COSMÉTICA ECOLÓGICA: DOS RECOMENDACIONES MADE IN SPAIN

Como ya sabéis, este mes abrí una nueva sección en mi blog que se llama “Consumo Responsable”, desde la que os hablaré a través de diferentes posts de aquellas propuestas y marcas que me ayudan a aportar mi granito de arena en esta manera de consumir que se ajusta a las necesidades del planeta, escogiendo las opciones que más favorecen al medio ambiente y también a la igualdad social.

Es importante que tengamos en cuenta a la hora de consumir qué efectos tiene el consumo, no solo en mí, también en los demás, la huella ecológica que dejan y los derechos y las condiciones de sus trabajadores, asegurando también la calidad de lo que hemos comprado.

En este segundo artículo – en el primero os hablé de la slow fashion – os quería recomendar mis dos marcas de cosmética de cabecera. Yo, que he sido una persona con problemas de piel desde mi más tierna adolescencia, descubrí la cosmética ecológica hace ya seis años y desde entonces (salvo escasas excepciones que cada vez son menos) la utilizo no solo para el rostro, sino también para el cuerpo y para el pelo. Cuando yo era (más) joven, recuerdo lo complicado que era encontrar tratamientos que te ayudasen a cuidar tu piel y si tenías algún problema (acné, piel atópica o similar) solían recomendarte productos de farmacia que costaban generalmente muy caros o, en mi caso, el temido Roacután. Mi piel mejoró, de eso no cabe la menor duda, pero a día de hoy pienso que si entonces hubiese tenido más a mi alcance este tipo de cosmética y alguien que supiese asesorarme sobre los problemas que tenía y las rutinas que debía haber seguido, podría haber conseguido los mismo resultados  siendo mucho menos nocivos para mi cuerpo.

Para mí comenzar a utilizar cosmética ecológica supuso un cambio radical en mi piel, acompañado siempre de un asesoramiento personalizado y de unas rutinas de mañana y de noche que no suelo saltarme aunque me esté cayendo de sueño (esto es fundamental). Lo importante es saber qué tipo de piel tienes y qué es lo que necesita: un estudio detallado de tu piel es el primer punto a tener en cuenta para poder utilizar los productos con las propiedades adecuadas para tus necesidades. Yo no soy dermatóloga, ni especialista en este tema, así que no me quiero meter a daros recomendaciones muy concretas acerca de qué hacer dependiendo del tipo de piel que tengáis, pero sí que os digo que la limpieza, una alimentación equilibrada y beber agua son tres pilares fundamentales a tener en cuenta en vuestro día a día.

Mantener una piel sana no tiene por qué resultar costoso. Para muchos bolsillos es un lujo poder hacerse una limpieza profunda cada mes o tener muchos productos en la repisa de tu cuarto de baño: no te preocupes, en la medida de lo posible, contar con los productos adecuados y unas pautas diarias, pueden resultar igual de positivo. Por eso hoy os quería hablar de las dos firmas que yo utilizo: Amapola Biocosmetics y Pielsana Pilar Ruiz.

La primera que descubrí fue Amapola Biocosmetics, expertos en fabricación de productos cosméticos saludables y sin tóxicos con más de 20 años de experiencia en los que formulan y fabrican sus productos con ingredientes vegetales ecológicos certificados. Su laboratorio está en Segovia y también tienen tienda física en Barcelona (Calle Boria nº 20), aunque yo mis pedidos los suelo hacer online o en algunas de las ferias a las que acuden.

Disponen de diferentes líneas de productos: cuidado facial, cuidado corporal, para niños y bebés, protección solar, balsámica, aromaterapia y jabones. Entre mis productos destacados – teniendo en cuenta que mi piel es mixta con tendencia a acné – destacaría la línea de azahar y frambuesa (la crema facial y el contorno de ojos), basados en las propiedades antioxidantes y regeneradoras del aceite de frambuesa y calmante y protector del aceite de azahar; la BB Cream, una crema ecológica con aceite de mango y avellana que en algunas épocas del año utilizo sin ponerme debajo una crema hidratante ya que nutre la piel en profundidad, es antiedad y se extiende con facilidad (está disponible en tres tonos diferentes); la línea balsámica (el Roacután me afectó mucho a la sequedad de los labios y por eso tengo que hidratármelos constantemente a pesar de que ya ha pasado más de una década desde que finalicé el tratamiento). El bálsamo que más me gusta es el de caléndula y miel, aunque  todos aportan un extra de hidratación, perfecto para aplicarte antes de cualquier labial (especialmente los secos) o antes de acostarte. Durante el verano pasado descubrí su after sun que combina aceites vegetales con manteca de karité, ayudando a nutrir las capas más profundas de la epidermis y este año apostaré también por su protector solar de 50 (ya en mis manos) que está especialmente indicado para niños y para las pieles más blancas y sensibles. Actualmente estoy empezando a utilizar por las noches su serum facial de caléndula y geranio, perfecto para pieles enrojecidas o congestionadas que se irritan con facilidad (a mí me sucede mucho con los cambios de temperatura): calma, oxigena y aporta suavidad y una de las cosas que más me gusta, no deja ese aspecto tan grasiento en la piel que a mí personalmente me incomoda mucho.

Os recomiendo que visitéis su página web y que ante cualquier duda les contactéis para que os sugieran los productos que más se amolden a las necesidades de vuestra piel. En mi opinión, la sensación es totalmente distinta a la hora de utilizar cosmética convencional o cosmética ecológica (entiendo que la gente con piel problemática notaremos mucho más el cambio) y yo os recomiendo el cambio al 100%. Son muy profesionales y además los envíos llegan muy rápido y la mar de bonitos (qué queréis que os diga, a mí además de por el estómago, se me conquista por la vista y, en el caso de Amapola, también por el olfato).

De la segunda firma de cosmética ecológica de la que os quería hablar la descubrí en 2decológico, una de mis tiendas de cabecera en Malasaña y, aunque de esta marca no utilizo tantos productos, hay dos que me tienen totalmente enamorada. Pielsana Pilar Ruiz nace en el año 2005, abriendo su laboratorio en la sierra de Madrid, donde elaboran sus productos de manera artesanal, libre de químicos y que ayude en los procesos de curación y mejora de nuestra piel. Si queréis conocerla de manera personal, el día 26 de mayo va a dar una charla en el local de 2decologico en donde hablará de la nutrición a través de la piel y hará asesoramientos personalizados para el cuidado de la piel de cada asistente. En este enlace podéis encontrar toda la información.

Los dos productos que más utilizo de esta marca es la crema regeradora de rosas, que proporciona hidratación profunda y duradera tanto a pieles normales, secas e incluso, como es mi caso, a las sensibles. Yo la utilizo tanto de día como de noche y, además de hidratación, proporciona una textura realmente sedosa a la piel. El segundo es el tónico de salvia en formato spray, que ayuda a descongestionar las capas de la piel y regula su equilibrio natural.  Yo personalmente el tónico lo utilizo mucho en verano, sobre todo para refrescar mi piel cuando llegan las altas temperaturas.

Decidí escribir este post no solo porque quería hablaros de mis dos tiendas de cosmética ecológica de cabecera (aclaro, por si las moscas, que no es un artículo patrocinado) sino porque yo, que he sufrido de problemas de piel durante toda mi vida, habría agradecido mucho poder leer un artículo de alguien que hubiese pasado por lo mismo y que me hubiese ofrecido alternativas diferentes a los medicamentos o la cosmética convencional. Cada piel es un mundo, pero en mi caso, sentí un cambio a mejor con la cosmética ecológica que no había sentido hasta ahora con ningún otro tratamiento. Lo importante es que encuentres aquellos productos que se ajusten a las necesidades de tu piel y para ello lo mejor es dejarte aconsejar por especialistas. Espero que esta entrada os pueda ser de ayuda y si probáis alguno de los productos, que me dejéis en los comentarios o en las redes sociales qué os han parecido.

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