paso más, en el ciclo Duólogos se ha querido expandir este formato a otras disciplinas artísticas. Una de las claves de los espectáculos será la sinergia explosiva de estás inusuales parejas, que en algunos casos ni siquiera se conocían antes. También, las realidades diferentes a las que pertenecen.

El hecho de que vengan de ambientes bastante diferentes es parte de la gracia y mi papel como comisario ha sido propiciar el mejunje de ideas.

Daniel Broncano, clarinetista y comisario del ciclo.

En total, cinco propuestas inverosímiles dedicadas a todos aquellos “desnortados que necesitan ver la belleza del arte so pretexto de colarles algún buen chiste”, concluye Daniel Broncano.

PROGRAMACIÓN “DUÓLOGOS”

17 Y 18 DE ENERO (FINALIZADO)

20.30 h. Duólogo en Fa bemol mayor, por David Broncano y Mario Mora

Una clase magistral de música y de vida de la mano de David Broncano y Mario Mora. El docto musicólogo orcereño nos presenta una selección de sonatas, motetes y bachatas que han marcado su vida. “El Fa Bemol, que es como una h, es la tonalidad de la mayoría de mis piezas preferidas. Con este formato queremos reivindicar un mismo sonido con dos nombres (enharmonía), pero también que no se pierda la memoria histórica de lo que era el fa bemol, una nota con gran identidad hasta que se globalizó la escala cromática temperada”, afirma con voz temblorosa.

David Broncano, musicólogo

El orcereño David Broncano ha publicado varios trabajos musicológicos como Mozart y el cancaneo en los albores del rococó o Introducción a la turra wagneriana. Ha impartido clases magistrales en amplias zonas de la geografía marítima, en un denodado esfuerzo por terminar de hundir la música clásica a nivel mundial. En 2016 le fue concedida la Medalla al Mérito de la Academia de las Bellas Artes de San Fernando por ser el primer usuario en tararear el contrapunto del Miserere de Allegri en los baños de Atocha.

Mario Mora, pianista

El pianista conquense Mario Mora es uno de los pianistas más destacados de su generación, la más preparada de la historia. Mario ha actuado en varios países y continentes, donde ha causado sensación por su precisión y su distinción casi inefable entre teclas blancas y negras. Pero al final siempre ha vuelto a España. Apasionado de la música contemporánea, ha tocado a los compositores vivos más importantes de la actualidad, con empatía y en un intento de que se calmen todos un poco.

5 Y 6 DE FEBRERO

20.30 h. Duólogos de los cuerpos armoniosos, por Ignatius y Poliana Lima

Ignatius Farray, como Poliana Lima, no entiende la existencia sin la expresión corporal. Ni viceversa. En varias ocasiones se ha planteado dejar la comedia para dedicarse de lleno a su faceta de estudioso del movimiento del cuerpo. “Los cuerpos se tienen que mover, se tienen que expresar. Si no, solo nos queda la desesperanza. Y después el grito sordo.”

Ignatius Farray, coreógrafo

Una larga y memorable lista de contorsiones en el escenario avalan la carrera de Ignatius como bailarín y más tarde como coreógrafo. En 2002 redescubre las coreografías desechadas de Diaghilev para el Ballet Guanche de La Gomera, que vuelven a causar la misma estupefacción ahora como entonces. En la actualidad coordina el proyecto europeo “Danzando contra el Brexit: devolvamos el control a las caderas”

Poliana Lima, bailarina

La bailarina brasileña Poliana Lima descubrió la danza por accidente a la edad de 8 años, cuando jugaba con el tiempo. Después empezó a jugar con el movimiento de su cuerpo y a día de hoy juega con todas y con todos. Para más inri, le han caído unos cuantos premios que le han dado si cabe más alas en su empeño por traducir los eventos más nimios de la vida en gestos corporales que dan que pensar que ha pasado algo más grave.

19 Y 20 DE FEBRERO

20.30 h. Duólogo sobre lienzo invisible, por Joaquín Reyes y Jaime Vallaure

El arte conceptual son aquellas exposiciones que nadie entiende pero a las que va para elevar el concepto de sí mismo. Joaquín Reyes lo ha hecho mucho en el pasado, con el apoyo de su coach, gurú, mentor y psiquiatra, Jaime Vallaure. En esta terapia grupal puedes compartir tus traumas más recientes. Lo importante, lo valiente, es dar el primer paso y reconocerlo.

Joaquín Reyes, comisario

Joaquín aprendió a dibujar a una tempranísima edad, incluso unos años antes de balbucir sus primeros chistes. En la Facultad de Bellas Artes de Cuenca formó una célula de comediantes que a día de hoy sigue activa. Más allá de sus conocidas facetas como ilustrador, cómico, imitador, creador y pensador, su pasión oculta es hacer grabados conceptuales en la hoja de las celebérrimas navajas albaceteñas.

Jaime Vallaure, artista conceptual

La última vez que Jaime tuvo que rellenar el apartado de “ocupación laboral”, recortó el formulario, hizo un collage y grabó con ello una vídeo performance. Su creación, que se mueve entre el transformativismo cíclico y la apología del absurdo, ha sido mostrada por los principales centros artísticos del país en exposiciones e instalaciones. Por el momento ha sido absuelto de todas ellas.

13 Y 14 DE MARZO

20.30 h. Duólogo desde la tramoya, por Quequé y Carlota Gaviño e Íñigo Rodríguez-Claro (Grumelot)

¿Habría sido Calderón de la Barca un buen monologuista? ¿Pillarías hoy en día los chistes si te soltasen de golpe en un corral de comedias? Con Quequé, uno de los primeros cómicos españoles que dejó de usar el endecasílabo, enfocamos a sus antepasados directos de la dramaturgia del Siglo de Oro

Quequé

Para un actor es más difícil hacer reír que llorar, lo cual ha valido a Quequé para monetizar su genio cómico y amasar uno de las mayores fortunas dentro del mundo actoral. Y no porque se le den mal los grandes dramas clásicos, e incluso la tragicomedia, porque bien podría. Actualmente paga el tipo impositivo más alto sobre la renta, haciendo una tamaña contribución a las compañías de teatro clásico.

Grumelot

La compañía Grumelot basa su trabajo en la exploración de los textos tanto clásicos como contemporáneos. Han llegado a psicoanalizar a más de 1.400 personajes de la dramaturgia hispana, constatando que la mayoría de los personajes tienen rasgos psicópatas por encima de la media. Recientemente han abierto un exitoso centro de rehabilitación para personajes en riesgo de exclusión escénica.

5 Y 7 DE ABRIL

20.30 h. Duólogo con rima asonante, por Javier Cansado, Ernesto Rodríguez y Daniel Broncano

En ausencia de emoticonos las letras siguen siendo una expresión respetable de la emoción humana. Juntamos el profuso conocimiento del escritor Ernesto Rodríguez Abad con el confuso desconocimiento de Javier Cansado. Navega con nosotros en el mar de versos, y con nuestra ayuda intentaremos que las hipérboles y los epítetos no te hagan zozobrar.

Javier Cansado, rapsoda

Se le relaciona con el tráfico de palabras desde su más tierna infancia. Oriundo de Soria, Javier Cansado encontró en el barrio de Moratalaz una fuente de inspiración poética a la altura de su talento. Más tarde cruzó la M30 buscando las metáforas castizas que tanto ha sabido compartir con su embelesado público. Varias editoriales se han planteado publicar un compendio con sus perlas, pero por el momento han decidido no dejar constancia escrita de ellas.

Ernesto Rodríguez, escritor y recitador

El escritor tinerfeño Ernesto Rodríguez es uno de los más apasionados expertos de la animación a la lectura, y sobre todo de la reanimación posterior. A su vez ha escrito multitud de cuentos, dirige un festival en Los Silos y una editorial internacional, ha recitado versos en casi todos los meridianos, es profesor en la Universidad de La Laguna y una vez al mes consigue hacer finalmente la colada.

Daniel Broncano, clarinetista

Daniel sufrió un ataque de musicofilia de pequeño que sólo se pudo aplacar tocando un instrumento musical. Aprendió a tocar el clarinete en la banda de música de Orcera y después en varios conservatorios de Jaén, Madrid y Londres. En el proceso de actuar aquí y allá empezó a estar obsesionado con eliminar la profilaxis que rodea a la música clásica, a menudo relegada a los grandes tanatorios del país. En 2013 puso en marcha Música en Segura, un festival en un bello pueblo de Jaén con más gatos que habitantes: Segura de la Sierra. Y en 2017 comienza WAVELENGTH, un ciclo de música y ciencia en la ciudad holandesa de Leiden. Ante tal mejunje de conceptos, Conde Duque le invita a echar más leña al fuego con el presente ciclo Duólogos.

VENTA DE ENTRADAS: Pincha aquí

 

¿QUÉ ECHAS DE MENOS EN MALASAÑA? LOS VECINOS OPINAN: NUEVO ARTÍCULO EN SOMOS MALASAÑA

Como cada tercer sábado de mes, llega mi artículo en colaboración con Somos Malasaña, donde en esta ocasión he hablado con un grupo de vecinos a los que les he preguntado qué cosas echan de menos en el barrio y estas han sido sus respuestas. Espero que os guste y ya sabéis que podéis dejar vuestros comentarios al final de este post o en mis redes sociales:

 

Leer completo “¿Qué echas de menos en Malasaña? Los vecinos opinan”

SIETE PASOS PARA COMENZAR UNA DIETA VEGETARIANA: NUEVO ARTÍCULO EN SOMOS MALASAÑA

Y como cada mes, regresa mi sección sobre estilo de vida a Somos Malasaña y en esta ocasión os hablo de mi experiencia personal sobre cómo me inicié en el vegetarianismo, algunas falsas creencias y por supuesto, recomendaciones para llenar la cesta de la compra si vives en el barrio. Espero que os resulte de ayuda si estáis en ese proceso de transición y para cualquier duda, ya sabéis que os leo en redes sociales o en los comentarios.

LEER COMPLETO “SIETE PASOS PARA COMENZAR UNA DIETA VEGETARIANA Y CONSEJOS PARA LLENAR LA CESTA DE LA COMPRA”

 

Si tú eres una de esas personas que sigue una dieta vegetariana, seguro que habrás escuchado muchas veces frases del tipo “uy, pues seguro que tienes una analítica terrible”, “dejas de comer carne y tomas suplementos, pues eso no creo que sea bueno”, “¿y si algún día te quedas en una isla desierta sin posibilidad de volver a la civilización tampoco vas a comer pescado?”, “¿y qué problema hay en tomar huevos camperos si esas gallinas viven mejor que tú y que yo?”, “¿entonces te preocupan más los animales que las personas que están haciendo ropa en talleres clandestinos?”, “¿y si hay un accidente y solo pudieses salvar a un bebé o a un perrito, a quién escogerías?”. Os suenan, ¿verdad?

VIVIR CON MASCOTAS EN MADRID CENTRO: NUEVO ARTÍCULO EN SOMOS MALASAÑA

Como cada mes os dejo mi artículo en colaboración con Somos Malasaña, donde en esta ocasión os hablo de lo que implica convivir con mascotas en Madrid centro: un listado de centros veterinarios, peluquerías, tiendas de repostería perruna, comercios petfriendly y una guía de normas básicas de urbanidad de las que todos deberíamos estar al tanto.

LEER COMPLETO “VIVIR CON MASCOTAS EN MADRID CENTRO Y RECOMENDACIONES PERRUNAS MALASAÑERAS”

Antes de tomar la decisión de adoptar (porque recuerda, las vidas no se compran) piensa bien todo lo que implica un nuevo miembro en la familia y si finalmente te decides a hacerlo, cuídalo de la misma manera que él te cuidará siempre a ti.

#AdoptaNoCompres

MALASAÑA: MI VISIÓN MÁS HONESTA

Llegué a Malasaña en el año 2012, un momento en el que ya lo más nostálgicos de décadas pasadas decían que la esencia de este barrio se había perdido por completo, pero si os digo la verdad, me parece que por aquel entonces todavía existía un equilibrio entre lo tradicional y lo actual que hacían de este un lugar perfecto para vivir, disfrutar de tu tiempo de ocio o pasear tranquilamente un día entre semana por la mañana.

Por aquel entonces, yo era una recién llegada al barrio y aunque reconozco que estaba embelesada por tanta novedad, viéndolo con perspectiva, lo entiendo perfectamente: El Malasaña de entonces era un barrio que enamoraba a los visitantes y que a los vecinos – aunque de vez en cuando nos riésemos de los barbudos que paseaban con pajaritas comiéndose magdalenas de 3,50 € – nos resultaba un placer vivir en una zona muy cercana a Gran Vía pero que para nosotros era un pequeño pueblo en el que nos dábamos los buenos días con el frutero o la vecina del rellano. Sin duda, me enamoré de Malasaña con razón.

Con el tiempo, términos como hipster, muffin, cupcakes o gentrificación, entre otros que sonaban un tanto despectivos, comenzaron a vincularse con Malasaña y en lugar de identificar este barrio con la música, el arte, la cultura o La Movida, tal y como se había hecho décadas atrás, empezó a asociarse con conceptos mucho más frívolos.

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Barrio de Malasaña, Madrid.

Durante mucho tiempo defendí que cada década en este barrio ha supuesto una manera diferente de verlo y aunque a muchos nos hubiese encantado vivir aquí la década de los ochenta, seguramente por aquel entonces también había vecinos desesperados gritando por la ventana que las siete de la mañana ya no son horas para andar de fiesta o que qué espanto pasear un sábado por la mañana entre latas de cerveza y algún que otro borracho que se había quedado dormido en tu portal. También sé que los noventa no fueron buenos tiempos para Malasaña, que más de uno pagó los excesos de la década pasada y que eran muchas personas las que no se atrevían a volver a casa solas tras una noche de bares con amigos, porque abrir tu portal podía significar encontrarte a alguien dentro en un estado más que cuestionable.

Pero llegaron los 2000 y para muchos (que no todos) el resurgir de Malasaña: gente joven con un cierto poder adquisitivo que se interesaba por vivir en el centro de Madrid, crear sus negocios en el barrio y apostar por fomentar un comercio pequeño, alejado de las grandes superficies y las cadenas de comida rápida. Tal vez este cambio no resultaba del gusto de todo el mundo (como  todo en la vida) pero atrajo público, curiosos y los vecinos que resistieron durante años, volvieron a respirar tranquilos paseando por las calles, aunque el ocio nocturno no les dejase dormir del todo bien (esto no ha cambiado desde tiempos inmemoriales): Malasaña era un barrio del que volvía a hablarse y se alababa poder encontrar en él un clásico como el Casa Camacho, un lugar donde encontrar tornillos de todo tipo, una zapatería para arreglar las tapas, pero también una pop up que apostaba por nuevos talentos y diseñadores o una cafetería que de pronto incluyó en su carta los brunch de los que hasta entonces jamás habíamos escuchado hablar salvo en los todo incluidos de las islas Canarias.

Pero desde entonces, y creedme que me duele muchísimo decirlo, esto ha cambiado y no precisamente a mejor. No sabría deciros exactamente a partir de cuándo, yo diría que más o menos a finales de 2015, y aunque muchos tratan de seguir dando luz a este barrio, cada vez hay que hacer un esfuerzo mayor para que destaque, porque la gente está desencantada, y con motivo.

Malasaña está dejando de tener identidad. Esto está sucediendo porque cada vez resulta más complicado vivir en este barrio: arrendadores que suben el precio del alquiler porque saben que los apartamentos vacacionales (hasta el momento tan poco regulados y tan ilegales en Madrid centro) les pueden dar el doble o el triple de ganancias (y sin declarar, la mayoría de las veces); en el mejor de los casos, podrás tener un arrendador que te permita continuar con un alquiler mensual asumible, pero puede que tu edificio se llene de apartamentos que se alquilan por días y lleguen turistas con ganas de disfrutar el barrio al más puro estilo Magaluf, sin respetar el descanso de los vecinos – porque ellos están de vacaciones, sea martes o sábado – maleta va, maleta viene.

Este último año han ido echando el cierre algunos de los bares de toda la vida para ser sustituidos por locales de comida rápida. No estoy en contra de que abran nuevos negocios ni de culpar a los recién llegados de la situación que vive el barrio, porque cada uno aprovecha su oportunidad y debo reconocer que frecuento algunos de los lugares que han abierto hace poco y me gustan, pero el problema viene cuando dejan de ser una opción para convertirse en una imposición: en Malasaña puedes disfrutar de comidas de todo el mundo y que te las preparen en un tupper para no tener que esperar mesa, pero ojo, que si lo que quieres es una caña bien tirada a un precio normal con unas aceitunas o un pincho de tortilla, ahí lo tienes cada vez más complicado. Y sí, puede que el Bar Prado o la Cafetería Dominó no fuesen lo más glamuroso del universo, pero cada mañana cuando paso por la Corredera Alta de San Pablo, caray, cuánto les echo de menos.

Algunos de los negocios que más me gustaban han tenido que decir adiós porque mantenerse en una de las calles más comerciales resulta prohibitivo para un pequeño comercio: adiós a tiendas que apuestan por una moda sostenible, adiós a negocios que traen al barrio productos de calidad e iniciativas vecinales, adiós a quienes quieren instalarse aquí y les piden alquileres de más de 4.500 €. Con situaciones así, dentro de poco solo podremos dar la bienvenida a franquicias (y no creo que tarden demasiado en llegar). Hay quien no se da cuenta de que Malasaña atrae por todo eso que poco a poco se está marchando: si dejamos de tener lugares con identidad, si los sustituimos por negocios que venden cubos de cerveza a 5 €, a ver quién va a querer quedarse en un apartamento vacacional aquí, porque Malasaña va a ser como estar en el centro comercial de Xanadú.

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Plaza del Rastrillo, Malasaña.

¿Y qué pasa si de repente en tu calle se instala un camello que atemoriza a todo el vecindario? ¿Qué pasa si de repente te asomas a tu corrala y hay una cola como si fuese Doña Manolita para conseguir todo tipo de drogas? ¿Qué pasa si tus hijos ya no pueden jugar en la plaza o en la única zona habilitada para niños porque alguien ha decidido que los columpios son la mejor zona para vomitar o para dormir la mona? ¿Qué pasa si los servicios de limpieza ya no dan abasto con toda la suciedad que deja el ocio nocturno? ¿Qué pasa cuando se convierte en algo habitual encontrarte a alguien tirado en la calle cada día cuando bajas a pasear a tu perro? ¿Qué pasa cuando los gritos o las peleas empiezan a ocupar más espacio en el periódico local que las cosas bonitas que pasan en Malasaña? Pues esto es lo que ha pasado, aunque a muchos de nosotros nos duela reconocerlo.

El barrio está herido, esperemos que no de muerte y que pueda recuperarse, pero siento que Malasaña desde hace décadas vive sus ciclos vitales y ahora le está tocando uno de esos que no resulta nada agradable para quienes vivimos aquí. Seguramente habrá quien lo resista y se agarre con fuerzas a estas calles y posiblemente, dentro de unos cuantos años, tendrá su recompensa y volverá a vivir una época dorada. A esa gente yo le deseo lo mejor, pero siento que mi ciclo como vecina de Malasaña está tocando a su fin. Tal vez no solo sea el barrio, tal vez yo cada día peino más canas y busco más tranquilidad, pero me gustará venir a trabajar aquí, disfrutar del ocio (cuando así lo desee) y poner distancia. Como en toda relación de amor, a veces hay que darse un poco de independencia, ¿no creen?

VIDA COWORKING EN MALASAÑA: MIS SEIS ESPACIOS PREFERIDOS DEL BARRIO

Trabajar desde casa me recuerda un poco a las relaciones de pareja: al principio todo te parece maravilloso – tienes tu propio horario, te organizas  el tiempo como quieras, puedes sentarte en pijama en la mesa del comedor mientras trabajas y te pones la televisión de fondo, etcétera – pero con el tiempo, empiezas a ver que todo aquello que te resultaba tremendamente atractivo, ya no lo es tanto y de esas virtudes comienzas a sacar pequeños defectos – “tu propio horario” los clientes lo interpretan como disponibilidad total de lunes a domingo, Ana Rosa ya no te hace tanta compañía por las mañanas y tus visitas constantes a la nevera a picotear algo o que tus descansos los aproveches para colgar la ropa en el tendal, más que relajarte, te estresan.

Trabajar desde casa una temporada está muy bien (lo digo por experiencia propia) pero tener una oficina, sin duda, es mucho mejor. Soy autónoma y desde el año 2015 trabajo en un coworking, que es un híbrido entre una oficina y el teletrabajo, conservando lo mejor de cada una de las opciones: te ayuda a organizar tu horarios y tareas, te hace sentirte acompañada, y lo mejor de todo, carece de competitividad y compañeros trepas. Aquí cada uno se dedica a la suyo y compartir una oficina con personas de diferentes sectores te ayuda a abrir tu mente, aprender, e incluso en ocasiones, colaborar en proyectos conjuntos.

Pero os voy a decir algo: escoger el coworking adecuado para cada persona no es tarea sencilla y debes dedicarle su tiempo. Ten en cuenta aspectos como la zona, los tipos de puestos que ofrecen, la disponibilidad horaria, el ambiente de trabajo, etcétera. Esto solo lo vas a poder comprobar en persona, así que dedica un día a visitar varios – generalmente suelen darte la opción de probar unas horas de manera gratuita – y decántate por el que más se amolde a tus necesidades.

Y como este es un tema por el que me preguntáis con frecuencia, hoy os quería recomendar los que son mis coworkings preferidos de la zona de Malasaña: seis espacios muy diferentes entre sí, pero con una filosofía común: mantener un ambiente familiar en un espacio en el que el trabajo es tan importante como las personas, así que en el mundo coworking, “pezqueñines sí, gracias”. Me ha parecido una buena idea que sean ellos mismos quienes se definan, así que aquí os dejo lo que me han contado de sí mismos cada uno de ellos:

EL PATIO COWORKING

WEBSITE: www.elpatiodelapierna.net

FACEBOOK: El Patio Coworking

INSTAGRAM: El Patio Coworking

El Patio es un espacio común de trabajo, un lugar alegre y cómodo en pleno centro de Madrid con todo lo que necesitas para desarrollar tu actividad sin aislarte en tu casa. Es una idea-espacio donde concebir, gestar y parir proyectos, respirar, crear y cocrear, pensar y repensar(se), colaborar. Un punto de encuentro en pleno corazón de Malasaña y en la mente de sus habitantes. Un espacio donde se da el caldo de cultivo para emprender proyectos conjuntos que quizá sentados en casa, en pijama, nunca se nos hubieran ocurrido.

Pretendemos que tu tiempo – sea de trabajo, de ocio, de crecimiento o de experimentación – y tu dinero cunda más, disfrutando de facilidades y espacio físico y mental donde seguir creciendo en lo profesional y en lo otro también, ¿acaso no pueden complementarse las orillas?

Nos gusta compartir espacio, tiempo e ideas con otros profesionales. Creemos que un coworking, como los pisos compartidos, lo hacen las personas que lo habitan. Aunque te instales en el mejor ático de Madrid, si tus compañeros de piso no te caen bien, cambiarás de casa en dos días. Por eso procuramos atraer a buena gente que nos ayude a crear un ambiente alegre de trabajo, un espacio cómodo, sin quitarle el alma con una atmósfera artificial. Intentamos que no haya un jaleo excesivo, pero tampoco queremos que esto parezca un convento, para que surjan de forma natural afinidades y oportunidades de colaboración entre los coworkers sin forzar mucho las dinámicas.

Desde su nacimiento, por aquí suelen pasar profesionales de la industria creativa, cultural y de economía social, entre otros tantos perfiles profesionales: creativ@s, diseñador@s, guionistas, traductores, montador@s, community managers, fotógraf@s, gestor@s culturales, desarrollador@s, programador@s, arquitect@s de información, lineproducers, consultor@s, gestor@s de ONGs, etcétera. Tenemos la suerte de atraer a gente maravillosa con mucho talento de ámbitos de lo más variados.

LA MANUAL

WEBSITE: www.lamanual.org

FACEBOOK: La Manual

INSTAGRAM: la_manual

La Manual es el coworking para artistas, diseñadores y artesanos de Malasaña. Un espacio de intercambio, creación y trabajo abierto a todo tipo de creadores que quieran dejarse salpicar por un ambiente creativo y colaborativo.

Un lugar de trabajo compartido de 120 metros cuadrados, reformado y equipado para impulsar a aquellas personas que diseñamos y trabajamos con nuestras manos, que generalmente necesitamos más espacio de trabajo y almacenamiento y la posibilidad de “guarrear”, hacer ruido, dejar una estela de olor a pintura, etcétera.

Ofrecemos una segunda casa desde la que trabajar en tu proyecto creativo rodeado de otras iniciativas afines. Espacios de entre 4 y 6 metros cuadrados desde 150€ al mes a 200€ (iva no incluido), espacio de almacenamiento, espacio de exposición de obras y productos, espacio reuniones y office.

LA INDUSTRIAL

WEBSITE: www.laindustrialservicios.com

FACEBOOK: La Industrial

INSTAGRAM:  La Industrial

La Industrial es un lugar con luz natural y un estilo moderno donde poder trabajar, compartir ideas y proyectos. Cuenta con cinco boxes de diferentes capacidades, un espacio común open space, salas de reunión, aula y un office equipado con todo lo necesario para tomar un descanso.

Entre los servicios ofrecidos tenemos: domiciliación fiscal, uso de impresora y escáner, taquillas y salas de reunión. Tenemos diferentes tarifas que se adaptan a las necesidades de cada profesional.

Destacamos las actividades que realizamos en nuestras instalaciones para que los coworkers se conozcan y de ahí surjan sinergías profesionales y también buenas amistades. Por ejemplo, todos los meses ofrecemos un desayuno en nuestro office para que los nuevos profesionales se presenten y conozcan a los perfiles que forman parte de nuestra comunidad.

También tenemos actividades volcadas en el bienestar de los coworkers: todos los viernes hay servicio de masajes descontracturantes y desde hace unos meses empezamos con las clases de yoga los martes. Además, ofrecemos asesorías gratuitas dependiendo del profesional disponible.

ESPÍRITU 23

WEBSITE: www.espiritu23.com

FACEBOOK: Espiritu23

INSTAGRAM: espiritu_23

Espíritu23 es un coworking y mucho más. Es un lugar donde desarrollar la creatividad, un espacio para llevar adelante proyectos personales y colectivos, un local abierto a la participación y las propuestas de todo el mundo.

Nuestro espacio reúne a una gran variedad de profesionales de todos los sectores. Diseñadores gráficos, agencias de comunicación, start-ups y freelance conviven, trabajan, crean y comparten momentos cada día. Además, desde 2012, tienen cabida actividades culturales y artísticas de todo tipo, así como eventos privados y públicos. También se imparten clases regulares de dibujo e ilustración, yoga, swing, talleres de robótica, danza para niños y una gran variedad de actividades eventuales.

Contamos con un pequeño café, del que pueden disfrutar todos nuestros coworkers y nómadas digitales, y donde se puede disfrutar de exposiciones de arte temporales. Artistas noveles y profesionales de diferentes disciplinas artísticas como el dibujo, la fotografía o el collage pasan por nuestro espacio todos los meses para compartir sus trabajos. 

También organizamos coloquios literarios, presentaciones, mesas redondas, foros y reuniones de todo tipo. Y además, contamos con un grupo de consumo que, cada dos martes, trae a nuestro porche productos ecológicos, frescos y 100% naturales.

`Espacio de trabajo, creación y cambio´es el lema que reza en el mural de Ricardo Cavolo que tenemos en la entrada. Y día a día venimos a trabajar para ofrecer al mundo la mejor versión posible de nosotros mismos.

COOL INQUIETO

WEBSITE: www.coolinquieto.com

Cool inquieto es un espacio en el que puedes desarrollar todo tu potencial profesional, ofreciéndote un espacio amable, versátil y dinámico que se transforma para adaptarse a lo que tú le propongas. Cuenta con un espacio personal de trabajo amplio y cómodo, con un ambiente muy tranquilo, abierto y con cuidada estética. Buscamos constantemente la conexión con el arte, por lo que teniendo muy variados perfiles profesionales, suele atraer a profesiones creativas. Resulta un lugar de trabajo acogedor por el ambiente cercano de sus coworkers, siendo a la vez un espacio visualmente original, perfecto para recibir visitas.

QUÉ OFRECEMOS: Puestos fijos – Puestos flexibles – Eventos – Exposiciones – Sala de reuniones – Aula taller.

PARA TODOS: Dentro de los servicios que Cool Inquieto ofrece a todos sus usuarios están el office-café, reprografía, internet de alta velocidad, uso de escaparates exteriores a calle peatonal, servicio de limpieza, uso de sala de reunión, posibilidad de domiciliación fiscal, etcétera.

LA FÁBRICA DE CAJAS

WEBSITE: www.lafabricadecajas.com

FACEBOOK: La fábrica de cajas

La  fábrica de cajas es un lugar con encanto en el que se ha respetado la estética de una antigua fábrica de cajas fundada en 1929.

Está situada a pie de calle, en el encuentro entre las calles Acuerdo y Quiñones, en la misma plaza Comendadoras, uno de los rincones más entrañables de Madrid. Cada mesa —muy amplias, con sillas de diseño ergonómicas— dispone de su propia ventana al exterior: mucha, mucha luz natural.

Somos muy poquitos y venimos de todas las partes del mundo (México, Suiza, Alemania, Argentina, Brasil, España…). No nos gustan las multitudes, nos gusta trabajar, estar concentrados, rendir, el silencio, pero también los descansos, los intercambios, aprender, compartir y mimar nuestro espacio. El uso de la sala de juntas es ilimitado y como somos como una pequeña familia se puede usar a diario.

No hacemos publicidad, nos funciona el boca a boca. Apenas hay rotación porque la gente se queda mucho tiempo y aun cuando se van, permanecen. Ahora mismo disponemos de puestos libres porque dos fabricantes se han mudado de ciudad.