TE PROPONGO ESTOS TRES PLANES PARA ESTE FIN DE SEMANA EN MADRID

Llega el fin de semana – ¿podemos incluir los jueves? yo creo que sí – y os quería dejar tres propuestas (y una extra) para que tengáis donde elegir.

Seguramente si estás en Madrid, sabrás que ya ha arrancado la Feria del Libro en el Parque del Retiro: hasta el 10 de junio tendremos la oportunidad de visitar uno de los eventos más importantes del país relacionados con la literatura: firmas, actividades y expositores (además de Rumanía como país invitado en esta 77ª edición) que se convierten en una cita imprescindible para los amantes de la lectura. En su página web encontrarás toda la información de actividades y firmas de libros. ¿Mi recomendación? Si vives en Madrid o vas a estar aquí unos cuantos días, que intentes ir entre semana para evitar aglomeraciones.

Y como seguramente esta primera opción que os he dejado ya la habréis leído en varios blogs de Madrid o en la prensa, aquí van otras tres que yo ya he anotado en mi agenda y que son también la mar de apetecibles:

CINE DE VERANO

Ya que aquí no tenemos playa y no podemos decir que oficialmente comienza la temporada estival con el primer baño, decimos que nuestro pistoletazo de salida al buen tiempo comienza con los cines de verano y desde hoy 31 de mayo hasta el 13 de septiembre en el solar de Antonio Grilo, tenemos una cita con el cine de verano en el barrio de Malasaña: cuando caiga el sol y de manera gratuita, se proyectarán 18 películas (aquí os dejo el cartel) y habrá también charlas y coloquios en los que todos los vecino podremos participar.

Si todavía no conoces este lugar, no sé a qué estás esperando. Personalmente es uno de mis rincones preferidos de Madrid, no solo por ser un pequeño oasis en medio de la gran ciudad donde tomar algo tranquilamente, sino porque además tiene muchas actividades interesantes programadas a lo largo de todo el año relacionadas con temas como el consumo responsable o la sostenibilidad, entre muchos otros.

LOS ARTISTAS DEL BARRIO 2018

Este año el open studios más antiguo de la ciudad de Madrid, Los artistas del barrio 2018,  tendrá lugar los fines de semana del 2 – 3 y 9 – 10 de junio de 2018 de 12:00 a 15:00 horas y de 16:30 a 20:00 horas en los barrios de La Latina y Lavapiés.

En Carabanchel, los talleres abrirán los 2 y 3 de junio.

En Bruclin – Puerta del Ángel los  talleres abrirán los 9 y 10 de junio.

Más de 300 artistas repartidos por 110 espacios entre talleres y lugares abiertos donde se dará la oportunidad de conocer a los artistas y sus lugares de creación. En este link encontraréis los puntos de encuentro donde poder comprar las entradas para realizar la ruta y apoyar así una iniciativa que pretende apoyar y acercar al público a los artistas madrileños sin necesidad de acudir a museos o galerías. Qué mejor manera de descubrir un trabajo que contado por sus propios creadores en sus talleres.

FESTIVAL SOUTH SIDE

Los días 1 y 2 de junio llega a Leganés el Festival South Side, una cita imprescindible con el soul, el rythm & blues, el funk y el blues. Entre todos los conciertos, por ser mi preferido, destaco el de Eli Paperboy Reed el viernes a partir de las 22:45 horas, una de las grandes voces del soul contemporáneo en EE.UU. Si ya has entrado en la época festivalera, no puedes perderte este señor evento que hará que te muevas al ritmo de la música negra que hemos bailado (y seguirán bailando) todas las generaciones.

Y hasta aquí mi propuesta para este fin de semana que incluye planes para todos los gustos. Espero que disfrutéis de lo lindo y que si vais a alguno de ellos me contéis qué tal lo habéis pasado. ¡Arrancamos!

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DEL 5 AL 26 DE MAYO, RETIRO CELEBRA EL MES DEL CELIACO EN EL MERCADO DE PACÍFICO

RETIRO CELEBRA EL MES DEL CELÍACO EN EL MERCADO DE PACÍFICO

  • Los sábados 5 y 26 de Mayo de 11:00 a 14:00 horas, se celebra la I Feria Sin Gluten.
  • Los comercios participantes ofrecerán degustaciones gratuitas, promociones especiales y productos libres de gluten.
  • La Feria está pensada tanto para mayores como para pequeños donde habrá talleres de cocina, gymkhanas, música y regalos para los asistentes.

Los sábados 5 y 26 de Mayo de 2018, coincidiendo con el Día Internacional y Nacional del Celíaco, tendrá lugar la I Feria Sin Gluten en el Mercado de Pacífico (Calle de Valderribas, nº 30, 28007 – Madrid). Esta edición nace con el fin de dar conocer los establecimientos en el Distrito de Retiro que cuentan con productos aptos para celíacos.

El Mes del Celíaco llega a Retiro de la mano de la tienda de Cervezas Artesanas Espuma, de la Panadería Celikatessen, de la tienda de Croquetas Croqueta y Presumida, de la tienda de Productos de Galicia Serrín Ultramarinos y del Restaurante Barandales, expertos en  cocina de León y Zamora, donde durante los dos días de la feria ofrecerán degustaciones gratuitas, promociones especiales, talleres de cocina y muchas más actividades.

El evento está pensado para jóvenes, pequeños y mayores donde poder realizar una compra totalmente libre de gluten, conocer los establecimientos del barrio que ofrecen estos productos y descubrir más de la problemática de las personas celíacas y con intolerancia al gluten.

DEL 15 AL 17 DE DICIEMBRE, WE LOVE ANIMALS MARKET EN MALASAÑA

WE LOVE ANIMALS MARKET

CUÁNDO: Del 15 al 17 de diciembre de 2017
HORARIO: Viernes de 17:00 a 21:00 horas, sábado de 11:00 a 21:00 horas y domingo de 11:00 a 20:00 horas
ENTRADA GRATUITA Y POR SUPUESTO, PETFRIENDLY

 

 EXPOSITORES:

 

– El Bigote de Pandereta https://www.instagram.com/bigotepandereta/
– Store We Love Animals https://www.instagram.com/storeweloveanimals/ –

 

Y ADEMÁS:

 

– Nora, fotógrafa de Amigo Mío Fotografía :abierto a mini sesiones fotográficas.
Distrito Vegano: van a hacer una show cooking navideña el sábado día 16 a las 11:00 horas. Nos enseñarán a hacer todo un menú navideño sin sufrimiento animal y tan solo será para las 6 primeras personas que se apunten: pincha aquí.

 

ASOCIACIONES INVITADAS: 

 

Santuario Wiston: recuperan mayormente, caballos abandonados y/o maltratados.
Proyecto Cañada: nace con la esperanza de mejorar las condiciones de vida de muchos de los animales que malviven en esta zona tan horrible de Madrid.

DOS DESCONOCIDOS. UN MISMO LUGAR. ¿TE ANIMAS A PARTICIPAR EN “KENOPSIA”?

“KENOPSIA”, EL DOCUMENTAL

CONVOCATORIA EN REDES: Pincha aquí

Y TÚ, ¿TE ANIMARÍAS A PARTICIPAR?

 

El documental consiste en entrevistas entre desconocidos.
Los participantes compartirán un mismo lugar y tiempo de entrevista de aproximadamente entre 15 y 20 minutos.
Las parejas serán asignadas aleatoriamente.
Las personas que participen se encargarán de realizar una serie de
preguntas a su pareja, y viceversa.
Las preguntas facilitadas, tratarán de experiencias pasadas y futuras,
opiniones y creencias.

Kenopsia (la atmósfera triste que se siente cuando ves vacío un lugar donde antes había mucha gente) es un proyecto que hacéis vosotrxs.
Queremos recorrer distintos lugares de Madrid, fomentando las relaciones entre los habitantes del barrio.
Queremos recuperar la esencia de la comunidad de vecinos.
Conocer a un desconocido a la misma vez que sigues descubriéndote a ti mismo.
Kenopsia es un documental protagonizado por las personas y por sus historias.
Queremos llenar los lugares otra vez de confesiones, conversaciones, secretos y anécdotas.
Queremos que al involucraros disfrutéis de la experiencia como beneficio personal.

Kenopsia es un documental social que nace del corazón de Ale, Bea y
Rocío, con la única ilusión y recompensa de querer devolver una
maravillosa película a los habitantes de la ciudad de Madrid.

PROPUESTAS EN MALASAÑA PARA ESTE FIN DE SEMANA

Se acerca el fin de semana y para este sábado os quiero proponer tres planes de lo más malasañeros: un mercadito, la proyección de una película al aire libre y un espectáculo que no os dejará indiferentes.

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Adelita Market

 

Por la mañana os propongo uno de mis mercaditos preferidos del barrio: llega la edición del mes de octubre de Adelita Market, que propone fomentar el consumo responsable y dar una segunda vida a todas aquellas cosas que tenemos por casa y que ya no utilizamos: ropa, decoración, mobiliario, libros, música y todas las cosas que se te puedan ocurrir. Pasear por el Adelita siempre implica encontrar verdaderos tesoros a precios muy económicos y en esta ocasión yo estaré en uno de los stands vendiendo parte de mi armario. Tendré prendas para mujer de todo tipo, algunas de tiendas comerciales y otras compradas en el barrio, así que me encantará que os paséis por allí a ver si os gusta algo y llevaros alguna cosita (y si no es así, a charlar un ratito, que también me encantará).

 

 

Y a las 20 horas, se proyectará en los Jardines del arquitecto Ribera, la película “Sol de Malasaña”, que se ha hecho por los vecinos del barrio, cámara en mano, para mostrar un poco lo que es el día a día de los que aquí vivimos. Me gustó mucho la iniciativa y decidí participar, pero esta vez detrás de las cámaras, grabando a Tomás y Villa del 2decológico para que pudiesen contar su proyecto sobre agroecología y grupos de consumo. Os he dejado el tráiler para que veáis un poco cómo es la idea e ir abriendo boca. Puedes bajar con tu silla, como se hacía hace décadas, tu merienda y disfrutar de una tarde diferente.

 

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Marta Plumilla, “La Invasión de Malasaña”

 

Y para rematar el sábado, os propongo la particular Invasión de Malasaña que tuve la oportunidad de ver el fin de semana pasado – en el que colgaron “entradas agotadas” – de Marta Plumilla (de la mano del sello discográfico Malvadas Ardillas) en el Teatro de las Culturas, en la Calle Palma nº18, abierto recientemente por los actores Clara Méndez Leite y Alberto Ammann. No sabría bien cómo definíroslo porque no es solo un concierto, es un espectáculo que va mucho más allá y que además de sus canciones, ha sabido acompañarse por grandes artistas y combinar música, poesía y una performance que le acompaña de principio a fin. Estará todos los sábados de octubre y noviembre y en Atrápalo podéis conseguir las entradas. Yo pasé un rato de lo más agradable y me siento muy contenta de ver que Malasaña continúa siendo un barrio que apuesta por la cultura.

Así que ya sabéis, si este fin de semana os apetece pasar un sábado completo y diferente en el barrio, aquí os dejo tres propuestas de mañana, tarde y noche.

PUNTO Y APARTE: MI RELACIÓN CON LAS REDES SOCIALES

Este blog nació, entre otras cosas, porque me gusta escribir. Las redes sociales me parecieron el siguiente paso para poder llegar a más gente y debo decir que me han ayudado mucho, no solo con el blog, sino también porque se han convertido en una parte muy importante de mi trabajo. Quizás sea por ello que las veo de una manera diferente a la que las ven las personas que únicamente las utilizan para uso personal.

Debo decir que su uso ha cambiado mucho desde que yo empecé a utilizarlas. Yo adoraba la época del Fotolog, en la que el egocentrismo y el número de seguidores todavía no resultaban importantes. Me da la sensación que de un tiempo a esta parte, hay personas que le dan más importancia a la vida virtual que a la real y lo único que tengo claro – aunque juegue un poco en contra de este blog – es que yo no quiero formar parte de esto.

Por supuesto, continuaré compartiendo en mis redes el contenido que publique en este pequeño rincón, pero este nuevo curso le daré más importancia a publicar artículos de calidad – aunque sean en menor cantidad – que a compartir contenido en Facebook, Twitter o Instagram.

Facebook me parece que está muriendo, creo que porque ellos mismos se lo han buscado limitando tanto la visibilidad de las páginas; a mí personalmente me ha desmotivado mucho ver como poco a poco mis publicaciones cada vez llegaban a menos seguidores. Era mi red social preferida, pero fui dejando de darle importancia porque sentía que era trabajar en balde. Twitter ha pasado a ser mi red preferida, posiblemente porque me gusta que es a tiempo real, rápida e ingeniosa, pero reconozco que la utilizo más para informarme de temas que realmente me interesan, sin centrarme únicamente en Malasaña; y de Instagram, qué queréis que os diga, en realidad me la abrí porque así me lo sugirieron varias agencias de comunicación, pero apenas le doy utilidad porque me parece una lucha de egos, de autopromoción y de búsqueda absoluta de alcanzar seguidores en base a políticas que me espantan, lo que hace que sea la red social que menos me gusta utilizar. Es muy probable que vosotros no tengáis la misma visión que yo, ya que yo no puedo dejar de verlas desde el punto de vista profesional, pero me da mucha pena ver cómo han perdido esa inocencia con la que nacieron, en la que todavía no existían los haters, los influencers ni mamarrachadas varias.

A pesar de todo esto, les veo su parte positiva porque me parecen la mejor manera que existe hoy en día para llegar a los seguidores de este blog, me gustan porque puedo interactuar con vosotros a través de los comentarios y porque muchas veces a través de ellas me surgen ideas para futuros artículos. Para mí es como una mirilla al mundo desde la que puedo ver qué cosas interesan y cuáles no, ¿pero sabéis algo? no siempre me interesa lo que le interesa a la gran mayoría, me doy cuenta de ello porque veo las redes sociales de gente que se supone es influyente y me aburren muchísimo, me parecen todas iguales, en las que prima vivir una vidas que parecen perfectas y tremendamente irreales. Quizás cuando esta tendencia cambie, les vuelva a dar una oportunidad.

Hace ya algunos meses que dejé de dedicarles tantas horas y reconozco que he ganado en calidad de vida. Me he dado cuenta de que lo mejor es dedicarles el tiempo que realmente se merecen y que para compartir contenido de calidad, lo importante es vivir experiencias. Desde entonces he vuelto a leer al ritmo que lo hacía antes, a ver películas, series o documentales sin estar pendiente de las notificaciones del móvil, a bajar a pasear sin el teléfono en el bolso y disfrutar de imágenes que no es imprescindible que cuelgue con un filtro bonito en ningún espacio virtual.

Las redes sociales son beneficiosas para muchas cosas, pero creo que el uso excesivo de ellas nos convierte en personas tristes porque dejamos de vivir nuestro propio camino para tratar de disfrutar desde el sofá, el metro, el trabajo o la taza del water de las vidas de personas a las que ni siquiera conocemos. La influencia antes era otra cosa y no me llaméis antigua y poco adaptada a los nuevos tiempos, pero era mucho mejor admirar a alguien que hacía algo por el mundo que a una persona que se prueba ropa y etiqueta a las marcas en una fotografía de calidad cuestionable y filtros por doquier.

Para mí, el mejor filtro que existe es el salir a la calle y sentirse libre, sin necesidad de aprobación por parte de nadie y he aprendido que la justa medida de las cosas es lo importante para disfrutarlas. Una pantalla jamás debería quitarnos la libertad: es maravilloso exponer momentos felices, opiniones, sugerencias, que nos ayuden a inspirarnos, pero con límites y encontrar ese límite, es parte del secreto de la felicidad.

Me gusta más mi blog que mis redes sociales. Me gusta más leer en hojas de papel que en una pantalla. Me gusta haber vivido una vida en la que lo importante era tener amigos y no seguidores. Me gusta seguir pensando que eso es lo importante. Me gusta disfrutar de una mirada y una sonrisa en la calle más que de un like en una aplicación para ligar. Me gusta seguir teniendo un diario al que no le engaño si estoy triste más que una foto con filtros y hashtags imposibles. Me gusta seguir rodeándome de personas que no sacan el móvil del bolsillo cuando estamos dando un paseo. Me gusta que mis fines de semana son más largos desde que he aprendido a desconectar y a dejar el móvil en casa para vivir esas cosas de las que luego me gusta escribir.

MALASAÑA, HABLEMOS BIEN DE TI

Desde hace un tiempo siento que Malasaña es como esa celebridad que ha pasado de moda. Cuando llegué a Madrid, la prensa, los blogs y otros tantos medios, le dedicaban reportajes para hablar de la originalidad de sus negocios, del estilo de vida de sus vecinos, de la creatividad que en él se respiraba y vivir aquí era el sueño de muchas personas que llegaban a la capital a comenzar una nueva vida. Pero con el tiempo, comenzaron a surgir las primeras críticas: lo visto de manera positiva como moderno y actual pasó a ser hipster y más tarde dio paso a la gentrificación, la turistificación, a los precios más que abusivos de los alquileres y a que la moda vintage y la decoración con palés dejase de hacer tanta gracia. Un día leí que Malasaña podría morir de su propio éxito y me temo que si no hacemos nada por cambiarlo, podría pasarle en un corto espacio de tiempo.

Cuando me preguntan qué pienso sobre este tema, siempre digo que creo que los cambios son inevitables, que al igual que las personas cambiamos, también lo hacen los barrios y que posiblemente si le preguntas a alguien que vivió aquí en la década de los ´70 o incluso antes, te dirán que los ´80 trajeron muchas cosas negativas – aunque en la actualidad todos hayamos idealizado esa década queriendo en muchas ocasiones teletransportarnos a los años dorados de la movida madrileña. Yo soy de las que creo que muchos de los negocios que han surgido han traído cosas muy positivas al barrio, que no hay que culparles porque se vean menos ferreterías, zapaterías o tiendas de alimentación pequeñas, que ya bastante tienen con poder sacar adelante sus negocios en los que han depositado toda su ilusión; me alegra ver que consiguen salir adelante mes a mes, porque es una tarea dura y complicada en la que cada día ponen todo su esfuerzo y dedicación. No caigamos en creer que son ellos quienes han expulsado de aquí a los comercios de toda la vida porque no es verdad; lamentablemente, no veo jamás colas enormes en los ultramarinos y sí en Carrefour Express. Tengamos todos un poco de autocrítica.

Durante estos años yo he cambiado, mis gustos también lo han hecho y mis prioridades no os quiero ni contar. Malasaña ya no me sorprende tanto como al principio, tal vez se nos haya agotado la pasión, pero entre nosotros existe un amor y una confianza que pocos lugares me han dado en mi vida y por eso hoy quiero contaros las partes positivas que le sigo viendo a este barrio que tantas cosas me ha dado en los más de cinco años que llevo viviendo en él. Ojalá mejore esos puntos débiles que están haciendo que Malasaña pierda fuerza porque sería una pena dejar que se convierta en un lugar en el que los únicos visitantes sean los turistas. Los barrios los hacen los vecinos, y sin ellos pierden toda su magia, no nos olvidemos de esto.

¿Pero sabéis por qué sigo teniendo esperanzas? Porque me gusta bajar a la calle y saludar a la señora que vende la lotería, preguntarle a mi vecina qué tal va de la pierna, que el señor que me arregla las averías de casa salga del bar y me pregunte si todavía no me he ido de vacaciones, que me olvide la cartera y que pueda dejar a deber en el ultramarinos de debajo de mi casa, que me siente en mi bar preferido a leer un rato los domingos y que antes de decir lo que quiero, ya me lo hayan servido, que me escriban de la tienda en la que me compro la ropa habitualmente y me digan que les ha llegado una falda que me va a encantar o pararme a charlar un rato con el dueño de ese perro que tan bien se lleva con el mío. También me gusta levantarme entre semana y salir temprano a pasear por calles desiertas, es un privilegio que tenemos solo los que vivimos aquí, un barrio tan acostumbrado a llenarse de vida y de gente que espera colas para sentarse en una terraza de la plaza. Me gusta ese Malasaña que es pueblo, que lucha por no convertirse en ciudad, cada día con más fuerza, en el que tus vecinos tienen nombre y en el que sigues encontrando lugares que te hacen sentirte como en casa.

Malasaña me ha visto vivir muchas cosas: me vio llegar con mucha ilusión, me vio reír, llorar, irme durante unos meses a otro barrio porque no soportaba la tristeza de los malos recuerdos; llegué a maldecir sus calles, a gritar en mi cabeza que quién me mandaría a mí haberme ido de Coruña, pero consiguió que volviese, siendo otra, sumando experiencias a mi vida que posiblemente preferiría no haber vivido, pero que me hicieron más fuerte. Malasaña ya forma parte de mí, estamos unidos para siempre y aunque sé que nuestra relación no será eterna – eso cada vez lo tengo más claro porque se está agotando la arena de nuestro reloj – me ha ayudado mucho a crecer, a confiar en mí misma, a descubrir que la vida puede ser de otra manera y eso, queridos amigos, es de las cosas más bonitas que un lugar te puede ofrecer.

Quiero que una vez se agote nuestra relación, sigamos siendo de esos amores que recuerdas con cariño. Quiero volver cuando ya peine canas e incluso camine con bastón y poder sonreír recordando todo lo que me dio, diciendo “¿Ves ese rincón? Pues ahí estaba mi cafetería preferida, donde pasé tantas mañanas de domingo leyendo libros y charlando y un poco más adelante, allí donde ves ese cartel, estaba mi tienda preferida, ¿qué habrá sido de su dueña?”.

Quiero, sobre todo, que la gente que llegue de nuevas pueda sentir lo mismo que yo la primera vez que pisé la plaza de San Ildefonso, que logren sentirse una parte importante del barrio, que vivan con ilusión cada día de la semana y que vivir aquí no se convierta en un artículo de lujo, que para eso ya están otras zonas.

Te quiero Malasaña, no lo olvides jamás, y sigue luchando por que no instalen en tus calles cajeros automáticos o franquicias que cobren el café a precio de langosta. Yo confío en tu fuerza.