Reseña: «Panza de burro» de Andrea Abreu

“Panza de burro”

Autora: Andrea Abreu

Editora: Sabina Urraca

Editorial: Barrett

Tapa blanda con solapa, 172 páginas

La primera vez que tuve esta novela entre mis manos fue en la librería Tipos Infames. Me fijé en ella por la portada (fotografía de Alessandra Sanguinetti, Magnum Photos), no había escuchado su título ni había leído ninguna reseña, así que la volví a dejar en su sitio y cada vez que pasaba por la calle San Joaquín la veía en el escaparate una y otra vez. A las pocas semanas empecé a escuchar hablar de ella en varios medios de comunicación y en las redes sociales y un día, charlando con un amigo que en la actualidad vive en El Hierro, me dijo «Tienes que leer la novela Panza de burro, porque sé que te va a encantar».

A los pocos días de esta conversación y tras un momento personal que me ha hecho refugiarme (todavía) más en la lectura, me compré Panza de burro y puedo decir que posiblemente es la novela que más me ha sorprendido en los últimos tiempos. Narra el verano de dos niñas que viven en un pueblo del norte de Tenerife, alejado del mar y en el que casi nunca sale el sol. Una historia sencilla, basada en lo cotidiano, en la que el valor de la amistad, el paso de la niñez a la preadolescencia, los cambios y las inseguridades aparecen de una manera natural y fresca en las dos protagonistas, la narradora – de la que desconocemos su nombre pero a la que llaman shit – e Isora, su mejor amiga, que parece que siempre va unos pasos por delante de ella en casi todos los aspectos de la vida.

Si tuviese que definir qué es lo que hace especial a Panza de burro diría que consigue hacer magia de lo cotidiano; Andrea Abreu narra cada capítulo de una manera excepcional, única, sin límites ni ataduras, convirtiendo el vocabulario propio de la zona en un protagonista más, en el que las palabras y las expresiones se escriben tal y como suenan, con el acento canario y pasando por alto (y a propósito) toda esa corrección ortográfica a la que estamos tan acostumbrados. Debutar con una novela tan especial y con una acogida tan buena por parte de la crítica y del público es algo de lo que sentirse orgullosa, porque Andrea ha conseguido impactar con su originalidad y su forma única de utilizar el lenguaje y la puntuación.

Tras la lectura de Panza de burro he escuchado varias entrevistas de la escritora y aquí te dejo una de ellas en la que nos cuenta cómo nació esta novela, por si te has quedado con ganas de saber algo más, aunque en el prólogo del libro descubrirás muchos detalles sobre su gestación contados por su editora, Sabina Urraca, que habla desde la admiración y la confianza en este proyecto.

Me siento tremendamente feliz de ver que muchos de los libros que despuntan en los últimos años lo hacen a través de editoriales independientes que apuestan por el talento y el trabajo bien hecho, así que desde aquí mi enhorabuena a Barrett. Mi próxima lectura también es vuestra: Carrusel de la escritora gallega Berta Dávila, Premio de la crítica 2019, de la que la propia Andrea Abreu dice «Una de las mejores escritoras que he leído en los últimos años. Léanla si pueden».