“Minutos impares”, mi primera novela corta

Minutos Impares

Autora: Adriana F. Alcol

Editorial: Café Literario Editores

85 páginas, tapa blanda con solapa

#MinutosImpares

Quienes me seguís hace tiempo, sabéis que mi sueño ha sido siempre poder publicar un libro y por fin se ha hecho realidad. Desde hoy está a la venta mi primera novela corta Minutos impares en la web de Café Literario Editores. A pesar de reseñar libros cada mes, hablar del mío me cuesta un poco más, así que os dejo el texto que Marcelo Fernández ha escrito para la contraportada:

Desde un lenguaje sencillo y como si fuese un diario íntimo, Adriana nos lleva por Malasaña y construye un relato veraz del día a día de los personajes y los lugares que conforman este antiguo barrio de Maravillas. Con una sinceridad conmovedora, nos habla de la gente normal, de las calles por las que paseamos, las cosas que sentimos y de las que nos arrepentimos. Los recuerdos que nos asaltan al recordar aquella cafetería, el nudo en el estómago al pasar por ese edificio, los lugares comunes que hacen la vida de cada uno. Porque las vidas que pueblan esta novela son las vidas de todos nosotros y es una oportunidad única verlas desde fuera.

Espero que disfrutéis esta pequeña novela en la que Malasaña se convierte en uno de los escenarios principales y en la que los sentimientos, la sencillez y lo cotidiano son su mejor carta de presentación.

“La tertulia por excelencia”, una antología de cuentos en la que participo con tres relatos

El pasado 22 de noviembre se presentó en el Café de Ruiz la antología de cuentos La tertulia por excelencia de la mano de Café Literario Editores, en la que tuve el inmenso honor de participar con tres relatos (Lola, El Bastos y Teresa). Meses antes había quedado con Marcelo, fundador y editor de Café Literario Editores, en una cafetería de la zona de Conde Duque en la que me propuso escribir para un nuevo libro que se estaba gestando con varios escritores. Lo cierto es que no me lo pensé dos veces, ya que este ha sido desde siempre uno de los grandes sueños que he tenido y que gracias a esta editorial he podido llevar a cabo.

El día de la presentación me invadió una sensación de nerviosismo, de cierto pudor y a la vez una emoción inmensa de haber tomado la decisión de ponerme ante la temida hoja en blanco y crear tres historias en las que las calles de Malasaña se convierten en el escenario principal. Me rodeé del resto de escritores – Pedro Roldán, Pedro M. Martínez Corada, Carlos Montuenga, Romy Llanas y Marcelo López-Conde – de invitados, familia y amigos; sin duda será una experiencia que no olvidaré jamás. Durante los siguientes días, los lectores me fueron dando su opinión y recibí con mucha ilusión una tan buena acogida de estas tres historias en las que, a través de las décadas, descubriremos lo que se esconde detrás de Lola y Teresa (y os adelanto, porque algunos curiosos lo han preguntado, que El Bastos surge de mi imaginación, pero en él podréis descubrir algunas pinceladas de algún que otro bar emblemático del barrio y tal vez por eso os resulte sencillo imaginaros sentados en una de sus mesas).

Tras esta primera publicación en papel, me quedé con ganas de más y en la actualidad estoy preparando mi primera novela corta, que lleva gestándose desde el pasado mes de enero. Es un proceso largo, que no siempre resulta sencillo, pero que sin duda estoy disfrutando muchísimo; tras ponerle punto y final a la historia, ahora viene lo que para mí es lo más complicado, las correcciones, en las que me encuentro inmersa ahora mismo. Estos meses de confinamiento me han ayudado a darle valor a las horas, los minutos y segundos, a no tener prisa y a dedicarle el tiempo que se merece a cada cosa y así estoy, tratando de que el resultado sea lo más parecido a lo que en mi cabeza se ve nítidamente como una historia bonita y real como la vida misma.

Espero que más pronto que tarde podáis tener más noticias sobre este proyecto, pero todo a su debido tiempo, y mientras tanto os animo a que disfrutéis de La tertulia por excelencia.

Reseña: “Martínez en tertulia” de Café Literario Editores

MARTÍNEZ EN TERTULIA

Autores: Pedro M. Martínez Corada, Natalia Manchado Martín, Marta Farias, Carlos Montuenga y Marcelo López – Conde

Editorial: Café Literario Editores

Tapa blanda con solapa, 133 páginas

En estos tiempos en los que resulta cada día más complicado centrarse en una única cosa, la época estival suele ser un buen momento para retomar el hábito de la lectura. Yo escojo el tipo de libro que voy a leer en función a los planes que tenga; por ejemplo, si voy a pasar unos días a mi pueblo, me gusta llevarme una novela larga, de esas que te hacen pasar las horas sin apenas darte cuenta, pero si el plan es ir a la playa con la familia o los amigos, o un viaje en el que te moverás de ciudad a ciudad en diferentes medios de transporte, entonces me gusta más escoger libros de relatos, que necesitan la misma atención, pero en espacios de tiempo más cortos. Como curiosidad os contaré que a la hora de ponerme a leer tengo dos grandes manías: la primera, no forzarme a terminar libros que no me enganchan por muy buenas críticas que tengan y la segunda, una vez que sé que quiero leer ese libro hasta el final, no dejar capítulos o relatos a medias para continuarlos al día siguiente. Puede que solo sea una manía, pero evita que tengas que volver a releer los párrafos anteriores una vez reanudas la lectura, porque siempre vas dejando historias cerradas y la cabeza tiende a asimilarlo mejor (al menos la mía).

Cuando alguien que no lee con frecuencia me pide una recomendación literaria, suelo aconsejarle una novela corta (que no supere las 120 páginas), una antología de cuentos o un libro de relatos escrito por diferentes autores, ya que al estar escrito cada uno con un estilo diferente, le aporta dinamismo y, a pesar de que contar una historia en pocas páginas en ocasiones resulta más complicado de lo que a priori pueda parecer, hace que su lectura resulte más sencilla.

Es el caso de “Martínez en tertulia”, una de las publicaciones de Café Literario Editores, en la que cinco escritores vinculados de una u otra manera al taller literario que se llevaba a cabo en el Bar Martínez de la calle Barco de Malasaña, narran historias de lo más diferentes las unas a las otras, no solo en el contenido, sino también en el estilo. A pesar de que ninguna de ellas supera las 20 páginas, se encuentran tramas muy variadas: pasan del realismo a la fantasía, del intimismo (mis preferidas) al esperpento político o al cuento inmobiliario, cada una diferente, peculiar, sazonadas siempre con un toque de originalidad y redondas, un término que utilizo con mucha frecuencia cuando hablo de las publicaciones de Café Literario Editores. 

Leer relatos te ayudará a descubrir géneros que desconocías o a brindarles la oportunidad a aquellos que te generan dudas. Por el momento os puedo adelantar que este no será el único libro de relatos que publique esta pequeña gran editorial y que muy pronto os podré dar alguna noticia más.

Como siempre, os animo a que echéis un vistazo a las publicaciones que actualmente tienen a la venta y que disfrutéis de los títulos de un sello dedicado a la promoción de nuevos escritores que distribuye sus títulos por diferentes bares del centro de Madrid, de manera itinerante y creando un vínculo especial con esa clientela que, entre café y café, atiende a las recomendaciones de Marcelo López – Conde.

 

 

 

Reseña: “Cuentos inmobiliarios” de Marcelo López-Conde

CUENTOS INMOBILIARIOS

Autor: Marcelo López-Conde

Editorial: Café Literario Editores

Tapa blanda con solapa, 127 páginas

Luis Marcelo López – Conde es promotor literario y corredor inmobiliario. Español y argentino, fue uno de los creadores, socio fundador y director de “Café Literario” I y II (Buenos Aires, 1980 / 1981) y actualmente es el presidente de www.cafeliterarioeditores.com.

Reside en Madrid desde el año 2002 y ha publicado dos libros de relatos: “Cuentos inmobiliarios” (Buenos Aires 2006, Madrid 2010) y además ha participado en Inventarium (Margen Cero), colaborando activamente en la venta y difusión de su obra en distintos cafés madrileños. En el año 2014 editó “Martínez en tertulia” y ahora publica este, que es su tercer libro de “Cuentos inmobiliarios”.

Cuando, hace ya algunos años, conocí en Madrid al escritor hispano argentino Marcelo López – Conde, recuerdo que un amigo común me comentó “Marcelo escribe relatos pero, ¡ojo!, no de cualquier tipo. Marcelo escribe exclusivamente relatos inmobiliarios”. Debo confesar que aquella aclaración no dejó de causarme cierta sorpresa. Claro es que cada cual es muy libre de escribir sobre aquellos temas que más le interesan o se adapten mejor a su intención creativa. Y si existen géneros tan dispares como el policíaco, el histórico, el erótico, ¿por qué asombrarse de que alguien decida adscribirse a cualquier otro por el que sienta una especial predilección, pongamos por caso el numismático, el aeronáutico o incluso el inmobiliario?

Pues no sé, el caso es que por aquel entonces aún se hablaba poco de burbujas y yo me resistía a admitir que un tema en apariencia tan árido pudiera ocupar con carácter exclusivo la producción literaria de un autor. Sin embargo, en cuanto empecé a leer aquellos cuentos inmobiliarios, vi la cosa de forma bien distinta. Porque Marcelo es un escritor capaz de convertir el intrincado mundo de las operaciones inmobiliarias – qué él conoce de primera mano como profesional del sector – en un escenario prodigioso, por donde hace desfilar a sus personajes para mostrarnos el alma de nuestra desquiciada sociedad urbana, inmobiliaria. Y lo hace además con un estilo muy personal, en el que confluyen vigor expresivo, humor, ironía y una evidente percepción poética de todo lo humano, que aflora con particular intensidad en algunas evocaciones de Madrid o de su Buenos Aires natal. 

Leer los cuentos de Marcelo López – Conde equivale a sumergirse en una realidad viva, palpitante, marcada no pocas veces por la frustración y el desarraigo de sus personajes, sometidos a la lógica de esta implacable civilización mercantil en la que nos ha tocado vivir. Una realidad, que tanto puede adoptar la apariencia sencilla de las anécdotas cotidianas, como arrastrarnos a un torbellino alocado de situaciones tragicómicas, donde en ocasiones veremos surgir la parodia y el esperpento, pero también la fantasía y, desde luego, el amor.

Carlos Montuega Barreira

Si vives en Malasaña, seguramente te hayas cruzado con Marcelo en más de una ocasión; siempre con libros en la mano y dispuesto a hablar de literatura, con Cuentos Inmobiliarios he descubierto su faceta de escritor y ha logrado entretenerme con estos pequeños relatos en los que comprobarás que alrededor de un inmueble se pueden crear historias de lo más variopintas.

Particularmente, me han gustado más los cuentos que transcurren en Madrid (uno de ellos en un lavadero de coches que estaba al lado de la que fue mi casa durante los meses en los que decidí alejarme del centro). A pesar de que me gusta mucho leer ficción o novelas que transcurren en la otra parte del mundo, en el caso de estos relatos, el acercarme a las calles que paseo habitualmente o imaginar qué edificio podrá ser el protagonista de esa historia, me ha hecho leer esos en concreto con más interés que los que acontecen en Argentina.

Es uno de esos libros que yo llamo “de viajes”, perfecto para momentos puntuales y que no te obliga a leerlo seguido o en un tiempo determinado para que no se te olvide la trama. Algunos de los cuentos tienen una cantidad considerable de personajes que requieren que prestes más atención, pero por lo general son historias fáciles de leer, cortas y que enganchan (puede que unas más que otras, pero para gustos los colores).

Todo un descubrimiento Café Literario Editores, “una editorial de ocho años y miles de lectores que se hace paso a paso, tête à tête, boca a oreja, y siempre llega a una win-win situation“.

Reseña literaria: “Perdido entre el fuego”

PERDIDO ENTRE EL FUEGO

Autor: Andrés de Mingo (Madrid, 1983)

Editorial: Café Literario Editores

Tapa blanda con solapa, 119 páginas

En un olvidado lugar de paso, perdido justo en medio de ninguna parte nos encontramos un escenario tan patético como real y unos personajes construidos con los tópicos hilvanados por la novela más oscura de Ramón J. Sender y Miguel Delibes.

La vida de Arturo Virgil hace aguas. Cada vez más viejo, más gordo, más calvo, cuesta abajo en una soledad destructiva en la que ha perdido a su mujer Irene. Sin tan siquiera intentar superarlo, subsiste en una miserable vida entre la dejadez y el abandono. Una existencia gris que se ve alterada por la muerte de su hermanastro, lo que le lleva a emprender un viaje que se convierte en una pesadilla de la España profunda. Una España negra de canícula y siesta, de verano con verbena de pueblo y regusto a rancio. Una versión revisada de todos los tópicos castizos que acaban mal, un Puerto Hurraco con sabor a tabaco negro y whisky barato, donde cada personaje cumple con su cometido para dar cuerpo a una tradición literaria que refleja la bestialidad y la violencia netamente hispánica.

Adrián Fernández

Los sábados y los domingos suelo bajar a desayunar siempre a la misma cafetería de Malasaña, la que hace esquina entre Espíritu Santo y Marqués de Santa Ana. Me gusta ir sola y os confieso que es uno de mis momentos preferidos de la semana; aprovecho para leer y desconectar de todo y “Perdido entre el fuego” me acompañó dos mañanas en las que me devoré la trama que tiene a Arturo Virgil como protagonista. La primera vez que tuve entre mis manos esta novela debo reconocer que no me atrajo demasiado: suelo fijarme mucho en las portadas y esta no me resultó excesivamente atractiva, pero está claro que no se puede juzgar por la fachada y en su interior encontré una trama que en cada párrafo consiguió trasladarme a cada uno de los escenarios de un pueblo que fácilmente podría encontrarse en cualquiera de las carreteras nacionales de la zona centro de España: el calor sofocante, las calles vacías a la hora de la siesta, las miradas de los vecinos clavándose en la espalda cada vez que te das la vuelta o esas vidas que parecen pasar sin pena ni gloria pero que ocultan personalidades oscuras y secretos inconfesables.

Se podría decir que “Perdido entre fuego” es una novela negra de la España profunda que arranca con la violación de Rosita, una vecina del pueblo al que Arturo Virgil llega de casualidad y en el que tendrá que permanecer más tiempo del deseado, viéndose envuelto en una trama que le hará despertar del letargo en el que vive desde que pierde a su mujer.

Una novela corta pero redonda que me enganchó desde el primer momento gracias a las magníficas descripciones de los personajes, sus sensaciones y las ubicaciones donde se desarrolla la historia. Fue como sentarme en una de las mesas del bar del pueblo y observar cómo llegaba ese forastero a pedir su primer trago de cerveza y seguir sus pasos en la sombra.

* Y al final, si te paras a observar la portada, aunque la tipografía sigue sin convencerme, la ilustración describe perfectamente el entorno de ese pueblo en el que acontecen todos los hechos.