RESEÑA: “HABÍA UNA FIESTA” DE MARINA L. RIUDOMS

HABÍA UNA FIESTA

Autora: Marina L. Riudoms (Barcelona,1983), ha pasado su vida entre libros, ya sea en el sector editorial – ha trabajado para Glénat, José Juan Olañeta y Penguin Random House – o desde el periodismo, escribiendo para Revista Lateral, La tribu o PlayGround, y editando en NOIR Magazine.  Aunque se ha dedicado a la escritura literaria desde que tiene uso de razón, no se ha atrevido hasta ahora a dar el gran salto: Había una fiesta es su primera novela.

Sello: Caballo de Troya (167 páginas, tapa blanda).

Más información: pincha aquí.

Nadia, Jero, María y Paula tienen dieciocho años y han decidido emprender un viaje por la costa de Nápoles para celebrar que están rozando la edad adulta; lo que prometía ser una aventura que definiría el resto de sus vidas, se convierte en otro tipo de experiencia, inimaginable en el comienzo de este viaje, cuando se ven obligadas a afrontar un episodio que romperá sus expectativas por completo.

Durante estos días combinarán paisajes idílicos en playas perdidas con fiestas desenfrenadas en las que tendrán tiempo de hablar sobre sexualidad, feminismo, actualidad y esos miedos a los que tarde o temprano tendrán que enfrentarse, todo ello aderezado con una banda sonora que les acompaña en sus auriculares en cada momento y que además, pondrá título a cada capítulo.

Seguramente suene a tópico, pero a medida que vas cumpliendo años la vida comienza a pasar más deprisa y aunque es difícil asumir que ya no eres una niña y que estás cada vez más cerca de que comiencen a tratarte como señora o de usted cuando vas a hacer la compra,  empiezo a sentir distancia (cada vez con más frecuencia) de esas generaciones que ya podrían ser mis hijas (madre mía, solo de escribirlo me ha entrado urticaria). Por edad pertenezco a la generación millennial, un abanico demasiado amplio que abarca a personas que han vivido experiencias durante la infancia y la adolescencia completamente diferentes y posiblemente por ello, a los que nacimos a comienzos de los ochenta nos cuesta tanto identificarnos con los estereotipos que nos definen. Si ya en mi propia generación me cuesta comprender su realidad, ya os podéis imaginar lo que puede suponer para mi cabeza la siguiente: la Z (he tenido hasta que buscar su nombre, todo esto se me escapa de las manos).

Había una fiesta habla de esta generación, de la postmillennial, a la que a veces me gusta curiosear por redes sociales, vídeos o artículos para ver cuán de diferente es su visión del mundo respecto a la mía y trato de entenderla, aunque a veces me explote la cabeza leyendo sus argumentos sobre la actualidad o el feminismo, como les sucedía a mis padres conmigo. Había una fiesta habla también de esta generación y para entenderlo hay que tratar de retroceder en años e imaginar que tus dieciocho los vivieses en 2019 y no en 1999 para empatizar (o al menos intentarlo) con su manera de ver la vida, los problemas y la actualidad. Mi verano de los dieciocho ni por asomo fue parecido al de Nadia, Jero, María y Paula en Sorrento, tampoco mantenía conversaciones tan transcendentales con mis amigas y, aunque como ellas yo también me creía adulta, mi única preocupación era entrar en la universidad y saber si seguiría manteniendo la amistad con mis compañeras del colegio.

La vida ha cambiado mucho, me recuerdo a mis padres o a mis abuelos hablando así, pero es una realidad y este libro expone la visión de quienes comienzan la vida adulta con sus preocupaciones, miedos,inseguridades e intereses. Me ha hecho pensar en otro de los libros de la editorial Caballo de Troya que leí hace algún tiempo que se titula “Y ahora, lo importante” de Beatriz Navas Valdés, del que también os hablé en el blog, que aunque refleja de una manera totalmente diferente las experiencias de la autora que durante años escribió en pequeños diarios cuando estaba en el instituto, deja claro lo diferente que era nacer en los ochenta a la actualidad.

Una lectura amena, posiblemente dirigida a un público más joven que yo, que te hará sentir los diferentes estados de ánimo por los que pasan las cuatro protagonistas durante esta aventura que, sin duda, resultará inolvidable para ellas.

 

 

RESEÑA: “Y AHORA, LO IMPORTANTE” DE BEATRIZ NAVAS VALDÉS

“Y AHORA, LO IMPORTANTE”

AUTORA: Beatriz Navas Valdés

EDITORIAL: Caballo de Troya

Tapa blanda, 253 páginas

Yo soy de esa generación que nació a principios de los ochenta. Por aquel entonces no existía internet ni las redes sociales y los adolescentes solíamos ser bastante reservados en lo que a sentimientos y emociones se refiere. Y ahí es donde entran los diarios, esas libretitas de tapa dura y candado que solían regalarnos en navidades o en nuestra primera comunión para que nos desahogásemos contando todo aquello que nos preocupaba o nos hacía felices. Si tú eres de mi generación, seguro que sabes de lo que te hablo.

Yo era de esas personas que hasta la universidad escribió en diarios, libretas y folios sueltos y ahora, cuando vuelvo a mi casa en Galicia, de vez en cuando me encanta sentarme en la cama y releerlos. De las cosas que más recuerdo es que pegaba muchas cosas que me marcaban – recortes de revistas, notitas que me enviaba con mis amigas en clase hablando de (des)amor o qué íbamos a hacer el viernes por la tarde al terminar las clases – y una noticia a la que durante días le dí vueltas, que fue el secuestro de Maria Angels Feliu, la farmacéutica de Olot que fue secuestrada en 1992. Y este último punto fue precisamente el que me atrajo de “Y ahora, lo importante”. Ahora entenderéis por qué.

Hace unas semanas quedé con un amigo que me habló de este libro. Me dijo que conocía personalmente a su autora, Beatriz Navas Valdés, y que cuando le contó la temática, había pensado que seguramente a mí me encantaría leerlo: “Es el diario de una adolescente que además de contar su día a día, también publica titulares de algunas de las noticias que reflejaban los periódicos de entonces”. Con esta descripción no pude resistirme y me hice con un ejemplar.

Debo confesar que siempre he creído que la escritura adolescente en ocasiones resulta mucho más interesante que la adulta. Todo lo que se cuenta, por insignificante que parezca, adquiere una trascendencia espiritual y filosófica que para mí es magia y en realidad es una pena que con los años se pierda. Y ahora, que ya peino canas, cuando leo este tipo de libros o cuando leo mis propios textos de cuando las espinillas campaban a sus anchas en mi cara y mis dientes llevaban aparato, no puedo evitar sonreír o, en ocasiones, reírme a carcajadas.

“Y ahora, lo importante” es el diario de Beatriz, una adolescente madrileña en 1992. Ese año fue tremendamente importante para España: las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla nos situaron en el mapa, pero además de esos dos acontecimientos, pasaron otras muchas cosas tanto a nivel nacional como internacional y ella, al principio o al final de cada día que escribía las experiencias propias de alguien de su edad – estudiar, salir, enamorarse, desenamorarse, emborracharse, acudir a conciertos o viajar – apuntaba algunos de los titulares que inundaban los periódicos, como los atentados de ETA, el gobierno del PSOE, los éxitos de Induráin o la presidencia de Clinton, entre otras muchas cosas. La de años que han pasado y lo cerca que lo siento yo todo.

En él conoceremos la adolescencia de una joven madrileña con una vida acomodada en la que omite algunos de los sentimientos que por aquel entonces le atormentaban y que ya desde el punto de vista de una Beatriz adulta, nos relata en un epílogo en el que además cuenta por qué decidió publicar este diario.

Una lectura entretenida que seguramente encante a quien por aquel entonces escribía un diario vestid@ con uniforme de escuela y que escondía entre la ropa interior para que nunca jamás nadie pudiese encontrarlo y leer su contenido. Una manera de volver a sentir como solo se siente en esa época de la vida, en la que la edad del pavo nos hace ver que el primer desencuentro amoroso es el fin del mundo o que un suspenso implicará un castigo que supondrá que ese fin de semana, en lugar de salir con tus amigos, te quedarás en casa escuchando música o haciendo que estudias.

Y ahora, ¿qué es lo importante para ti?