Consejos para visitar Malasaña un fin de semana

Vivo en Malasaña desde el año 2012. Cuando aterricé aquí me dejé llevar por lo que era tendencia y por aquello de lo que más se hablaba en los medios y aunque gracias a ello conocí sitios muy bonitos, creo que seguir ese tipo de guías como si fuesen palabra de Dios, te hace perderte muchos rincones que aunque sean más desconocidos, llegan a tener incluso más encanto. Pocas cosas hay en Malasaña de las que no se haya hablado ya, pero en esta guía te voy a dar algunos consejos en los que mi intención no es descubrirte negocios, sino más bien una manera de conocer el barrio a través de la cual puedas escoger qué lugares visitar callejeando, así que ponte calzado bien cómodo que empezamos:

  1. ¿Qué Malasaña quieres conocer? Esta es la primera pregunta que debes hacerte antes de llegar al barrio porque te diré que aunque en Instagram hay rincones y paredes que se han hecho muy populares, os aseguro que no es lo más auténtico que vais a encontrar por aquí. Si quieres fotos bonitas para tus redes sociales, entonces no necesitas nada más que poner el hashtag #Malasaña en el buscador y allí te darán pistas para descubrir dónde está esa pared de ojos o esos helados tan pintones que nos hemos cansado de ver este verano una y otra vez en cientos de imágenes. Pero si lo que quieres es descubrir un Malasaña más barrio, ese que tiene más vida real que virtual, entonces te aconsejo que sigas leyendo este post. Por cierto, esa pared con ojos que seguro que has visto pertenece a Tompai Madrid, una tienda alejada de las modas y tendencias que vende productos de comercio justo a precios muy económicos y en la que encontrarás verdaderas maravillas, así que te recomiendo que entres y eches un vistazo.
  2. Lo mejor de Malasaña, las mañanas: A pesar de que mucha gente, incluso los propios madrileños, identifican el barrio más con el ocio nocturno que con cualquier otra cosa, te recomiendo que madrugues para venir a conocerlo y descubrirás que no siempre es tan bullicioso como lo pintan. A primera hora, es un barrio familiar, con vecinos que se cruzan con algún que otro trasnochado (a veces más de los que nos gustaría, la verdad) cuando van a pasear a sus perros o a buscar las porras del desayuno y que respira un ambiente totalmente diferente al que se pinta en muchos medios. El plan que más me gusta hacer los sábados y los domingos por la mañana es ir a una cafetería a leer mientras me tomo un café, pero aquí puedes escoger muchas opciones: no todo lo moderno tiene que identificarse con algo negativo, así que podrás disfrutar de cafés más tradicionales y de otros más actuales, de desayunos de siempre o de brunch de lo más variados, de mesas de mármol y sillas de madera que chirrían al sentarse o de terrazas donde empezar el día al sol en alguna de las plazas más populares. Hace un tiempo publiqué un post donde hablaba de mis lugares preferidos para desayunar, por si os puede ayudar en vuestra búsqueda.
  3. Lugares interesantes que visitar: No podemos negar que Malasaña es un barrio que crea tendencia, así que ir de tiendas es una de las opciones preferidas de los visitantes, principalmente a las de moda vintage y a las de diseñadores independientes, que encontrarás pateando las calles, pero además te aconsejo que  no dejes de visitar lugares que, aunque se alejan un poquito de las fronteras del barrio, te quedan cerca y merecen mucho la pena, como por ejemplo el Museo del Romanticismo, El Museo ABC, El centro cultural de Conde Duque o la Fundación Telefónica, entre otros. Malasaña también se mueve culturalmente y seguramente si investigas antes de venir, descubrirás que en las fechas en las que vayas a estar por aquí habrá alguna que otra exposición interesante.
  4. No puede faltar la hora del aperitivo: Tal vez en tu ciudad no lo hagas todos los fines de semana, pero si vas a visitar una ciudad nueva, la hora del aperitivo es un plan obligado y en este caso no podía ser menos. Yo personalmente os recomendaría el plan vermut o el plan cañas, y aunque caminando encontrarás cientos de opciones, en la zona de la calle de la Palma, una vez pasado San Bernardo, descubrirás tascas con un ambiente más castizo y tradicional. Para este tipo de plan, la zona de Conde Duque (que algunos aceptan como Malasaña y otros no) es más tranquila y la plaza de Las Comendadoras es perfecta si has venido a pasar los días con tus hijos, porque pueden corretear a sus anchas. En este punto depende qué tipo de plan estés buscando, si más animado o más relajado, pero como no quiero que te quedes de aperitivo hasta las tantas para aprovechar el día, esta es mi propuesta.
  5. Y después de comer, nos vamos a visitar librerías: Me salto el paso de lugares donde comer y dónde cenar porque en realidad de esos temas ya se ha hablado mucho en cientos de blogs; de uno de los que más me fío es el de Alicia Rivas (La Recomendadora), así que aquí te lo dejo como consejo y una vez hayas terminado la sobremesa, te propongo que visites las librerías de Malasaña, que son muchas, muy diferentes y realmente bonitas. En este post hablo de algunas de mis preferidas, aunque debería actualizarlo para incluir algunas más, especialmente las de cómics que podéis encontrar en la calle Luna o Puebla y algunas otras como Ciento Volando o La Semillera, en la calle Carranza. Si te gusta leer, este es un plan muy entretenido y que merece mucho la pena, así que te animo a que reserves unas horitas para disfrutar de él.
  6. ¿Nos vamos al teatro? Si vienes a Madrid, uno de los planes que no puedes dejar de hacer es ir al teatro; barrios como La Latina o Lavapiés son conocidos por sus salas, microsalas y programación, pero en Malasaña no nos quedamos cortos y también encontrarás propuestas de lo más interesantes. Desde teatros como el Lara, Maravillas o el Alfil, tres de los más conocidos, hasta Microteatro por dinero ofrecen durante la semana alternativas muy variadas, pero te aconsejo que lo mires y reserves antes de venir porque posiblemente si tratas de conseguir una entrada el mismo día, encuentres el cartel de “entradas agotadas”.
  7. Y después de picar algo… ¿salimos a bailar? Aunque os he dicho al principio de este artículo que el Malasaña que más me gusta es el que  transcurre de día, es verdad que la noche puede ser también muy divertida y no deberías irte del barrio sin conocer al menos un poquito de ella. Malasaña ha sido la cuna de La Movida y aunque ya no tiene nada que ver con lo que se vivía en la década de los ochenta, todavía hay lugares que conservan esa esencia que enamoró a muchos madrileños: El Tupperware, el Madklyn, Madrid Me Mata, El Penta, La Vía Láctea, son algunos de los lugares (cada uno en su estilo) donde disfrutar de buena música y un ambiente agradable con los ritmos de siempre. Malasaña es un barrio que nunca duerme y puedes encontrar locales con otros estilos, pero te recomiendo que investigues aquellos que hicieron de esta una zona tan popular años atrás, porque lo demás lo puedes disfrutar en cualquier otra ciudad.

Un fin de semana no da para poder hacer muchos planes, así que os he hablado de algunos de los que más me gustan y otros sobre los que más me suelen preguntar las personas que vienen a visitar Malasaña. Lo importante es que vengas a disfrutar, sin tener que estar pendiente del reloj a todas horas y que callejees, que te pierdas, que entres en los sitios que te produzcan curiosidad y sobre todo, que dejes el móvil en el bolso el mayor tiempo posible, que vale mucho más todo lo que se te quede grabado en la mente que una fotografía para Instagram con el hashtag #Malasaña.

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Aprende a comprar moda vintage: tips y consejos

Lee mi artículo “Guía vintage de Malasaña: mucho más que Velarde y Espíritu Santo”

Cuando llegué a Malasaña y cree este blog, comencé a investigar mucho sobre la moda vintage e incluso llegué a trabajar en una de las tiendas que por aquel entonces estaban en el barrio y que en la actualidad se ha trasladado a Elche, La Cierva, posiblemente de las mejores que he conocido hasta el momento en cuanto a selección y calidad. No soy ninguna experta en moda, pero en este campo aprendí mucho y hoy os quería dar algunos consejos que podéis aplicar si vais a comprar vintage:

Lo primero y más importante es que sepáis qué diferencia hay entre vintage, segunda mano y retro, tres conceptos que tienden a confundirse y que son completamente diferentes; para no ponerme muy teórica, trataré de explicarlo de la manera más sencilla posible: una prenda vintage es aquella que tiene mínimo veinte años y que ha sido confeccionada a pequeña escala y que su calidad tiende a ser muy buena. Para distinguirlas bien en las tiendas, debéis fijaros en la tela, los remates de las costuras, sus botones y la etiqueta; generalmente la gran mayoría de ellas proceden de boutiques, modistas, sastrerías o firmas que en su filosofía incluyen la exclusividad, por lo que comunmente no van a ser prendas excesivamente baratas: además de fijarte en todos estos puntos, es importante que revises también el estado en el que se encuentran, ya que de nada te servirá comprarte un traje Chanel si la tela está desgastada por su uso excesivo. Una prenda de segunda mano puede haber sido confeccionada hace más de veinte años o la temporada pasada y se vende tratando de darle una segunda vida; por lo general, se han fabricado a gran escala o su calidad es inferior a la de una prenda vintage, lo notarás nada más tocarla. La moda retro es aquella que diseña prendas actuales con inspiración vintage; generalmente suelen tener una buena calidad y llega a las tiendas de la mano de diseñadores independientes, aunque cada vez con más frecuencia las grandes marcas, como por ejemplo el grupo Inditex, tienden a inspirarse (o más bien, plagiar) en  los diseños de las pequeñas firmas.

Una vez tengáis claros estos conceptos, es hora de irse de tiendas:

  1. Si es demasiado barato, posiblemente no sea vintage: casi todas las tiendas que venden ropa de este estilo suelen incluir en su nombre el concepto de vintage, aunque lo que realmente vendan sea principalmente segunda mano, así que tienes que intentar que no te den gato por liebre. Por lo general, el precio de la ropa vintage es más elevado que el de segunda mano, por lo que deberás fijarte en los puntos que te he mencionado anteriormente: la calidad y el estado de la prenda. Cuando veas un baúl repleto de prendas entre 1 y 3 euros, no dudes en revisarlo porque puede que encuentres verdaderas gangas, pero ten por seguro que no será vintage, sino segunda mano.
  2. No sigas modas, busca lo que realmente encaje con tu estilo y con tu armario: Como en todo en esta vida, lo vintage también sigue modas: los Levi´s cortos, las camisas hawaianas, las pajaritas… todo ha sido tendencia y aunque hay algunas que permanecen, otras han ido desapareciendo, por lo que te aconsejo que, como en la moda actual, apuestes solo por aquello que encaje con el resto de las prendas de tu armario, ya que de nada te servirá comprarte un vestido vintage de hombreras y lentejuelas si después no encuentras ocasión para ponértelo. Cuando entres al probador y empieces a crear conjuntos, imagínatelo con esas piezas básicas que ya tienes y si eres capaz de visualizarlo en varios outfits, entonces será una buena compra, si no, mejor déjala de nuevo en la percha.
  3. Combina lo vintage con lo actual: A veces, tratar de combinar un conjunto completo de ropa vintage, puede llegar a hacerse demasiado cargante, así que mezclarlas con otras más básicas, es el secreto para que parezcan más especiales. Lo importante es que al salir a la calle no te sientas disfrazado, sino acorde con tu estilo.
  4. ¿Y si no encuentras tu talla? ¡Personalízalo! Algo muy común que sucede en las tiendas vintage es que haya tallas muy grandes o muy pequeñas; seguramente te habrá pasado que hayas visto una prenda que te encante, pero al ponértela no te cierre o te quede como un saco. Si no te cierra, tendrá difícil solución, pero si te queda algo grande, puedes customizarla: atar una camisa, añadir un cinturón a un vestido, remangar un pantalón, son algunas soluciones sencillas que en este tipo de moda favorecen mucho. El secreto para encontrar verdaderos tesoros es no cerrarte y dejar volar tu imaginación (y si sabes coser, ya ni te cuento).
  5. Si te gusta pero no sabes con qué ponértelo, no te lo compres: Una de las ventajas de comprar moda vintage es que se fomenta el consumo responsable, dando una segunda vida a prendas que ya están fabricadas; además, puedes crear conjuntos de excelente calidad a precios justos, pero de nada servirá todo esto si te compras algo que luego no te vas a poner y vas a dejar colgado en una percha de tu armario. Compra de manera consciente, valorando el uso que le vas a dar y si no eres capaz de visualizarte con algo en más de una ocasión, mejor no te lo compres porque será dinero perdido.
  6. El secreto, los accesorios: Una de las cosas que más me gusta comprar en las tiendas vintage son los accesorios: cinturones, bisutería, bolsos… puedes encontrar verdaderas maravillas que convierten cualquier conjunto básico en algo especial, además de ser originales, únicos y de buena calidad. Posiblemente a los complementos les saques más partido que a cualquier otra cosa que puedas comprar en este tipo de tiendas que, junto a las prendas de abrigo, suelen ser mis preferidas.
  7. Busca, rebusca y encontrarás: Si decides irte de compras vintage, es mejor que no vayas con prisa, ya que necesitarás más tiempo que en una tienda al uso para encontrar lo que buscas. A pesar de que cada vez con más frecuencia están muy bien organizadas (Vintalogy Madrid es un claro ejemplo de orden y pulcritud) todavía las hay que no tienen la ropa muy bien seleccionada, pero te aconsejo que no por ello descartes entrar porque pueden esconder prendas con mucha magia. Tómate tu tiempo, ármate de paciencia y disfruta de la experiencia, como cuando vas a una librería de segunda mano.
  8. Revisa bien las tallas: Cuando vayas a comprarte una prenda vintage es muy importante que te la pruebes, porque el tallaje de antes no tiene nada que ver con el de ahora, así que no te fíes solo de un número y métete en el probador porque además, los cortes de las prendas son también muy diferentes y a lo mejor al vértelo puesto no encaja con lo que imaginabas en tu cabeza.

Y hasta aquí mis consejos del día de hoy. Muchas veces he pensado en hacer un vídeo sobre este tema porque puede que viéndolo sea todo mucho más sencillo y útil, así que si os parece una buena idea, no tenéis más que decírmelo y, aunque no soy una experta en edición, puedo intentarlo.

Y vosotros, ¿tenéis algún truco más que se me haya escapado  que utilicéis a la hora de comprar moda vintage?

Coruña, te echo de menos

Fotografía: www.lawebdelacultura.com

Casi toda mi familia materna vive en Madrid, por eso durante mi infancia y hasta que comencé a trabajar, reservábamos unos días para juntarnos y disfrutar de todo lo que ofrece la capital. Lo pasábamos de maravilla, pero siempre volvía a Coruña diciendo “jamás viviría en una ciudad tan grande como Madrid”. Pero las circunstancias cambiaron y en el año 2012 me vi mudándome con cuatro bártulos en una furgoneta a un pequeño piso del barrio de Malasaña del que no me he movido hasta el momento (salvo durante un año, en el que estuve viviendo en otro barrio de la zona norte, pero esta ya es otra historia).

El caso es que me enamoré de Madrid, un flechazo en toda regla: me encantaba el barrio en el que me había instalado, el entorno, los paseos en los que descubría rincones nuevos cada día, soñar con todas las posibilidades que me iba a ofrecer la ciudad, el buen clima, la gente, etcétera. Nunca dejó de gustarme volver a pasar unos días en A Coruña, pero lo tenía claro: “jamás volvería a vivir en una ciudad tan pequeña como A Coruña”.

Madrid me ha ofrecido muchas cosas positivas y no puedo negar que mi vida aquí es bonita: tengo un trabajo que me gusta, me rodeo de personas a las que quiero, el tiempo de ocio puedo dedicarlo a actividades muy diferentes y divertidas, me permite viajar con más frecuencia con opciones más baratas, me ha abierto mucho la mente y además me ha convertido en una persona más valiente y echada para adelante. Pero Madrid agota, algo que ya me habían advertido muchas personas que pasaron unos cuantos años aquí y que luego volvieron a vivir en una ciudad pequeña. Creía que esto jamás me pasaría a mí, os lo prometo, pero al final irremediablemente me ha sucedido y ahora, cada vez que vuelvo a A Coruña a pasar unos días, pienso “Ojalá volver a vivir aquí”.

Fotografía: A opinión de A Coruña

Me fui de A Coruña un tanto decepcionada con la ciudad y las oportunidades que ofrecía y me vine a Madrid con un cierto rencor hacia ella. Lo mantuve durante mucho tiempo, pero poco a poco y con el paso de los años, empezó a desaparecer. No sé si es la edad, pero sueño con una vida que no era la que quería en 2012; extraño toda esa cotidianidad que aporta una ciudad pequeña: poder visitar a mi familia todas las semanas, tomar un vino con mis amigos y poder regresar a casa caminando, planear una escapada a la playa  o, mejor aún, que pueda surgir de manera espontánea, ver que el dinero no se evapora en tus manos, poder vivir en una casa que no se lleve gran parte de tu sueldo en un alquiler, no rodearme constantemente de bullicio y que las horas no se te vayan en trayectos interminables. Quiero que el tiempo, mi tiempo, pase lento, o al menos tener la sensación de que las horas tienen efectivamente sesenta minutos.

A cualquier persona que viva en una ciudad pequeña y  esté pensando en mudarse a una más grande, sin duda, le animo a que lo haga porque es una experiencia maravillosa de la que no se va a arrepentir jamás y puede que se adapte de tal manera que finalmente se convierta en su vida ideal, pero que no se frustre si no es así y sueña con regresar a una vida más tranquila, en un pueblo o en una ciudad más pequeña. No será el primero ni tampoco el último. Regresar a veces no resulta tan sencillo como puede parecer, principalmente por el trabajo, así que si estás en el mismo punto que yo, plantéatelo como algo a largo plazo, que puede que llegue en algún momento y mientras tanto, continúa recordando qué es lo que te enamoró de la ciudad en la que estás ahora y trata de vivirlo con todas las ganas y la felicidad posible, porque cuando camines con bastón y peines canas, seguramente recuerdes esta época como una de las mejores de tu vida.

Y tú, ¿sientes morriña de tu ciudad? 

Aunque ya no puedas recordarme

La luz entraba en la habitación formando pequeñas líneas intermitentes sobre la pared. La sábana blanca y desgastada dejaba entrever su cuerpo pálido, enclenque y arrugado, como su rostro, en el que asomaba una pequeña sombra en la zona de la barba. Mientras dormía, le acarició la escasa cabellera canosa que todavía resistía al paso del tiempo y le besó con dulzura la punta de la nariz.

“No me dejes sola, aunque ya no puedas recordarme”, le dijo tratando de no despertarle mientras él soñaba con ese día en el que, por primera vez, se besaron frente al mar.

Adriana F. Alcol

Descubriendo Araldo, pizzas y helados con auténtico sabor italiano

ARALDO, ARTE DEL GUSTO

DÓNDE: Calle de los Madrazo, nº5, 28014 (Madrid)

MÁS INFORMACIÓN: www.araldoartedelgusto.es

INSTAGRAM: @araldomadrid

(Todas las fotografías de este artículo pertenecen a la página de Facebook de Araldo Arte del Gusto Madrid)

Casi todos los blogs que tienen como temática alguna ciudad, suelen incluir la categoría de gastronomía, ya que las recomendaciones de restaurantes es una de las cosas que más interesa a los visitantes. Como podéis comprobar, ese no es mi caso y se debe a dos motivos: el principal es que no me gusta demasiado salir a comer fuera y por otra parte, no me atraen los artículos culinarios, pero el de hoy me parece el mayor descubrimiento que he hecho este año en Madrid y se merecía un espacio destacado en Esto es Malasaña, a pesar de estar algo alejado de las fronteras del barrio. Araldo es, sin duda, mi opción preferida para degustar las mejores pizzas que (me atrevería a decir) he probado en toda mi vida.

Araldo nació en Verona en el año 2004 con la misión de elaborar pizzas y helados con auténtico sabor italiano; sus propietarios, Vittorio y Sonia seleccionan los mejores ingredientes y materias primas con denominación de origen italiana, consiguiendo que, además de sanas y saludables, potencien su sabor y mejoren su digestibilidad.

Sus pizzas se preparan con harina biológica semi integral molida a piedra, procedente de un trigo no modificado genéticamente, masa madre con reposo de al menos 60 horas, a temperatura y humedad controladas, y aceite de oliva virgen extra. Todo ello, da lugar a una deliciosa pizza rica en fibra, vitaminas y nutrientes que en 2013 y durante seis años consecutivos, la guía Gambero Rosso (la más prestigiosa de Italia) ha premiado con dos estrellas como una de las mejores pizzerías italianas.

A pesar de que la pizza es la protagonista principal de Araldo, os recomiendo que dejéis un huequito para sus helados caseros y elaborados sin gluten.

En Araldo encontraréis un espacio acogedor, fusión de estilos entre industrial y retro, en el que degustar el auténtico sabor italiano: entrantes variados, pizzas ligeras, suaves por dentro y crujientes por fuera y postres caseros que te harán querer repetir la experiencia una y mil veces. Además, su personal es amable y te hace sentir que la ciudad se para, convirtiendo la hora de la comida o de la cena en un oasis de calma y tranquilidad.

MIS PREFERIDOS DE SU CARTA

Como entrantes…

  • Aceite y queso Grana curado 24 meses
  • Ensalada con mozzarella, aceitunas verdes, cebolla a la brasa y tomates rojos semi secos.

Las pizzas…

  • QUATTRO FORMAGGI: Fiordilatte, Gorgonzola, Asiago y Grana Padano.
  • SAN GIACOMO: Tomate San Marzano confitado, queso Grana Padano curado 24 meses, queso burrata, tomates semi-secos rojos y amarillos.

Y de postre…

  • COPA CHOCOLATE: Helado de chocolate, pepitas de avellanas y salsa de avellanas.

 

“Compras en la Malasaña que sobrevivió a lo hipster: comercios entre la tradición y la actualidad”: Nuevo artículo en Somos Malasaña

Escribir es, posiblemente, lo que más me gusta de mi trabajo y en el artículo de este mes del periódico Somos Malasaña os hablo sobre negocios que han sabido combinar la tradición y la actualidad, sobreviviendo al fenómeno hipster:

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“Malasaña a granel: recomendaciones y guía útil”: Nuevo artículo en Somos Malasaña

Esta semana he escrito en el periódico Somos Malasaña acerca de las ventajas de comprar al peso y una pequeña guía sobre algunos negocios de Malasaña en los que podréis comprar a granel productos de alimentación, de higiene y limpieza e incluso champús para perros. Una vuelta al pasado y a lo tradicional que regresa pisando con fuerza, convirtiéndose en una alternativa más natural, sana y responsable.

Leer completo “Malasaña a Granel”

“La golondrina”, microrrelato en cincuenta palabras

LA GOLONDRINA

Ella le demostró su amor tatuándose su nombre en la muñeca. “Ahora necesitará algo a juego, ¿dónde te pondrás tú el mío?” Solo con mirarle a los ojos supo que él no lo haría. “Te tatuaré encima una golondrina que te recuerde siempre la libertad”, dijo el tatuador.

Adriana F. Alcol.

Con este microrrelato participé en el V Certamen de relatos YK; los requisitos eran que debía contener como máximo 50 palabras e incluir la expresión “Ahora necesitará algo a juego”. En el blog de “Autores Malditos” podéis leer a todos los participantes y en este enlace al (merecido) relato ganador.

Desde mi pequeño rincón virtual quería agradecer un año más a sus organizadores, Juan Manuel Sánchez e YK Accesorios, que lleven a cabo iniciativas tan bonitas como esta. Además, la lectura de los relatos se hizo en esta ocasión en la sala El Montacargas y fue todo un descubrimiento, con muchas actividades culturales (infantiles y para adultos) a las que os recomiendo que echéis un vistazo.

No tengas nunca miedo a escribir, ni al qué dirán, ni a la vergüenza de enfrentarte a las opiniones de los demás. Escribir es siempre una terapia maravillosa para alimentar el alma; siéntate frente a una página en blanco, imagina y moldea personajes en tu cabeza mientras tus dedos bailan sobre el teclado creando palabras que forman líneas que se convierten en historias. Déjate llevar, sin pudor, sin límites y sobre todo, disfruta de esta aventura que es la escritura.

 

Fotografía: pincha aquí

 

“Ser Freelance en Malasaña: ventajas e inconvenientes”: Nuevo artículo en Somos Malasaña

Este mes me he reunido con varios freelance que desarrollan su actividad profesional en Malasaña para que me contasen las ventajas y los inconvenientes de este estilo de vida y de trabajo y, además, me han hecho algunas recomendaciones del barrio para que las podáis tener presentes en vuestra jornada laboral.

Si quieres leer el artículo completo en Somos Malasaña, pincha aquí.

“Ser padres en Malasaña”: Nuevo artículo en Somos Malasaña

Ocho familias relacionadas con Malasaña analizan lo que supone criar a sus hijos en el barrio, o por qué no lo han hecho y se han marchado

 

Desde hace un tiempo he empezado a ver muchas noticias acerca de la preocupación que está generando que cada vez son menos las familias con hijos que deciden vivir en la zona centro de grandes ciudades como Madrid. Si os soy sincera, hasta hace bien poco es algo que para mí pasaba totalmente desapercibido, pero cada vez tengo más amigos que se han convertido en padres y veo la complicación a la que se enfrentan cada día criando a sus hijos en barrios como Malasaña. Ya que sobre este tema poco puedo aportar debido a mi falta de experiencia, he decidido hablar con familias que tienen diferentes visiones sobre criar a sus hijos en la zona centro de la capital y esto es lo que me han contado:

Seguir leyendo “Ser padres en Malasaña: ventajas, inconvenientes y recomendaciones”

“Diez propuestas para un fin de semana en Malasaña”: Nuevo artículo en Somos Malasaña

Como cada mes vuelvo a escribir en Somos Malasaña y en esta ocasión he hecho un artículo pensando en esas personas que no conocen el barrio y vienen por primera vez a visitarlo para que, sea la hora que sea, encuentren algunas recomendaciones pintonas que les sirvan de guía para marcharse de aquí con un buen sabor de boca y deseando volver.

Si lo queréis leer completo, aquí os dejo el enlace y por supuesto, podéis hacer vuestras aportaciones en los comentarios:

Leer “Diez propuestas para un fin de semana en Malasaña”

Malasaña, una opinión (posiblemente) impopular

He dudado mucho sobre si escribir este artículo o no porque posiblemente vaya a ser el más impopular que vaya a haber en mi blog hasta el momento, pero a pesar de ser una opinión personal, está basada en la ley y creo que merece la pena abrir este debate en el que espero que todos podamos ser respetuosos en los comentarios, estemos de acuerdo o no con las opiniones que surjan.

El caso es que desde hace un tiempo han surgido cuentas (principalmente en Instagram) que aunque nacieron de una denuncia social en la que sus creadores pretendían dar a conocer las malas condiciones a las que nos tenemos que enfrentar día a día los vecinos de la zona centro de Madrid, creo que han sobrepasado los límites: la suciedad, el ocio nocturno, los conflictos callejeros o algunas actividades ilegales se han convertido en las protagonistas de sus publicaciones y hasta aquí todo bien; el problema es cuando en la imagen aparecen los rostros de personas que no saben que están siendo grabadas ni fotografiadas. Os pondré algunos ejemplos:

Como vecina me molesta mucho el ocio nocturno (porque además mi dormitorio da a una de las calles más transitadas de Malasaña, es decir, el problema me afecta directamente) pero publicar la imagen de una persona que no se encuentra en plena posesión de sus facultades, bien porque ha consumido una gran cantidad de alcohol u otras sustancias mientras se le graba diciéndole que no se orina en la vía pública, me parece que sobrepasa los límites de la legalidad. Lo mismo sucede con todas esas imágenes que hemos podido ver de peleas, situaciones incómodas e incluso tráfico o consumo de drogas en las calles donde por desgracia hay (o había) narcopisos; respaldarse en el derecho a la información cuando se podría decir que se cruza la línea del derecho a la intimidad, me parece un tema muy delicado. He visto artículos en periódicos o reportajes en la televisión que o no muestran el rostro de la persona o se lo pixelan; si tiene que ser así en los medios de comunicación, ¿por qué se permite en este tipo de cuentas subir instantáneas para que la gente deje su comentario de odio y, en ocasiones, incluso diga quién es esa persona y dé más datos sobre ella?

Pero si lo descrito anteriormente me parece algo poco ético, todavía me parece más dañino cuando se hace con personas que viven en la calle. A ti te puede parecer espantoso o una falta de civismo que alguien orine en la plaza de tu barrio (a mí tampoco me encanta),  pero más horrible es que esa persona tenga que dormir a la intemperie y orinar entre los árboles porque no dispone de un baño público cercano. No sé si alguna de las personas que me está leyendo habrá acudido en alguna ocasión a la entrega de alimentos en la zona centro de Madrid para la gente sin hogar, pero os aseguro que es algo que te hace recapacitar y con solo ir un día, te pensarías dos veces si subir la imagen (repito, sin su consentimiento) de una persona de la que desconoces absolutamente todo, incluso qué es lo que le ha llevado a la situación de no tener un hogar y verse obligado a dormir entre cartones en el banco de un parque o debajo de un puente y hacer sus necesidades entre los matorrales. Estoy (casi) al 100% segura de que estaría encantada de contar con un baño con todas las comodidades, posiblemente como el que tienes tú.

¿Y sacar a los artistas callejeros poniendo en duda que cumplan con la normativa de la Comunidad de Madrid? ¿Es tan difícil de entender que posiblemente la mayoría de ellos preferirían estar tocando en un local o actuando en algún teatro? Ya bastante complicado tienen el hecho de poder conseguir las autorizaciones pertinentes (que no se le dan a todo el mundo que las solicita) como para que unos cuantos vayan señalando con el dedo acusador porque les molesta el ruido de un pequeño amplificador mientras se toman su cañita en una terraza.

Sinceramente, este movimiento de “apatrulladores de la ciudad” que utilizan como arma la cámara de sus móviles y multitud de hashtags para conseguir el mayor número de seguidores posibles, añadiendo textos de maestros del civismo cuando utilizan la imagen de personas sin su permiso, me parece cuanto menos cuestionable. Hay algo que se llama el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen, y difundir un vídeo o una fotografía de alguien en condiciones que pueden afectar de una manera muy negativa a sus vidas, es muy inmoral, por muy buena intención (permitidme que lo dude) que tenga quien las realice.

Se puede crear una cuenta de denuncia social que cumpla con sus objetivos sin necesidad de cometer una ilegalidad, pero claro, tal vez la ética y la moral están un poco demodé en las redes sociales y cual publicación patrocinada por Mediaset, el morbo y los límites de lo legal venden mucho más. Si es así, enhorabuena, espero que os convirtáis en  los adalides de la justicia en vuestro barrio.

* Os dejo aquí un vídeo muy interesante que trata sobre el uso que hacemos de las redes sociales y de internet en general explicado de una manera muy sencilla. A mí me hizo pensar y estaría bien que todos hagamos exámenes de conciencia y veamos qué errores estamos cometiendo respecto.

Fotografía: www.blog.poprevolver.com

 

“Diez consejos para vivir en Malasaña y no morir en el intento”: Nuevo artículo en Somos Malasaña

El Rincón de Andrea, calle Espíritu Santo (Malasaña)

Siete años es tiempo más que suficiente para poder dar algunas recomendaciones a aquellas personas que estén pensando en venir a vivir a Malasaña o a cualquier otro barrio del centro de Madrid. Como buena novata, yo cometí algunos errores y por eso este mes en mi colaboración con el periódico Somos Malasaña doy diez consejos para vivir en este barrio y no morir en el intento. Si te interesa o crees que puedes añadir alguna sugerencia más, te invito a que leas en el siguiente enlace el artículo completo y dejes debajo tus comentarios:

Leer completo “Diez consejos para vivir en Malasaña y no morir en el intento”

Literatura yonki: Siete propuestas que deberías leer

Cuando tenía redes sociales, solía publicar los libros que leía y hacía pequeñas reseñas algo más informales que las que suelo publicar en este blog. En Instagram comprobé que cuando hablaba sobre literatura con temática yonki, a la gente le producía mucha curiosidad, así que hoy he decidido hacer este post que reúne algunas de las novelas que he leído hasta el momento en las que la droga es la protagonista. Me encantaría que vosotros me sugiráis más títulos y podamos recurrir a este listado siempre que queramos leer algo relacionado con este tema. Aquí os dejo los siete primeros:

LA AGENDA DE LOS AMIGOS MUERTOS

Autora: Raquel Heredia

Esta fue la primera novela que leí siendo adolescente sobre el mundo de la droga, en la que la propia autora cuenta cómo vivió la muerte de su hija mayor, una joven de 19 años heroinómana, que a pesar del esfuerzo, dolor y sufrimiento de su familia, no es capaz de dejar ese estilo de vida.

Un testimonio desgarrador contado en primera persona que te hace ver la historia desde el prisma de quien en un principio no quiere abrir los ojos a una realidad tan dolorosa como es reconocer la adicción a la droga de una hija.

AZUL CASI TRANSPARENTE

Autor: Ryu Murakami

No recuerdo quién me recomendó esta novela, pero aunque la leí hace muchos años, todavía conservo esa sensación de desasosiego que generó esta historia en mí (y que a pesar de ello me la leí de una tacada porque me encantó cómo está escrita y cómo describe cada una de las situaciones que acontecen en sus páginas).

Está escrita por Ryu Murakami, un estudiante japonés de veinticuatro años que fue galardonado con el premio Akutagawa.  En menos de medio año vendió un millón y medio de ejemplares y a día de hoy continúa siendo un libro de referencia para quienes disfrutan de este tipo de literatura (aunque también recibió críticas negativas de una parte del público por su nivel de violencia, lo que consiguió alimentar más la curiosidad por esta obra que en mi opinión es realmente magnífica).

Un grupo de chicos y de chicas que viven cerca de una base norteamericana pasan sus días consumiendo drogas, acudiendo a conciertos y practicando sexo con soldados, todo ello sin un ápice de placer o divertimento que les lleva irremediablemente al camino de la autodestrucción.

YO, CRISTINA F. HIJOS DE LA DROGA

Autores: Horst Rieck, Kai Hermann, Christiane F.

Cuando era adolescente, pusieron un viernes a altas horas de la madrugada la película de “Yo, Cristina F.” en versión original. Creo que jamás me ha impactado tanto una película y a partir de entonces (y todavía sin internet) intenté por todos los medios conocer algo más sobre esa joven que me había producido tanta curiosidad. Descubrí que la película estaba basada en un libro, pero me resultó imposible conseguirlo en las librerías de A Coruña porque estaba descatalogado, así que poco a poco me fui olvidando de su historia. Un día, ya estando en la universidad, acudí a una librería de segundo mano y allí, entre los libros de ocasión, se encontraba esta novela. No os exagero si os digo que fui incapaz de dormir hasta que me la terminé: si la película me había gustado, el libro, mucho más completo y con testimonios de los asistentes sociales, la policía y su madre, hizo que Christiane F. se convirtiese en una figura de la que a día de hoy todavía sigo buscando información con bastante frecuencia.

En 1976 Christiane F. tiene trece años y en el mes de abril prueba la heroína por primera vez. A partir de ahí compagina (a duras penas) una vida en la que trata de no levantar sospechas sobre su adicción con otra mucho más dura, en la que conseguir su dosis diaria se convierte en su único propósito, lo que le lleva a tomar caminos como la prostitución y la delincuencia.

Años más tarde, en 1978, los periodistas Kai Hermann y Horst Rieck la entrevistan durante tres meses y lo que pretendía ser un artículo sobre la droga entre los adolescentes de Berlín, se convierte en un libro que durante décadas y hasta día de hoy ha vendido más de cinco millones de ejemplares y se ha traducido a quince idiomas.

En 1981 se llevó al cine – aquí os dejo el enlace a Youtube de la película completa en castellano, aunque si tenéis la posibilidad, os recomiendo que la veáis en versión original – que además cuenta con la participación de David Bowie y de la que se ha dicho que es la película en la que mejor se refleja el síndrome de abstinencia de una droga como la heroína.

Como dato totalmente subjetivo, os diré que sin duda es mi novela de temática yonki preferida y raro es el año en el que no me la releo. Más que recomendable.

YO, CHRISTIANE F. MI SEGUNDA VIDA

Autoras: Christiane V. Felscherinow y Sonja Vukovic

Y después de Yo, Cristina F. Hijos de la droga, la vida de su protagonista se convirtió en un reality, siendo perseguida por la prensa más sensacionalista que “informaba” de sus constantes recaídas en la heroína.

Yo, Christiane F. Mi segunda vida es la continuación de esta historia en la que la propia Christiane explica cómo transcurrieron los siguientes años tras convertirse en un personaje mediático: codeándose con el faranduleo berlinés (incluyendo a David Bowie e incluso a AC/DC), su época más hippie alejada del foco mediático y su lucha constante por distanciarse de un mundo plagado de excesos que no ha dejado de perseguirle hasta el día de hoy.

Un testimonio desgarrador de una mujer que se convirtió en estrella sin haberlo pretendido y que manifiesta en este relato que su vida es de todo menos feliz y glamurosa. A pesar de que no me pareció tan interesante como la primera parte, sospecho que cualquier persona que lea los inicios de Christiane F., no podrá resistir la tentación de leer este segundo relato, en el que resulta complicado no perder la esperanza de su completa recuperación.

FUTURO IMPERFECTO

Autora: Xulia Alonso Díaz

Esta novela, publicada en gallego (no sé si podrá encontrarse en castellano) cuenta cómo durante las décadas de los ´80 y los ´90 muchos jóvenes descubrieron (no solo en Galicia, también en el resto de comunidades autónomas) el amor y las drogas al mismo tiempo. Las consecuencias marcaron sus vidas para siempre, en la gran mayoría de las ocasiones de manera dramática. Esta novela es un encuentro con ese tiempo, con su presencia proyectada en un fututo que a pesar de no poder ser perfecto, todavía conserva ese halo de esperanza.

Resulta complicado no emocionarse con este libro en el que la autora narra su historia y la de su pareja, marcada por la droga pero también por un amor puro y tierno.

PREGÚNTALE A ALICIA. DIARIO ÍNTIMO DE UNA JOVEN DROGADICTA

Anónimo

Alicia es una adolescente insegura y con escasa popularidad en la escuela. Durante una fiesta descubre que las drogas le ayudan a desinhibirse y convertirse en aquello que desearía ser: una mujer segura, valiente y capaz de superar cualquier tipo de dificultad que se le presente. Todo ello lo refleja en un diario en el que muestra sus preocupaciones con la intensidad que le corresponde a una persona de su edad.

A pesar de que es una novela que suele recomendarse en todos los listados de imprescindibles de la literatura yonki, confieso que la manera en la que está escrita y los cambios de actitud constantes que sufre su protagonista, me hizo empatizar más bien poco con su historia, aunque teniendo en cuenta que es una novela publicada en 1971, puedo llegar a comprender el impacto que tuvo en los adolescentes de la época.

LA MOVIDA VISTA POR LOS JINCHOS

Autor: Nacho Herranz Farelo

Con la definición de jincho y una nota para lectores nacidos después de 1985 y otra para quienes nacieron entre 1965 y 1975, comienza esta novela de Nacho Herranz Farelo, donde el autor cede su voz a un protagonista quinqui, inculto y trasnochado – aunque debemos reconocerle un cierto punto de ternura – que entre botellín y botellín, describe la verdadera historia de la década de los ´80 en un barrio de la periferia madrileña, donde el desempleo, la inseguridad ciudadana, el tráfico de drogas y el consumo estaban mucho más presentes que Alaska, los pelos cardados de mil colores o ese movimiento cultural y transgresor que a través de los años han tratado de vendernos como generalizado. Nada más lejos de la realidad.

Pincha aquí para leer completa mi reseña

Y hasta aquí mis siete recomendaciones sobre literatura yonki del día de hoy. Espero que os haya resultado interesante y que me ayudéis a completar este listado con nuevos títulos. ¡Os espero en los comentarios!

Fotografía principal (con una historia que también puede interesarte): El “Parque de las Jeringas” de Zurich en 1990.

Reseña literaria: “Perdido entre el fuego”

PERDIDO ENTRE EL FUEGO

Autor: Andrés de Mingo (Madrid, 1983)

Editorial: Café Literario Editores

Tapa blanda con solapa, 119 páginas

En un olvidado lugar de paso, perdido justo en medio de ninguna parte nos encontramos un escenario tan patético como real y unos personajes construidos con los tópicos hilvanados por la novela más oscura de Ramón J. Sender y Miguel Delibes.

La vida de Arturo Virgil hace aguas. Cada vez más viejo, más gordo, más calvo, cuesta abajo en una soledad destructiva en la que ha perdido a su mujer Irene. Sin tan siquiera intentar superarlo, subsiste en una miserable vida entre la dejadez y el abandono. Una existencia gris que se ve alterada por la muerte de su hermanastro, lo que le lleva a emprender un viaje que se convierte en una pesadilla de la España profunda. Una España negra de canícula y siesta, de verano con verbena de pueblo y regusto a rancio. Una versión revisada de todos los tópicos castizos que acaban mal, un Puerto Hurraco con sabor a tabaco negro y whisky barato, donde cada personaje cumple con su cometido para dar cuerpo a una tradición literaria que refleja la bestialidad y la violencia netamente hispánica.

Adrián Fernández

Los sábados y los domingos suelo bajar a desayunar siempre a la misma cafetería de Malasaña, la que hace esquina entre Espíritu Santo y Marqués de Santa Ana. Me gusta ir sola y os confieso que es uno de mis momentos preferidos de la semana; aprovecho para leer y desconectar de todo y “Perdido entre el fuego” me acompañó dos mañanas en las que me devoré la trama que tiene a Arturo Virgil como protagonista. La primera vez que tuve entre mis manos esta novela debo reconocer que no me atrajo demasiado: suelo fijarme mucho en las portadas y esta no me resultó excesivamente atractiva, pero está claro que no se puede juzgar por la fachada y en su interior encontré una trama que en cada párrafo consiguió trasladarme a cada uno de los escenarios de un pueblo que fácilmente podría encontrarse en cualquiera de las carreteras nacionales de la zona centro de España: el calor sofocante, las calles vacías a la hora de la siesta, las miradas de los vecinos clavándose en la espalda cada vez que te das la vuelta o esas vidas que parecen pasar sin pena ni gloria pero que ocultan personalidades oscuras y secretos inconfesables.

Se podría decir que “Perdido entre fuego” es una novela negra de la España profunda que arranca con la violación de Rosita, una vecina del pueblo al que Arturo Virgil llega de casualidad y en el que tendrá que permanecer más tiempo del deseado, viéndose envuelto en una trama que le hará despertar del letargo en el que vive desde que pierde a su mujer.

Una novela corta pero redonda que me enganchó desde el primer momento gracias a las magníficas descripciones de los personajes, sus sensaciones y las ubicaciones donde se desarrolla la historia. Fue como sentarme en una de las mesas del bar del pueblo y observar cómo llegaba ese forastero a pedir su primer trago de cerveza y seguir sus pasos en la sombra.

* Y al final, si te paras a observar la portada, aunque la tipografía sigue sin convencerme, la ilustración describe perfectamente el entorno de ese pueblo en el que acontecen todos los hechos.

“Nueve consejos para una navidad responsable”: Nuevo artículo en Somos Malasaña

Durante las Navidades de 2017, el gasto medio por español superó los 630 euros, incluyendo dentro de este presupuesto los regalos, el ocio, las comidas y los viajes. 

Estas fechas se pueden disfrutar de muchas maneras y tú puedes elegir la que más te conviene a ti, a los tuyos, a tu barrio y al planeta. Por mi parte te invito a leer los nueve consejos que he dado en mi último artículo para el periódico Somos Malasaña, donde os cuento que disfrutar de una Navidad responsable es posible y además no requiere mucho esfuerzo:

Leer completo “Nueve consejos para una Navidad responsable”

“¿Qué echas de menos en Malasaña? Los vecinos opinan”: Nuevo artículo en Somos Malasaña

Como cada tercer sábado de mes, llega mi artículo en colaboración con Somos Malasaña, donde en esta ocasión he hablado con un grupo de vecinos a los que les he preguntado qué cosas echan de menos en el barrio y estas han sido sus respuestas. Espero que os guste y ya sabéis que podéis dejar vuestros comentarios al final de este post o en mis redes sociales:

 

Leer completo “¿Qué echas de menos en Malasaña? Los vecinos opinan”

“Siete pasos para comenzar una dieta vegetariana”: Nuevo artículo en Somos Malasaña

Y como cada mes, regresa mi sección sobre estilo de vida a Somos Malasaña y en esta ocasión os hablo de mi experiencia personal sobre cómo me inicié en el vegetarianismo, algunas falsas creencias y por supuesto, recomendaciones para llenar la cesta de la compra si vives en el barrio. Espero que os resulte de ayuda si estáis en ese proceso de transición y para cualquier duda, ya sabéis que os leo en redes sociales o en los comentarios.

LEER COMPLETO “SIETE PASOS PARA COMENZAR UNA DIETA VEGETARIANA Y CONSEJOS PARA LLENAR LA CESTA DE LA COMPRA”

 

Si tú eres una de esas personas que sigue una dieta vegetariana, seguro que habrás escuchado muchas veces frases del tipo “uy, pues seguro que tienes una analítica terrible”, “dejas de comer carne y tomas suplementos, pues eso no creo que sea bueno”, “¿y si algún día te quedas en una isla desierta sin posibilidad de volver a la civilización tampoco vas a comer pescado?”, “¿y qué problema hay en tomar huevos camperos si esas gallinas viven mejor que tú y que yo?”, “¿entonces te preocupan más los animales que las personas que están haciendo ropa en talleres clandestinos?”, “¿y si hay un accidente y solo pudieses salvar a un bebé o a un perrito, a quién escogerías?”. Os suenan, ¿verdad?

“Vivir con mascotas en Madrid Centro”: Nuevo artículo en Somos Malasaña

Como cada mes os dejo mi artículo en colaboración con Somos Malasaña, donde en esta ocasión os hablo de lo que implica convivir con mascotas en Madrid centro: un listado de centros veterinarios, peluquerías, tiendas de repostería perruna, comercios petfriendly y una guía de normas básicas de urbanidad de las que todos deberíamos estar al tanto.

LEER COMPLETO “VIVIR CON MASCOTAS EN MADRID CENTRO Y RECOMENDACIONES PERRUNAS MALASAÑERAS”

Antes de tomar la decisión de adoptar (porque recuerda, las vidas no se compran) piensa bien todo lo que implica un nuevo miembro en la familia y si finalmente te decides a hacerlo, cuídalo de la misma manera que él te cuidará siempre a ti.

#AdoptaNoCompres

Descubriendo La Íntegra, un espacio multifuncional donde el teatro es el protagonista

WEBSITE: www.laintegrateatro.com
FACEBOOK: La Íntegra Teatro
TWITTER: @Laintegrateatro
INSTAGRAM: @laintegrateatro
DÓNDE: Calle Amaniel nº 24, 28015 – Madrid
CONTACTO: laintegrateatro@gmail.com
apúntate a una clase de iniciación

 

“La vida está llena de teatro. Está por todas partes. Todos formamos parte de ese teatro lo sepamos o no, por eso creemos que es mucho más divertido jugar en él, que pasar de largo. Cualquier persona puede hacer teatro. Es una herramienta útil para el trabajo, las relaciones sociales, para nuestro día a día y por eso en estos años La Íntegra se ha convertido en una pequeña familia de jugadores que quiere seguir creciendo y explorando los limites de los juegos”.

Antes de llegar a Madrid, mi último trabajo en A Coruña me hizo tomar la decisión de que mi vida profesional debía cambiar de rumbo y aunque todo sucedió uniendo casualidades, nunca me he arrepentido de haber dejado de lado los recursos humanos para dedicarme al mundo de la comunicación como freelance. Trabajar como autónoma tiene muchos (pero que muchos) contras, pero si hay algo positivo que le veo a esta situación es que gracias a ella he podido (y puedo) trabajar con proyectos en los que creo y que además, me llenan el alma. Este es el caso de La Íntegra Teatro, de la que ya os hablé en posts anteriores, pero que hoy me gustaría presentaros con una entrevista a sus fundadoras, Tamara Berbés (Licenciada en Periodismo y formada en interpretación en la Escuela Replika Teatro) y Begoña Sánchez – Somolinos (Licenciada en Derecho y formada en interpretación en la Escuela de Jorge Eines) . Nadie mejor que ellas para hablaros de qué podréis encontrar en este espacio dedicado al teatro y que ofrece multitud de actividades para todas las edades.

Estoy tremendamente feliz de formar parte de su equipo y hoy os invito a conocerlas:

Contadnos, ¿quiénes son Tamara y Begoña?

Pues somos dos amigas y actrices que nos conocimos hace más de diez años en un espectáculo de terror y de allí nació una amistad y una complicidad que nos hizo embarcarnos en la creación de La Íntegra Teatro.

¿Cómo nace y qué es La Íntegra Teatro?

La Íntegra nace por la insistencia de Begoña a Tamara – que acababa de finalizar un proyecto similar – de crear un nuevo espacio teatral en Madrid.

Queríamos crear un lugar de encuentro para artistas y a día de hoy se ha convertido en un espacio multifuncional que sirve como sede de la asociación, espacio para talleres de teatro, sala de ensayo y punto de encuentro, pero sobre todo es un espacio de formación y divulgación de las artes escénicas con talleres de impro e interpretación enfocados principalmente a publico aficionado y con otras actividades como cine forum, jam sessions de poesía, actividades para niños, etcétera.

Y además de la sala, La Íntegra es compañía de teatro y realización de eventos, donde pretendemos que se comiencen a ver las posibilidades que tiene el uso de profesionales de las artes escénicas  para eventos y acciones para empresas (por ejemplo, en cursos de formación) donde en un principio no te imaginarías que podría funcionar.

¿A quién le recomendaríais vuestras actividades? 

Nosotras recomendamos el teatro  todo el mundo. Es una gran herramienta, no solo sobre el escenario, sino también en la vida diaria.

Los talleres de teatro, por ejemplo, son perfectos para  todas aquellas personas –  independientemente de la edad que tengas – que quieran conocer, saber, aprender y vivir la experiencia del teatro, del compañerismo, de la actuación.

¿Se pueden apuntar a vuestros talleres personas que quieran iniciarse en el mundo del teatro o requieren un mínimo de formación?

No es necesaria experiencia previa, ya que tenemos clases de iniciación al teatro a través de la improvisación (además de clases de impro avanzada, de texto y creación). Es muy habitual que venga gente que con una espinita clavada o que siempre ha querido probar, pero sobre todo, mucha gente que en su trabajo tiene que hablar en público o tomar decisiones en grupo y le cuesta expresar sus opiniones. El teatro es escucha y conocimiento personal.

¿Qué beneficios diríais que tiene para personas que no quieren dedicarse profesionalmente al teatro acudir a este tipo de talleres? 

Qué mejor que en lugar de hablar nosotras, lo hagan nuestros alumnos:

¿Un adelanto de lo que nos depara este curso en La Íntegra Teatro?

Este nuevo curso La Íntegra trae muchas novedades de las que os vamos informando siempre a través de nuestra web y redes sociales: teatro de texto, de creación y dos grupos de improvisación. Además habrá también teatro físico, escritura creativa y dramaturgia.

También abrimos nuevos talleres de fin de semana para familias y actividades para niños y continuaremos con los talleres monográficos (uno al mes) de diferentes disciplinas, enfocados a alumnos de teatro y a actores profesionales. El primero será en octubre con Marcelo Katz, un clown argentino con mas de 30 años de experiencia . Y por supuesto, seguiremos con las actividades abiertas al público.

Además queremos crear un grupo de entrenamiento actoral colaborativo donde entre los asistentes a las sesiones generen un intercambio formativo y docente. Como veis, ideas no nos faltan.

 

Os invito a todos a que descubráis La Íntegra y sobre todo, a que disfrutéis del teatro, encima o debajo de los escenarios. Vivir en ciudades en las que tenemos tanta facilidad para poder disfrutar de una obra o acudir a una clase en la que además de aprender, nos divirtamos y nos sintamos libres, es una suerte y no deberíamos desaprovecharla. ¡Larga vida al teatro y larga vida a La Íntegra!

Sobre el amor y las segundas oportunidades

No sé cuántos de vosotros habréis pasado por una ruptura sentimental, posiblemente muchos de los que ahora estáis leyendo este artículo. Ahora pensad, ¿recordáis la primera vez que  sentisteis que el corazón se os rompía en mil pedazos? Yo recuerdo esa sensación como un dolor en el pecho inexplicable y una angustia tan grande que cada vez que cerraba los ojos era como caer en un pozo oscuro sin fondo. Si lo pienso con perspectiva, debo decir que hasta me da una mezcla entre risa y ternura, porque yo era una adolescente y en aquel momento creía que jamás podría volver a querer a alguien y que mi vida ya no tendría ningún sentido. Pero todo pasó, y aunque llené diarios con su nombre, luego llegaron otros amores que también marcaron mi vida, aunque no de la misma manera. Y es que al amor adolescente yo le guardo el mayor de los respetos, porque pocas relaciones a lo largo de los años vuelven a resultar tan puras y tan transparentes y precisamente por eso, duelen tanto cuando terminan.

El tiempo, la edad y posiblemente las experiencias que he vivido, me han hecho variar mucho el concepto del amor y aunque soy de las que sigue creyendo en el “amor romántico” (por muy poco feminista que pueda sonar), también creo que eso es solo una fase en una relación y que a la larga hay cosas que resultan mucho más importantes. Coincidir con la persona adecuada, es tremendamente complicado, pero si a eso le añades coincidir en el momento adecuado, os lo aseguro, es el premio gordo de la lotería.

Durante mucho tiempo, basándome en la relaciones a las que mi entorno me tenía acostumbrada, creí que en el amor, una vez te comprometías, era para siempre y que si una relación no superaba los baches u obstáculos que le ponía la vida y decidía poner punto y final a su historia, ya no había marcha atrás. Es curioso, porque mi cabeza llegó a pensar que el amor era el único aspecto de la vida en el que jamás debían existir las segundas  oportunidades: puedes perdonar a un amigo si te falla y que todo vuelva a ser como siempre, puedes reincorporarte a un trabajo por segunda vez si te ofrecen un nuevo contrato, puedes intentar volver a montar en bicicleta aunque la primera vez te hayas caído, pero en el amor, si algo falla, borrón y cuenta nueva, porque segundas partes nunca fueron buenas.

No seré yo quien diga que dar segundas oportunidades en el amor es tarea sencilla, pero sí que creo en ellas e incluso podría deciros que darse un tiempo, en ocasiones, es sano e incluso la mejor opción. Lo que debes tener en cuenta cuando retomas una relación es que posiblemente tu concepto sobre el amor ya no sea el mismo que la primera vez. Cuando rompes con alguien, tienes mucho tiempo para reflexionar, para recapacitar sobre los fallos – porque una ruptura siempre es cosa de dos, aunque a veces resulte más sencillo culpar solo a la otra parte – e incluso si seguís manteniendo una relación civilizada, sirve para mantener conversaciones en las que la sinceridad es el ingrediente principal (y aunque a veces duelan, suelen ser muy sanadoras).

Retomar una relación es complicado y requiere mucho trabajo, posiblemente más que la primera vez, y no, no es como partir de cero, no es una hoja en blanco ni un “lo olvidamos todo”. Una segunda oportunidad, aunque la cojas con todas las ganas del mundo, conlleva un peso a tus espaldas, unas experiencias vividas que no puedes eliminar de tu mente por arte de birlibirloque. Si quieres que funcione, tendrás que aprender la dura tarea de pasar página sabiendo todo lo que sabes y teniendo en cuenta que esa sensación de mariposas en el estómago posiblemente no vuelva a aparecer (lamento deciros que eso solo sucede en las primeras veces). Las segundas oportunidades, en mi opinión, suelen ser mucho más realistas, más honestas y más racionales y eso, aunque para algunos pueda resultar menos romántico, a mí me parece muy bonito.

Con la edad he aprendido algunas cosas: me sigo emocionando cuando voy por la calle y veo a un matrimonio mayor que pasea de la mano tras más de cincuenta años casados, o cuando veo instantes románticos entre una pareja que lleva mucho tiempo juntos, pero igual de emocionante me resulta  asumir que el amor tiene sus fases y que a veces, es mejor darse un tiempo, no hacerse daño y volver a encontrarse en el camino, si esa es una decisión meditada por ambas partes.

Creo que lo más importante en estos casos es no obligarte a nada, ni sentirte culpable si las cosas no salen como tú esperabas. A veces, las segundas oportunidades tienen un “final feliz” en el que ese momento de separación se convierte en un instante pequeño dentro de una vida entera, y otras veces no funcionan y sirven para darse cuenta sin arrepentirse de no haberlo intentado. Pero no te dejes llevar por opiniones ajenas, por el qué dirán  o forzarte a sentirte bien con alguien si no es así para evitar pasar de nuevo por el momento de la ruptura. Separarse de alguien es doloroso, un peaje que hay que pasar cuando algo se termina, pero nadie se muere de (des)amor, eso es lo único que tengo claro.

El amor tiene muchas formas y muchas maneras de vivirlo. Nadie puede decidir la manera en la que tú lo debes vivir, pero eso sí, el amor más importante y en el que nunca debes de fallar es en el de querete a ti mismo, porque sin él, es tela de difícil ser feliz. Lo demás, ya lo irá diciendo la vida.

Y tú, ¿eres de los que opina que segundas partes nunca fueron buenas o crees que pueden superar incluso a la primera parte?

“Tiendas con etiqueta Eco”: Nuevo artículo en Somos Malasaña

Hay quienes consideran el consumo ecológico una moda, pero para otros – afortunadamente cada vez más – se ha convertido en un estilo de vida y por eso mi colaboración del mes de agosto con el periódico Somos Malasaña habla precisamente de las tiendas con etiqueta eco, en el que además de hablar con una vecina que apuesta por este tipo de consumo, os muestro ocho lugares del barrio y alrededores donde comprar productos ecológicos.

En este enlace podrás leer el artículo completo:

Tiendas con etiqueta “eco”: un nuevo estilo de vida en Madrid centro

Malasaña, mi visión más honesta

Llegué a Malasaña en el año 2012, un momento en el que ya lo más nostálgicos de décadas pasadas decían que la esencia de este barrio se había perdido por completo, pero si os digo la verdad, me parece que por aquel entonces todavía existía un equilibrio entre lo tradicional y lo actual que hacían de este un lugar perfecto para vivir, disfrutar de tu tiempo de ocio o pasear tranquilamente un día entre semana por la mañana.

Por aquel entonces, yo era una recién llegada al barrio y aunque reconozco que estaba embelesada por tanta novedad, viéndolo con perspectiva, lo entiendo perfectamente: El Malasaña de entonces era un barrio que enamoraba a los visitantes y que a los vecinos – aunque de vez en cuando nos riésemos de los barbudos que paseaban con pajaritas comiéndose magdalenas de 3,50 € – nos resultaba un placer vivir en una zona muy cercana a Gran Vía pero que para nosotros era un pequeño pueblo en el que nos dábamos los buenos días con el frutero o la vecina del rellano. Sin duda, me enamoré de Malasaña con razón.

Con el tiempo, términos como hipster, muffin, cupcakes o gentrificación, entre otros que sonaban un tanto despectivos, comenzaron a vincularse con Malasaña y en lugar de identificar este barrio con la música, el arte, la cultura o La Movida, tal y como se había hecho décadas atrás, empezó a asociarse con conceptos mucho más frívolos.

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Barrio de Malasaña, Madrid.

Durante mucho tiempo defendí que cada década en este barrio ha supuesto una manera diferente de verlo y aunque a muchos nos hubiese encantado vivir aquí la década de los ochenta, seguramente por aquel entonces también había vecinos desesperados gritando por la ventana que las siete de la mañana ya no son horas para andar de fiesta o que qué espanto pasear un sábado por la mañana entre latas de cerveza y algún que otro borracho que se había quedado dormido en tu portal. También sé que los noventa no fueron buenos tiempos para Malasaña, que más de uno pagó los excesos de la década pasada y que eran muchas personas las que no se atrevían a volver a casa solas tras una noche de bares con amigos, porque abrir tu portal podía significar encontrarte a alguien dentro en un estado más que cuestionable.

Pero llegaron los 2000 y para muchos (que no todos) el resurgir de Malasaña: gente joven con un cierto poder adquisitivo que se interesaba por vivir en el centro de Madrid, crear sus negocios en el barrio y apostar por fomentar un comercio pequeño, alejado de las grandes superficies y las cadenas de comida rápida. Tal vez este cambio no resultaba del gusto de todo el mundo (como  todo en la vida) pero atrajo público, curiosos y los vecinos que resistieron durante años, volvieron a respirar tranquilos paseando por las calles, aunque el ocio nocturno no les dejase dormir del todo bien (esto no ha cambiado desde tiempos inmemoriales): Malasaña era un barrio del que volvía a hablarse y se alababa poder encontrar en él un clásico como el Casa Camacho, un lugar donde encontrar tornillos de todo tipo, una zapatería para arreglar las tapas, pero también una pop up que apostaba por nuevos talentos y diseñadores o una cafetería que de pronto incluyó en su carta los brunch de los que hasta entonces jamás habíamos escuchado hablar salvo en los todo incluidos de las islas Canarias.

Pero desde entonces, y creedme que me duele muchísimo decirlo, esto ha cambiado y no precisamente a mejor. No sabría deciros exactamente a partir de cuándo, yo diría que más o menos a finales de 2015, y aunque muchos tratan de seguir dando luz a este barrio, cada vez hay que hacer un esfuerzo mayor para que destaque, porque la gente está desencantada, y con motivo.

Malasaña está dejando de tener identidad. Esto está sucediendo porque cada vez resulta más complicado vivir en este barrio: arrendadores que suben el precio del alquiler porque saben que los apartamentos vacacionales (hasta el momento tan poco regulados y tan ilegales en Madrid centro) les pueden dar el doble o el triple de ganancias (y sin declarar, la mayoría de las veces); en el mejor de los casos, podrás tener un arrendador que te permita continuar con un alquiler mensual asumible, pero puede que tu edificio se llene de apartamentos que se alquilan por días y lleguen turistas con ganas de disfrutar el barrio al más puro estilo Magaluf, sin respetar el descanso de los vecinos – porque ellos están de vacaciones, sea martes o sábado – maleta va, maleta viene.

Este último año han ido echando el cierre algunos de los bares de toda la vida para ser sustituidos por locales de comida rápida. No estoy en contra de que abran nuevos negocios ni de culpar a los recién llegados de la situación que vive el barrio, porque cada uno aprovecha su oportunidad y debo reconocer que frecuento algunos de los lugares que han abierto hace poco y me gustan, pero el problema viene cuando dejan de ser una opción para convertirse en una imposición: en Malasaña puedes disfrutar de comidas de todo el mundo y que te las preparen en un tupper para no tener que esperar mesa, pero ojo, que si lo que quieres es una caña bien tirada a un precio normal con unas aceitunas o un pincho de tortilla, ahí lo tienes cada vez más complicado. Y sí, puede que el Bar Prado o la Cafetería Dominó no fuesen lo más glamuroso del universo, pero cada mañana cuando paso por la Corredera Alta de San Pablo, caray, cuánto les echo de menos.

Algunos de los negocios que más me gustaban han tenido que decir adiós porque mantenerse en una de las calles más comerciales resulta prohibitivo para un pequeño comercio: adiós a tiendas que apuestan por una moda sostenible, adiós a negocios que traen al barrio productos de calidad e iniciativas vecinales, adiós a quienes quieren instalarse aquí y les piden alquileres de más de 4.500 €. Con situaciones así, dentro de poco solo podremos dar la bienvenida a franquicias (y no creo que tarden demasiado en llegar). Hay quien no se da cuenta de que Malasaña atrae por todo eso que poco a poco se está marchando: si dejamos de tener lugares con identidad, si los sustituimos por negocios que venden cubos de cerveza a 5 €, a ver quién va a querer quedarse en un apartamento vacacional aquí, porque Malasaña va a ser como estar en el centro comercial de Xanadú.

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Plaza del Rastrillo, Malasaña.

¿Y qué pasa si de repente en tu calle se instala un camello que atemoriza a todo el vecindario? ¿Qué pasa si de repente te asomas a tu corrala y hay una cola como si fuese Doña Manolita para conseguir todo tipo de drogas? ¿Qué pasa si tus hijos ya no pueden jugar en la plaza o en la única zona habilitada para niños porque alguien ha decidido que los columpios son la mejor zona para vomitar o para dormir la mona? ¿Qué pasa si los servicios de limpieza ya no dan abasto con toda la suciedad que deja el ocio nocturno? ¿Qué pasa cuando se convierte en algo habitual encontrarte a alguien tirado en la calle cada día cuando bajas a pasear a tu perro? ¿Qué pasa cuando los gritos o las peleas empiezan a ocupar más espacio en el periódico local que las cosas bonitas que pasan en Malasaña? Pues esto es lo que ha pasado, aunque a muchos de nosotros nos duela reconocerlo.

El barrio está herido, esperemos que no de muerte y que pueda recuperarse, pero siento que Malasaña desde hace décadas vive sus ciclos vitales y ahora le está tocando uno de esos que no resulta nada agradable para quienes vivimos aquí. Seguramente habrá quien lo resista y se agarre con fuerzas a estas calles y posiblemente, dentro de unos cuantos años, tendrá su recompensa y volverá a vivir una época dorada. A esa gente yo le deseo lo mejor, pero siento que mi ciclo como vecina de Malasaña está tocando a su fin. Tal vez no solo sea el barrio, tal vez yo cada día peino más canas y busco más tranquilidad, pero me gustará venir a trabajar aquí, disfrutar del ocio (cuando así lo desee) y poner distancia. Como en toda relación de amor, a veces hay que darse un poco de independencia, ¿no creen?

Vida coworking en Malasaña: Mis seis espacios preferidos del barrio

Trabajar desde casa me recuerda un poco a las relaciones de pareja: al principio todo te parece maravilloso – tienes tu propio horario, te organizas  el tiempo como quieras, puedes sentarte en pijama en la mesa del comedor mientras trabajas y te pones la televisión de fondo, etcétera – pero con el tiempo, empiezas a ver que todo aquello que te resultaba tremendamente atractivo, ya no lo es tanto y de esas virtudes comienzas a sacar pequeños defectos – “tu propio horario” los clientes lo interpretan como disponibilidad total de lunes a domingo, Ana Rosa ya no te hace tanta compañía por las mañanas y tus visitas constantes a la nevera a picotear algo o que tus descansos los aproveches para colgar la ropa en el tendal, más que relajarte, te estresan.

Trabajar desde casa una temporada está muy bien (lo digo por experiencia propia) pero tener una oficina, sin duda, es mucho mejor. Soy autónoma y desde el año 2015 trabajo en un coworking, que es un híbrido entre una oficina y el teletrabajo, conservando lo mejor de cada una de las opciones: te ayuda a organizar tu horarios y tareas, te hace sentirte acompañada, y lo mejor de todo, carece de competitividad y compañeros trepas. Aquí cada uno se dedica a la suyo y compartir una oficina con personas de diferentes sectores te ayuda a abrir tu mente, aprender, e incluso en ocasiones, colaborar en proyectos conjuntos.

Pero os voy a decir algo: escoger el coworking adecuado para cada persona no es tarea sencilla y debes dedicarle su tiempo. Ten en cuenta aspectos como la zona, los tipos de puestos que ofrecen, la disponibilidad horaria, el ambiente de trabajo, etcétera. Esto solo lo vas a poder comprobar en persona, así que dedica un día a visitar varios – generalmente suelen darte la opción de probar unas horas de manera gratuita – y decántate por el que más se amolde a tus necesidades.

Y como este es un tema por el que me preguntáis con frecuencia, hoy os quería recomendar los que son mis coworkings preferidos de la zona de Malasaña: seis espacios muy diferentes entre sí, pero con una filosofía común: mantener un ambiente familiar en un espacio en el que el trabajo es tan importante como las personas, así que en el mundo coworking, “pezqueñines sí, gracias”. Me ha parecido una buena idea que sean ellos mismos quienes se definan, así que aquí os dejo lo que me han contado de sí mismos cada uno de ellos:

EL PATIO COWORKING

WEBSITE: www.elpatiodelapierna.net

FACEBOOK: El Patio Coworking

INSTAGRAM: El Patio Coworking

El Patio es un espacio común de trabajo, un lugar alegre y cómodo en pleno centro de Madrid con todo lo que necesitas para desarrollar tu actividad sin aislarte en tu casa. Es una idea-espacio donde concebir, gestar y parir proyectos, respirar, crear y cocrear, pensar y repensar(se), colaborar. Un punto de encuentro en pleno corazón de Malasaña y en la mente de sus habitantes. Un espacio donde se da el caldo de cultivo para emprender proyectos conjuntos que quizá sentados en casa, en pijama, nunca se nos hubieran ocurrido.

Pretendemos que tu tiempo – sea de trabajo, de ocio, de crecimiento o de experimentación – y tu dinero cunda más, disfrutando de facilidades y espacio físico y mental donde seguir creciendo en lo profesional y en lo otro también, ¿acaso no pueden complementarse las orillas?

Nos gusta compartir espacio, tiempo e ideas con otros profesionales. Creemos que un coworking, como los pisos compartidos, lo hacen las personas que lo habitan. Aunque te instales en el mejor ático de Madrid, si tus compañeros de piso no te caen bien, cambiarás de casa en dos días. Por eso procuramos atraer a buena gente que nos ayude a crear un ambiente alegre de trabajo, un espacio cómodo, sin quitarle el alma con una atmósfera artificial. Intentamos que no haya un jaleo excesivo, pero tampoco queremos que esto parezca un convento, para que surjan de forma natural afinidades y oportunidades de colaboración entre los coworkers sin forzar mucho las dinámicas.

Desde su nacimiento, por aquí suelen pasar profesionales de la industria creativa, cultural y de economía social, entre otros tantos perfiles profesionales: creativ@s, diseñador@s, guionistas, traductores, montador@s, community managers, fotógraf@s, gestor@s culturales, desarrollador@s, programador@s, arquitect@s de información, lineproducers, consultor@s, gestor@s de ONGs, etcétera. Tenemos la suerte de atraer a gente maravillosa con mucho talento de ámbitos de lo más variados.

LA MANUAL

WEBSITE: www.lamanual.org

FACEBOOK: La Manual

INSTAGRAM: la_manual

La Manual es el coworking para artistas, diseñadores y artesanos de Malasaña. Un espacio de intercambio, creación y trabajo abierto a todo tipo de creadores que quieran dejarse salpicar por un ambiente creativo y colaborativo.

Un lugar de trabajo compartido de 120 metros cuadrados, reformado y equipado para impulsar a aquellas personas que diseñamos y trabajamos con nuestras manos, que generalmente necesitamos más espacio de trabajo y almacenamiento y la posibilidad de “guarrear”, hacer ruido, dejar una estela de olor a pintura, etcétera.

Ofrecemos una segunda casa desde la que trabajar en tu proyecto creativo rodeado de otras iniciativas afines. Espacios de entre 4 y 6 metros cuadrados desde 150€ al mes a 200€ (iva no incluido), espacio de almacenamiento, espacio de exposición de obras y productos, espacio reuniones y office.

LA INDUSTRIAL

WEBSITE: www.laindustrialservicios.com

FACEBOOK: La Industrial

INSTAGRAM:  La Industrial

La Industrial es un lugar con luz natural y un estilo moderno donde poder trabajar, compartir ideas y proyectos. Cuenta con cinco boxes de diferentes capacidades, un espacio común open space, salas de reunión, aula y un office equipado con todo lo necesario para tomar un descanso.

Entre los servicios ofrecidos tenemos: domiciliación fiscal, uso de impresora y escáner, taquillas y salas de reunión. Tenemos diferentes tarifas que se adaptan a las necesidades de cada profesional.

Destacamos las actividades que realizamos en nuestras instalaciones para que los coworkers se conozcan y de ahí surjan sinergías profesionales y también buenas amistades. Por ejemplo, todos los meses ofrecemos un desayuno en nuestro office para que los nuevos profesionales se presenten y conozcan a los perfiles que forman parte de nuestra comunidad.

También tenemos actividades volcadas en el bienestar de los coworkers: todos los viernes hay servicio de masajes descontracturantes y desde hace unos meses empezamos con las clases de yoga los martes. Además, ofrecemos asesorías gratuitas dependiendo del profesional disponible.

ESPÍRITU 23

WEBSITE: www.espiritu23.com

FACEBOOK: Espiritu23

INSTAGRAM: espiritu_23

Espíritu23 es un coworking y mucho más. Es un lugar donde desarrollar la creatividad, un espacio para llevar adelante proyectos personales y colectivos, un local abierto a la participación y las propuestas de todo el mundo.

Nuestro espacio reúne a una gran variedad de profesionales de todos los sectores. Diseñadores gráficos, agencias de comunicación, start-ups y freelance conviven, trabajan, crean y comparten momentos cada día. Además, desde 2012, tienen cabida actividades culturales y artísticas de todo tipo, así como eventos privados y públicos. También se imparten clases regulares de dibujo e ilustración, yoga, swing, talleres de robótica, danza para niños y una gran variedad de actividades eventuales.

Contamos con un pequeño café, del que pueden disfrutar todos nuestros coworkers y nómadas digitales, y donde se puede disfrutar de exposiciones de arte temporales. Artistas noveles y profesionales de diferentes disciplinas artísticas como el dibujo, la fotografía o el collage pasan por nuestro espacio todos los meses para compartir sus trabajos. 

También organizamos coloquios literarios, presentaciones, mesas redondas, foros y reuniones de todo tipo. Y además, contamos con un grupo de consumo que, cada dos martes, trae a nuestro porche productos ecológicos, frescos y 100% naturales.

`Espacio de trabajo, creación y cambio´es el lema que reza en el mural de Ricardo Cavolo que tenemos en la entrada. Y día a día venimos a trabajar para ofrecer al mundo la mejor versión posible de nosotros mismos.

COOL INQUIETO

WEBSITE: www.coolinquieto.com

Cool inquieto es un espacio en el que puedes desarrollar todo tu potencial profesional, ofreciéndote un espacio amable, versátil y dinámico que se transforma para adaptarse a lo que tú le propongas. Cuenta con un espacio personal de trabajo amplio y cómodo, con un ambiente muy tranquilo, abierto y con cuidada estética. Buscamos constantemente la conexión con el arte, por lo que teniendo muy variados perfiles profesionales, suele atraer a profesiones creativas. Resulta un lugar de trabajo acogedor por el ambiente cercano de sus coworkers, siendo a la vez un espacio visualmente original, perfecto para recibir visitas.

QUÉ OFRECEMOS: Puestos fijos – Puestos flexibles – Eventos – Exposiciones – Sala de reuniones – Aula taller.

PARA TODOS: Dentro de los servicios que Cool Inquieto ofrece a todos sus usuarios están el office-café, reprografía, internet de alta velocidad, uso de escaparates exteriores a calle peatonal, servicio de limpieza, uso de sala de reunión, posibilidad de domiciliación fiscal, etcétera.

LA FÁBRICA DE CAJAS

WEBSITE: www.lafabricadecajas.com

FACEBOOK: La fábrica de cajas

La  fábrica de cajas es un lugar con encanto en el que se ha respetado la estética de una antigua fábrica de cajas fundada en 1929.

Está situada a pie de calle, en el encuentro entre las calles Acuerdo y Quiñones, en la misma plaza Comendadoras, uno de los rincones más entrañables de Madrid. Cada mesa —muy amplias, con sillas de diseño ergonómicas— dispone de su propia ventana al exterior: mucha, mucha luz natural.

Somos muy poquitos y venimos de todas las partes del mundo (México, Suiza, Alemania, Argentina, Brasil, España…). No nos gustan las multitudes, nos gusta trabajar, estar concentrados, rendir, el silencio, pero también los descansos, los intercambios, aprender, compartir y mimar nuestro espacio. El uso de la sala de juntas es ilimitado y como somos como una pequeña familia se puede usar a diario.

No hacemos publicidad, nos funciona el boca a boca. Apenas hay rotación porque la gente se queda mucho tiempo y aun cuando se van, permanecen. Ahora mismo disponemos de puestos libres porque dos fabricantes se han mudado de ciudad.

26 slow fashion challenge by Cynthia Bagué

Hace unas semanas decidí dedicar menos tiempo a las redes sociales e invertir todas esas horas en escribir artículos que realmente me motivasen. Una de las ideas que tuve fue dedicar un espacio especial al consumo responsable dentro de este blog y precisamente cuando me disponía a comenzarlo, Cynthia Bagué propuso en su cuenta de Instagram el #26SlowFashionChallenge, más centrado en la moda que en otros aspectos, pero que me parece muy interesante responder, a pesar de no ser una gran entendida de este mundo. En mi cuenta de Instagram iré subiendo poco a poco algunas de las respuestas, pero me apetecía poder dejarlo aquí plasmado con recomendaciones para todo el mundo. Son 26 preguntas, así que trataré de ser muy concisa para que este post no se os haga eterno. Ojalá os guste y, sobre todo, ojalá os animéis a hacerlo y sumaros a este movimiento:

👚 ¡HOLA MUNDO!, ¿QUIÉN ERES?

Soy Adriana, una coruñesa afincada en Madrid que un día se vio preparando una mudanza y descubrió que su armario estaba lleno de prendas todavía con etiquetas y que ni siquiera recordaba cuándo las había comprado. Ahora mi armario es una burra pequeñita en la que (casi) cada prenda es especial y tiene una historia detrás. Me encanta que la gente me diga “¡Qué bonita es esa camisa!” y poder contestar que me ha costado 2 euros en un mercadillo, que ha sido heredada o que la he intercambiado por otra. Poder entrar a las tiendas, mirar y no tener la necesidad de comprarme nada es una de las cosas que me ayuda cada día a ser un poquito más feliz.

👚 LA ÚLTIMA PRENDA QUE HAS COMPRADO

Una de las últimas prendas que he comprado es esta camiseta con la que salgo en esta fotografía. Me costó 3 euros en la penúltima edición del Adelita Market, un mercadillo que se celebra un sábado al mes en la Plaza Dos de Mayo (Malasaña) y que trata de promover el consumo responsable dándole una segunda vida a todas aquellas cosas que tienes en casa y que ya no utilizas.

👚 UNA FOTO ANTERIOR DONDE YA UTILIZASES VINTAGE O SEGUNDA MANO

Esta fotografía es del año 2012, recién aterrizada en Madrid. En esa época me encantaban los estampados llamativos y recuerdo que esa camisa me la ponía siempre que tenía un evento que yo consideraba importante. Me la compré en una tienda vintage de Malasaña que ya no existe; se llamaba Ana Paradelo y estaba en la Calle Espíritu Santo.

👚 UNA PRENDA QUE HAYAS HEREDADO DE OTRA PERSONA

Las prendas que más me gusta heredar son las que han utilizado mi madre (mi “herencia” preferida de ella son unos botines marrones), mi padre (me encantan sus pijamas, aunque mi prenda preferida es un chaquetón militar que me regaló hace unos años y que tiene más de cuatro décadas) o mis familiares en general. Recuerdo que cuando todavía estaba en el colegio me encantaban unos pantalones de pana verdes de mi abuelo que mi madre aborrecía y que yo me ponía sábado sí, sábado también.

👚 ¿CÓMO ES TU ARMARIO?

Mi armario actualmente es una burra en la que tengo casi todas mis prendas y que voy cambiándolas dependiendo de la estación del año. Para mí resulta realmente práctico porque lo tengo todo a la vista y las cosas que más espacio ocupan, como los abrigos y cazadoras, están en el armario de la entrada.

👚 UNA PRENDA CON LA QUE HAYAS VIVIDO UN MOMENTO IMPORTANTE DE TU VIDA

Una vez una maquilladora me propuso hacer de modelo y recrear diferentes décadas. En estas fotografías podéis verme tal y como ella me vistió para la etapa de los ochenta y lo cierto es que me sentía muy guapa con ese sombrero y ese estilismo.

Me encantan los sombreros, aunque no suelo ponérmelos con mucha frecuencia, pero me parece que son uno de los accesorios que más favorecen a las mujeres.

👚 CAMBIO MÁGICO EN UNA PRENDA QUE NO TE CONVENCÍA Y AHORA ADORAS

Lo cierto es que no tengo demasiado ingenio para la costura, así que suelo probarme las prendas antes de llevármelas a casa (algo que antes no hacía nunca jamás y por eso muchas se quedaban en los cajones con la etiqueta puesta) y valoro si me favorece, si le puedo dar un aire más personal con el resto de las prendas y accesorios de mi armario y en el caso de que no me convenza, prefiero no llevármela. ¡Que alguien me enseñe a coser, por favor!

👚 CALIDAD ANTES QUE CANTIDAD: ESA PRENDA

La fotografía no es muy buena, pero sin duda, este abrigo es la prenda que tengo en mi armario de mayor calidad. Me lo regalaron mi madre y mi hermana hace dos navidades: lo vi en el escaparate de una tienda de A Coruña de moda marinera y me enamoré perdidamente de él. Es calentito y muy grande y lo cierto es que para mí es un verdadero tesoro. Creo que jamás voy a tener un abrigo que me guste más.

(Por si os interesa, la tienda es Náutica Pombo y está en la Avenida Primo de Rivera nº 8).

👚 ANÉCDOTA MÁS CURIOSA DE CÓMO CONSEGUISTE ALGUNA PRENDA DE TU ARMARIO

Hace unos años se hacía en la Plaza Dos de Mayo un trueque entre vecinos. Un día que salí a pasear y que no me había planteado participar, pasé por allí y vi un pañuelo precioso. Le ofrecí a su dueña dinero, pero no lo aceptó (ahí estaba la gracia, el dinero en ese mercadito no tenía valor) así que desistí y me fui a tomar un café a una terraza. Al cabo de un rato, su dueña se acercó y me lo regaló (también me regaló un chaleco) y durante mucho tiempo lo llevé al cuello siempre que utilizaba camisas blancas.

👚 PRENDA QUE HAS LLEVADO AL MENOS 20 VECES

Vale, tampoco esta fotografía es la mejor del mundo mundial, pero este jersey – que también conseguí en el Adelita Market en una edición pasada por menos de 5 euros, no recuerdo exactamente el precio – lo he llevado prácticamente todo el invierno. Me encanta su tacto, la forma de su cuello, las mangas, el color y el estampado elegante y discreto a la vez. Combina con todo y esta fotografía me la hice para enviársela a mi hermana, que siempre dice que encuentro verdaderas gangas en los mercadillos y reconozco que es un don del que me encanta fardar.

👚 ICONOS DE ESTILO

Lo cierto es que no estoy yo muy puesta en temas de moda y tampoco podría decir que tengo grandes referentes, pero sí hay mujeres que me inspiran por su estilo como Susan Sarandon – a nadie le sientan las prendas vaqueras como a ella – Carey Mulligan y, aunque nada que ver con las dos anteriores, me fascinaba (y me sigue fascinando) la personalidad que lograba dar a las prendas, a los accesorios o a los peinados Bimba Bosé.

👚 ¿DÓNDE COMPRAS TU ROPA?

Cuando vivía en Coruña compraba casi todo en grandes cadenas, pero lo cierto es que ya en Madrid mi manera de comprar comenzó a cambiar: empecé a frecuentar más el pequeño comercio (sobre todo las tiendas vintage y de segunda mano) y ahora, cuando me lo puedo permitir, me gusta apostar por diseñadores independientes que encuentro en tiendas o ferias y también me sigue encantando ir a mercadillos o tiendas como Humana cuando sé que se pueden encontrar verdaderas gangas.

Aun así, sigo visitando las tiendas comerciales, sobre todo para las prendas más básicas, aunque cada vez trato de invertir menos en ellas.

👚 UNA PRENDA TUYA CUYA VIDA HAS ALARGADO REPARÁNDOLA

Hace muchos, muchos años, cuando Inditex no era este pedazo de imperio que es a día de hoy, sus abrigos eran de una calidad excelente y sentaban a las mil maravillas: podías invertir una cantidad de dinero no muy grande y encontrar una prenda que podías utilizar durante años (sí, antes esas cosas pasaban en Inditex). Pues en esa época, mi madre le compró un abrigo negro a mi hermana con cuello chimenea que se adaptaba a la perfección a cualquier estilo y que por aburrimiento (no por desgaste) mi hermana terminó regalándome al cabo de (mucho) tiempo. Con los años, más de una década después, el forro comenzó a estropearse y decidimos arreglarlo y aunque ahora ya no me lo pongo tanto, ahí sigue, con intención de dar  guerra unos cuantos años más.

👚 UN CONSEJO SOBRE MODA

Cuando comienzas a consumir moda de manera responsable, te das cuenta que lo mejor es contar en tu armario con básicos y tonos neutros de los que sepas que no te vas a aburrir. En mi caso, mis básicos son los pantalones vaqueros y las camisas de colores lisos. Y por supuesto, contar con alguna pieza especial, única y que se salga un poco de lo que llevas de manera habitual para esos días en los que te apetece vestirte diferente. ¡Ah! Y otra cosa que no puede faltar, sin duda, los jerseys de cuello alto para los meses más fríos.

👚 SOSTENIBILIDAD EN OTROS ASPECTOS DE TU VIDA

Como ya comenté al principio de este post, estoy creando una nueva sección en el blog sobre consumo responsable, así que muy pronto os hablaré de manera más detallada sobre la cosmética y la alimentación responsable. Estos últimos años he aprendido mucho sobre estos temas y, aunque tal vez no podamos hacer todo bien, al menos podemos aportar nuestro granito de arena con pequeños gestos.

👚 PRENDA VINTAGE PREFERIDA

Cuando tenía 13 años, mis tías me regalaron las Doc Martens y por aquel entonces me empeñé en que las quería moradas. Además de todo lo que me las puse durante mi adolescencia, hice el Camino de Santiago cuatro veces con ellas y este año las llevé al zapatero para que me las tiñese de color negro. Siguen como nuevas y, sobre todo en invierno, me las sigo poniendo muchísimo. Ahora que lo pienso, tal vez ellas sean la prenda con la que he vivido algunos de los momentos más especiales de mi vida.

👚 PRENDA HECHA DE MANERA LOCAL

Cada año por mi cumpleaños me autorregalo alguna pieza especial (ropa o accesorio) hecha por algun@ diseñador@ independiente. Repetí dos años con Miss Bijoux, que hace bisutería collage en la que mezcla diseño gráfico con cosas nuevas y otras antiguas recicladas, todo personalizado y mágico. Os recomiendo muchísimo que le echéis un vistazo a su web porque cada pieza es especial y estoy segura de que os encantará. Sé que la pregunta era sobre una prenda, pero son accesorios tan únicos y bonitos que necesitaba mencionarlos en este post.

👚 TU ÉPOCA O DÉCADA FAVORITA EN LA MODA

Si tuviese que elegir una estética, me encanta la década de los 80 en las mujeres y los 90 en los hombres, aunque en realidad lo que más me gusta es que cada persona adapte las décadas a su estilo y personalidad porque eso es lo que les hace auténtic@s. Lo que menos me gusta son las tendencias y las modas de temporada, me aburren y las veo muy poco originales.

👚 DIY RECIENTE

Como ya os dije, la costura no es lo mío, pero hace un tiempo me compré unos encajes muy bonitos en una mercería y con ellos y unos enganches de la zona de Pontejos (Madrid) me hice unos chokers adaptados a mi estilo que me quedaron muy pintones.

👚 HISTORIA DE AMOR CON UNA PRENDA

Os contaré un amor imposible: hace unas semanas fui a una tienda Humana de Madrid y ví un jersey rojo que me encantó. Costaba 3 euros y hacía mucho calor, así que decidí pensármelo antes de comprármelo porque creía que con la llegada del buen tiempo ya no le sacaría partido. Pensé en él cada día y a la semana siguiente volví a ver si lo seguían teniendo (además habían puesto todas las prendas a 1 euro), pero ya no estaba. Ahora no dejo de pensar cada vez que me visto que ese jersey me habría quedado estupendo con cualquier conjunto. Espero que quien se lo haya comprado le esté sacando mucho partido.

👚 UNA PRENDA QUE LE HAYAS DADO A OTRA PERSONA

La última vez que hice una mudanza organicé todas mis cosas a las mil maravillas, sin métodos de libros que se venden como churros, a mi manera, pero mi casa quedó estupenda. Organicé varias cositas que ya no me ponía (sobre todo complementos) y se los regalé a una amiga que sabía que les sacaría mucho más partido que yo. Ahora, cada vez que la veo con uno de ellos, me encanta saber que su segunda vida está siendo mucho más fructífera que la primera. Si no te pones algo, ¡regálalo, dónalo o véndelo en algún mercadito! 

(En la fotografía, mi amiga Estíbaliz lleva uno de los collares que le regalé y le queda mil veces mejor que a mí).

👚 CUENTAS DE INSTAGRAM QUE ME INSPIRAN

No soy yo muy instagramera, la verdad, pero como cuenta personal me inspira la de Cynthia Bagué, sobre todo sus stories hablando de consumo responsable de manera muy cercana y personal o cuando lleva a cabo iniciativas tan bonitas como este challenge, Caras de la Información, en la que Isabel presenta personas con talentos de lo más variados y que fomentan un estilo de vida del que siempre puedes sacar algún aprendizaje, La Cierva Vintage para encontrar inspiración sobre moda vintage (y picar algo de vez en cuando) y la de Cristina Cela, propietaria de Miss Vintage Shop, que ella en sí, su negocio y su estilo para la decoración son exquisitos. Desborda inspiración por los cuatro costados.

👚 ACCESORIO FAVORITO DE SEGUNDA MANO

Precisamente de Miss Vintage Shop tengo un bolso negro pequeñito que me compré casi al llegar a Madrid por menos de 10 € que me encanta y que es el tamaño perfecto para cuando sales a dar un paseo. Lo cierto es que de esta tienda tengo muchos accesorios como gafas, pendientes o colgantes que suelo utilizar con frecuencia (y si tienes la suerte de ir y que te coincida que alguno de sus pantalones es tu talla, estarás de enhorabuena, porque en mi opinión tiene una de las mejores selecciones de prendas vintage de todo Malasaña).

👚 LIBRO O REVISTA ECO FASHION

La verdad es que prácticamente todo lo que leo relacionado con este tema y el consumo responsable en general, lo hago a través de internet, sobre todo de Twitter, y mi cuenta preferida relacionada con esta temática es la de Brenda Chávez, periodista y autora de . También me gusta mucho la cuenta de El Huerto de Lucas, donde organizan muchos eventos relacionados con moda sostenible y ecología y a través de su Twitter os podéis enterar de todo.

👚 CÓMO FORMAS PARTE DE LA FASHION REVOLUTION

Soy consciente de que en la vida no puedes hacer todo bien, pero tod@s podemos aportar nuestro granito de arena intentando consumir de una manera más responsable y menos compulsiva en todos los aspectos de nuestro día a día: comprar el pan en la panadería de tu barrio, reparar esos botines que tanto te gustan en el/ la zapater@ en lugar de comprarte otros nuevos, llevar a el/la costurer@ ese vestido que se te ha quedado corto o participar en un grupo de consumo son algunos ejemplos que, a través de pequeños gestos, ayudan a fomentar una manera de consumir mucho más responsable.  Te digo por experiencia que tal vez al principio te cueste un poco, pero verás como una vez metid@ en esta rueda, te darás cuenta que así se vive mucho mejor.

👚 TUS PLANES RESPECTO AL FUTURO DE LA MODA Y CREATIVIDAD APLICADO A TU VIDA 

En realidad mi intención es continuar esta línea de consumo en cuanto a moda se refiere, porque cuanto más sabes sobre estos temas, más consciente eres de que la manera de consumir en la que nos hemos metido es muy poco ética con el ser humano y con nuestro planeta en general y sinceramente, yo no quiero formar parte de este carro al que todos nos subimos mirando hacia otro lado y cargando nuestras bolsas de camisetas bonitas hechas en otras partes del mundo que parecen quedarnos muy lejos como para pensar por qué son tan baratas. Por suerte, creo que cada vez más personas estamos tomando conciencia sobre este tema (no solo en la moda, también en la alimentación y en otros tantos aspectos de la vida) y espero que esto cambie.

Consumir de manera responsable es un estilo de vida que engancha. Si yo he podido, tú también puedes y aunque no hagamos todo a la perfección, nuestros pequeños gestos pueden ayudar a que este planeta sea un lugar un poquito mejor. ¿Te sumas?

¡Muchas gracias Cynthia por esta iniciativa tan bonita! Síguela en Instagram: #26SlowFashionChallenge.

 

 

Reseña”La vegetariana” de Han Kang

“LA VEGETARIANA” 

AUTORA: Han Kang

TRADUCCIÓN: Sunme Yoon

PRÓLOGO: Gabi Martínez

EDITORIAL: :Rata_

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Las pasadas navidades mi hermana me regaló “La vegetariana” y como en mi casa todavía les cuesta asimilar mi cambio de dieta hacia el veganismo, creí que sería algo relacionado con cocina alternativa o vida saludable, pero nada más lejos de la realidad. Es una novela que va mucho más allá y que me enganchó desde el prólogo (algo que no me suele suceder con frecuencia, pero que en este caso me resultó realmente interesante).

Como curiosidad os diré que en 2016 ganó el Premio Man Booker, nueve años después de haber sido publicada en Corea del Sur. Tal y como relata en la entrevista que se adjunta al final del libro con Han Kang, “La vegetariana” no fue bien recibida en su país desde sus inicios. Gracias a su traductora, Sunme Yoon, y a la editorial :Rata_, que la compró antes de ser premiada, hemos podido leer esta magnífica novela en nuestro país, que ha logrado recibir unas excelentes críticas por parte del público.

“La vegetariana” cuenta la historia de Yeonghye, una mujer corriente con una vida aburrida y carente de emociones,  que un día decide dejar de comer carne. Narrada a través de la visión de tres personajes – su marido, su cuñado y su propia hermana – se irán relatando diferentes momentos de su existencia en los que poco a poco la protagonista va dejando de hacer todo lo que inicialmente se esperaba de ella a través de una serie de conductas pasivas y autodestructivas que trastocarán por completo su propia vida y la de su entorno familiar.

A pesar de que inicialmente la protagonista pueda parecer una mujer débil, nada más lejos de la realidad: su decisión es inquebrantable pese a todos los hechos que le acontecen y su desprendimiento de la condición humana, unido a situaciones que no resultarán ni por asomo agradables, logran que el lector se convierta en testigo de verdaderos actos de violencia e incomprensión.

Una novela que pese a su crudeza, es de prosa ágil y sencilla y que apuesto, diría que sin riesgo a equivocarme, os removerá por dentro.

 

Carta de despedida en San Valentín

Este relato es del día en el que el corazón se me rompió en mil pedazos. Lo publico el día de San Valentín porque así celebro yo que incluso los pedazos más chiquitos se pueden recomponer. Espero que os guste.  💕

Ya lo he recogido todo. Parece mentira que después de cuatro años en esta casa toda mi vida quepa en cinco cajas y dos maletas. He dejado gran parte de mi ropa en el armario, puedes hacer con ella lo que quieras. Necesito desprenderme de todo lo que me recuerde a ti. Le he pedido al camión de la mudanza que venga temprano. No quiero cruzarme con nadie, no tengo fuerzas ni ánimos para explicar que me voy, que llegué a esta ciudad por amor y que me voy por amor propio.

Ahora veo el salón medio vacío. Me recuerda a la primera vez que llegamos aquí, cuando tú fruncías el ceño y no le veías muchas posibilidades a esta casa, que tenía las paredes pintadas de un color amarillo desgastado que parecía sucio y propio de un ex inquilino fumador. Yo solo veía unos enormes ventanales que daban a una calle soleada y a unos balcones llenos de geranios. Te bastó mi sonrisa y contarte que con una mano de pintura blanca y algunos detalles podía quedar muy acogedora para que decidieses que nos la quedábamos. Esa misma semana ya estábamos viviendo en una nueva ciudad en la que nos bastaba sentarnos en la plaza y beber una lata de cerveza para ser felices.

¿Qué nos ha pasado? Dime, ¿cuándo dejaste de quererme?

Entro en la habitación y pienso que tarde o temprano, en el lado derecho de la que ha sido nuestra cama durante tanto tiempo, habrá otra persona que apoye la cabeza en mi almohada, que se tape con mis sábanas y que te abrace.

¿Tardarás mucho en olvidarme por completo? ¿Me echarás de menos esta noche? Recuerdo cuando sonaba el despertador cada mañana y mientras estirábamos los minutos un poco más antes de levantarnos, me contabas todas las cosas que te decía en sueños. Eran conversaciones sin sentido, pero a ti siempre te hacían mucha gracia y me decías que a veces resultaba más simpática dormida que despierta.

Todavía estás a tiempo. Llámame. Dime que me quede.

Entro en el baño por última vez. Me miro en el espejo. Dios mío, estoy tan demacrada. En las estanterías todavía quedan algunas de mis cosas, ¿qué harás con ellas? Quiero pensar que me echarás de menos y que algún día abrirás el bote de crema y lo olerás, que te recordará a mi y te arrepentirás de que ya no esté aquí. Y si eso sucede, ¿qué estaré haciendo yo entonces?

Miro el reloj. En diez minutos habrá llegado el camión de la mudanza.

Voy a la cocina a beber un vaso de agua. Apenas hay comida en la nevera y hay platos sucios en el fregadero. Me imagino que hoy cenarás fuera de casa, que habrás quedado con alguien después de trabajar para estirar la noche y volver a casa tarde. No querrás ver que mis cinco cajas y dos maletas ya no están. Te acostarás sin encender las luces. Mañana será otro día. ¿De verdad esto es lo que quieres? ¿Ya no hay vuelta atrás?

Te has ofrecido a quedarte y ayudarme a bajarlo todo. Te he dicho que no, no podría soportarlo. Hace tiempo que ya no me miras a los ojos y cuando lo haces, tu mirada ya no es la misma. Está vacía, sin alma, sin vida. Me cuesta reconocerte, casi tanto como lo que me cuesta reconocerme a mi frente al espejo. Saco del bolso el llavero y comienzo a sacar las llaves una a una. Te las dejaré en el platito de la entrada y en cuanto termine la mudanza, cerraré la puerta de golpe. Exactamente como lo has hecho tú conmigo.

Me asomo a la ventana por última vez. Ya veo una pequeña furgoneta de mudanzas doblando la esquina. Imagino que será la mía porque les he explicado que no me llevaré muebles, ni una cama, ni una nevera. Creo que ya ha llegado la hora.

Espero poder dejar de quererte algún día. Dime que podré, por favor. Dime que volveré a reconocerme en el espejo y dime que volveré a ser feliz.

Han llamado al tiembre. Ya me voy. Acuérdate de regar las plantas, no dejes que se mueran, sobre todo el geranio, el del balcón, que fue lo primero que convirtió estas cuatro paredes en un hogar. Ojalá cuando llegue el verano haya vuelto a florecer. El geranio y yo.

Autora: Adriana F. Alcol

Fotografía: Pablo Iglesias

¿Te animas a demostrar el Malasaña que queremos?

Últimamente estoy un poco triste. Antes, cuando hacía búsquedas sobre Malasaña, solía encontrar artículos que invitaban a visitar el barrio, pero desde hace ya un tiempo – más largo del que habría deseado – suelo leer, tanto en prensa escrita como en las redes sociales, muchas críticas sobre el cambio que está sufriendo: cierre de locales emblemáticos, precios y alquileres imposibles, etcétera. Me apena que esto suceda, pero sobre todo, me apena que gran parte de los artículos y comentarios que leo siento que se acercan demasiado a una realidad que no me gusta y con los que estoy prácticamente al 100% de acuerdo.

Malasaña. Fotografía: Esto es Malasaña, Adriana Alcol

Gracias a este pequeño rincón virtual, recibo cada semana muchas de las iniciativas que los negocios de Malasaña llevan a cabo para tratar de mostrar el lado más bonito del barrio a vecinos y a visitantes y eso lo que trato de mostrar en este blog. Confieso que desde hace un tiempo he abierto la veda a otras zonas de Madrid, porque esto no deja de ser para mí un pequeño diario en el que os hablo de las cosas que me atraen y últimamente gran parte de mi tiempo libre lo paso fuera de las fronteras malasañeras.

Ayer, por ejemplo, estuve viendo las tres exposiciones que estaban abiertas al público en el Círculo de Bellas Artes y pensé en lo afortunadas que somos las personas que vivimos en Madrid y lo poco que en ocasiones lo aprovechamos. Tenemos mil y una opciones de ocio que disfrutar y dejamos pasar: conciertos, exposiciones, obras teatrales, ciclos de cine, ferias, talleres, etcétera. Es imposible no encontrar una actividad que se adapte a tu edad, tus gustos y tu disponibilidad.

Malasaña. Fotografía: Esto es Malasaña, Adriana Alcol

No cabe ni la menor duda de que Malasaña está sufriendo muchos cambios que no nos gustan a (casi) nadie. Han convertido un barrio que era un pequeño pueblo dentro de una gran ciudad, en un lugar prácticamente prohibitivo para (sobre)vivir. Por desgracia, además de conocer las iniciativas bonitas que se llevan a cabo, también escucho los testimonios de muchas personas que están sufriendo mucho para poder sacar adelante proyectos en los que creen, porque cada vez existen más trabas para los pequeños comercios que  tratan de hacer del centro de Madrid una zona comercial que no resulte exclusiva de las grandes multinacionales. 

Pero, ¿sabéis qué? Yo no he tirado la toalla con Malasaña: es un barrio vivo en el que además de poder disfrutar de una amplia oferta hostelera desde la hora del desayuno hasta la hora de la cena, de un ocio nocturno que sin duda sigue atrayendo a multitud de personas (más a los que viven fuera que a los vecinos, no nos vamos a engañar), de negocios originales que apuestan por el diseño independiente o de paseos por (algunas) calles secretas en las que parece que el tiempo se haya detenido, tiene algo que perdura década tras década: Malasaña intenta seguir promoviendo la cultura en sus diferentes facetas.

Teatro Lara, Malasaña

¿Te has propuesto recorrer el barrio y fijarte en la de teatros que tenemos? Tendría que ser delito que al menos una vez al mes no fuésemos a una sala, grande o pequeña, a disfrutar de alguna función. El teatro es pura magia, algo que en otras muchas ciudades extrañan y que nosotros parece que no apreciamos como se merece. Cada barrio del centro de Madrid cuenta con salas que narran historias; el teatro te llena el alma y te ayuda a desconectar de la realidad casi como nada lo consigue a día de hoy. Es una válvula de escape que todos deberíamos aprender a valorar. Piensa, ¿cuándo fue la última vez que fuiste al teatro?

¿Por qué no dejas Spotify a un lado y disfrutas de música en directo? Malasaña también cuenta con salas que organizan conciertos: música en vivo con la que bailar y corear las letras que te sabes. Si descubrir a una banda en alguna plataforma online es maravilloso, no te quiero ni contar si la escuchas en una sala. Eso se sumará a tu banco de recuerdos, de esos que esperas no olvidar jamás. 

Ciento Volando, una librería en Malasaña.

¿Qué me decís de las librerías? Me encanta cuando paso por delante y veo que todas las semanas presentan libros u organizan talleres para enseñarnos a escribir, o clubes de lectura que nos invitan a llevar siempre un libro en el bolso. Me gusta cuando un escritor da una charla o se recitan poemas que salen del alma. Y aquí, además, hay librerías en las que te puedes tomar un vino mientras lees. Dime, ¿hay algo que inspire más paz y más tranquilidad?

Y las exposiciones, ¿os habéis fijado todas las que se proponen en el barrio? Además de contar con galerías de arte, muchos establecimientos apuestan por tener en sus paredes o en sus vitrinas pinturas, ilutraciones, fotografías o esculturas. Atrévete a descubrir artistas nuevos y si tienes la posibilidad de ahorrar un poquito, verás el placer que supone poder comprarte alguna pieza. El arte ya no es solo apto para millonarios y verás cómo invertir en esa ilustración que te gusta, satisface mucho más que comprarte ropa de temporada. En Malasaña hay galerías que ya en sí son verdaderas obras de arte por su arquitectura, así que si vives aquí o si  vas a venir unos días, no dejes de visitar alguna que llame tu atención. En mi opinión, las exposiciones fomentan la inquietud de saber más y esa es una de las sensaciones más maravillosas que existen.   

Una (gran) parte de Malasaña quiere seguir siendo un barrio que pretende diferenciarse  de otras zonas que se han convertido en auténticos centros comerciales sin alma, pero para ello debe contar con nuestro apoyo. ¿De qué sirve poner un emoticono triste en una red social cada vez que algún medio anuncia el cierre de algún local emblemático si jamás lo pisamos? ¿De qué vale decir que este barrio cada vez es menos auténtico si en lugar de tomarnos una tapa en un bar de toda la vida nos vamos a esa franquicia que te vende dos hamburguesas de cuestionable calidad por una y además, te regala las patatas?

Esto es Malasaña. Fotografía: Adriana Alcol

Los barrios los hacen las personas que los visitan, los vecinos, los propietarios de los locales, lo cuidado que lo tengamos entre todos, por lo que apostemos, y yo me niego a creer que Malasaña es, sin más, una zona del centro de Madrid con una amplia oferta de apartamentos vacacionales y comida rápida. Si dejamos que esto suceda, Malasaña se irá a la mierda en menos de lo que canta un gallo. Durante muchos años ha sido un barrio que ha tratado de diferenciarse del resto a través de su originalidad y su amplia oferta de ocio, ¿estamos dispuestos a perderlo?. 

No lo echemos por la borda y apostemos por el Malasaña que realmente queremos, ese que nos atrajo por su autenticidad, originalidad y oferta cuando aterrizamos en él. Si quieres que sobreviva, que se mantengan los negocios de siempre y que convivan con los que llegan cada año para seguir dando vida al barrio, entonces compra en el pequeño comercio; saca entradas para ir al teatro, a un concierto o a una sala de cine, visita las exposiciones que llegan a las galerías, entra en las librerías, escucha la presentación de un libro, cómpratelo y deja que te lo firme el propio escritor.

Saquemos jugo a todas las propuestas que llegan y no nos lamentemos cuando ya sea demasiado tarde. Que los negocios sigan apostando por nuestras calles o que la oferta cultural siga creyendo que Malasaña merece la pena, depende en gran medida de nosotros. ¿Te animas a demostrar el Malasaña que queremos?

Mi top ten de los últimos descubrimientos en Malasaña

Han pasado ya más de diez días desde que comenzó 2018, pero para mí el año empezará el próximo lunes. Las primeras semanas de enero suelen ser algo extrañas y aunque yo no soy de esas personas que se hacen propósitos ni que cree que va a ser capaz de ser mejor porque el calendario marque el inicio de algo, he decidido hacer un post recopilando esos lugares que descubrí a lo largo de 2017 a modo de resumen, como para cerrar un ciclo, así que si vas a visitar Madrid próximamente o simplemente quieres conocer nuevos lugares a los que ir cuando vengas al centro, tal vez este listado te interese:

PARA DESAYUNAR: Yo nunca desayuno en casa, es el mayor lujo que me permito y tal vez uno de mis mayores placeres, así que el hecho de que abriesen de camino a mi trabajo un Levadura Madre en la calle Pez nº 1, fue para mí una grata sorpresa porque, además de ser muy atentos y rápidos en el servicio, tienen precios muy asequibles para tratarse de Malasaña (el café con leche de avena para llevar cuesta 1,60 €). Además, cuenta con una gran variedad de panes, dulces y salados para poder disfrutar a cualquier hora del día.

PARA TOMAR EL APERITIVO (O LO QUE SE TERCIE): Sin duda, este lugar era tremendamente necesario en  Malasaña, un barrio en el que resulta más sencillo encontrar comida de cualquier país lejano que una ración de las de toda la vida. La Colmada en la calle Espíritu Santo nº 19, combina a la perfección los sabores tradicionales pero con un toque actual e innovador; es como entrar en una taberna marinera del norte en la que además, puedes hacer la compra como si de un ultramarinos se tratase. Una gran variedad de vinos, conservas, embutidos, quesos y productos de la huerta entre los que también encontrarás opciones deliciosas para vegetarianos y veganos. De lo más recomendable no solo para el aperitivo, sino también para una comida o una cena de raciones y además, con precios muy pintones.

PARA COMER, CENAR O PEDIR A DOMICILIO: En lo que a gastronomía se refiere y debido a mi cambio de alimentación a finales de 2016, la mayoría de los lugares que he conocido relacionados con la comida son veganos o al menos cuentan con una amplia carta con opciones veganas, así que os voy a recomendar cuatro lugares, dos de ellos en Lavapiés y otros dos en Malasaña:

  • DISTRITO VEGANO en la calle Doctor Fourquet nº 32, un acogedor restaurante en pleno corazón de Lavapiés donde encontraréis platos sencillos y deliciosos elaborados con productos frescos, de proximidad y artesanales de máxima calidad. Eso sí, os recomiendo que reservéis si queréis garantizaros un sitio, ya que a veces resulta complicado encontrar hueco (e irse sin probarlo sería una verdadera lástima).
  • LA OVEJA NEGRA en la calle Buenavista nº 42, es una taberna vegana donde encontrarás cerveza ecológica, tapas y raciones, todo ello en un ambiente muy familiar y a precios asequibles. Es un lugar perfecto para ir con amigos uno de esos días en los que quedas en el barrio de Lavapiés para tomarte unas cañas. Imprescindible que pruebes alguno de sus postres, en mi opinión, lo que más me gusta de su carta.
  • PIZZI&DIXIE en la calle San Vicente Ferrer nº 16, donde podrás encontrar cocina italiana vegana en la que la verdura es la estrella invitada. Lo cierto es que aunque el restaurante es de lo más acogedor, yo siempre opto por llevarme la comida a casa y generalmente las pizzas son mi elección preferida. Si vas, prueba la masa de carbón activo, está muy rica y le da un sabor diferente.
  • AY MI MADRE! en la calle de la Palma nº 41, es mi sitio preferido cuando no me apetece cocinar pero tengo ganas de comer algo rico. En él podrás encontrar cocina argentina, menús diarios, pizzas y cada vez una carta más amplia para quienes escogen una dieta vegana. Es muy económico y contundente, así que si ves que no puedes con todo, no dudes en pedir que te lo guarden para llevártelo a casa.

PARA HACER LA COMPRAAunque tal vez si vienes de escapada a Madrid no vayas a hacer mucho uso de la cocina, puede que te quedes en un apartamento y decidas encender los fogones, así que será una buena opción que conozcas dos locales en los que llenar tu cesta de productos deliciosos:

Fotografía: Recetas con productos 2decologico Malasaña.

  • 2DECOLÓGICO  en la calle Noviciado nº 9 es un espacio (donde además podrás formar parte de su grupo de consumo) en el que encontrarás productos agroecológicos de todo tipo: frutas y verduras de temporada, huevos, quesos, carnes, embutidos, conservas, legumbres y una amplia selección de productos veganos, además de una sección de cosmética natural y productos de higiene para el hogar, entre otras muchas cosas, al que yo no falto ni una sola semana para llenar mi nevera.
  • VEGGIE ROOM en la calle San Vicente Ferrer nº 19 es la otra tienda de alimentación donde complemento el resto de los productos de mi dieta. Entrar allí y coger una de sus cestas es una verdadera tentación, porque aunque vayas con una lista de la compra bien definida, siempre acabas picando alguna que otra cosa. Son muy atentos, te resuelven cualquier duda y además con cada compra siempre tienen algún detalle con los clientes. Muy recomendable si llevas una dieta vegana o sencillamente quieres probar a hacer alguna que otra receta.

PARA ENCONTRAR NUEVA LECTURA: Quienes me leáis hace ya tiempo, sabréis que uno de mis hobbies preferidos es descubrir librerías nuevas y este año una de las que sin duda más me ha gustado es Ciento volando en la calle Divino Pastor nº 13, donde dentro de un mismo espacio encontrarás diferentes secciones en las que cuentan no solo con las novedades y los clásicos más relevantes de todos los géneros, sino que también desarrollan diferentes actividades todos los meses para todos los gustos y edades. Venir a Madrid y no visitar algunas de sus librerías más bonitas y especiales debería de ser un delito tipificado con pena de cárcel.

PARA COMPRARTE ROPA: Aunque desde hace unos años decidí apostar por un tipo de consumo más responsable y cada vez compro ropa con menos frecuencia, este año he descubierto dos tiendas vintage de las que ya os he hablado en otro post de este blog que están en la calle Velarde y son El rincón de Tía Jo y Ekeko Clothes, ambas abiertas en 2017 y en las que además de encontrar una estupenda selección de prendas (cada una con un estilo totalmente diferente), cuentan con una excelente atención personalizada y precios muy asequibles. Para este 2018 ya le he echado el ojo a dos tiendas más del barrio de las que os hablaré próximamente, pero de las que ya os adelanto los nombres: Picos Pardos Vintage y Amores eternos, por si queréis empezar a investigar por vuestra cuenta.

PELUQUERÍA: Una de las preguntas que me hacéis con más frecuencia es a qué peluquería voy y aunque ya os he hecho varios posts hablando sobre este tema, hoy os quería recomendar a la que voy a hacerme el color y de la que nunca os he hablado porque comencé a ir el año pasado; se llama Status Peluqueros y está en Travesía de Conde Duque nº 3. De ella os puedo decir que es la clásica peluquería de barrio – nada que ver con las que encontrarás en Malasaña – en la que además de un trato personalizado y un asesoramiento excelente, te podrás permitir ir a retocarte cada cierto tiempo sin miedo a arruinarte. Yo echaba mucho de menos encontrar un lugar sin pretensiones en el que además entienden siempre lo que quiero y utilizan productos de primeras calidades. Y por si os puede interesar, el corte siempre me lo hago en la calle Marqués de Santa Ana nº 12 con Sara.

Y hasta aquí mis recomendaciones del día de hoy, aunque debo decir que me he dejado unas cuantas en el tintero que darían para escribir un nuevo listado que dejaré para un poco más adelante. Espero que este post os ayude a descubrir nuevos lugares y que disfrutéis de lo lindo de vuestro tiempo libre.

 

Reseña: “Serena a los once” de Tesa Arranz

“SERENA A LOS ONCE”

(Editorial Barrett, 203 páginas, tapa blanda)

AUTORA: Tesa Arranz

ILUSTRACIONES: Armando Jiménez, “La mujer barbuda”

PRESENTACIÓN: Germán Pose

 

Antes de hablaros de este libro os contaré una historia: hace unos años pasé una época muy triste de mi vida en la que creía firmemente que jamás volvería a ser feliz. Viví durante un tiempo en una casa de la calle Tesoro con uno de mis mejores amigos de Malasaña y un día me avisó de que vendría una visita a quedarse durante el fin de semana. Me bastó una tarde en un sofá bebiendo vino y charlando para saber que esa persona iba a ser importante para mí (a día de hoy es otro gran amigo) y aunque no viene al caso contaros toda nuestra conversación, él fue la primera persona que me habló de Tesa Arranz. Hasta entonces, salvo que me dijeras que era la chica que bailaba de manera un tanto extraña en el vídeo de la canción de “Groenlandia”, no habría sabido nada más de ella, pero Tesa es una de esas personas que tiene mucho que contar, y no solo de La Movida, sino de la vida en general, pero esa es una labor de investigación que os dejo a vosotros si os puede interesar.

 

 

A finales del pasado mes de noviembre, mi amigo me llamó y me dijo que Tesa Arranz presentaba en El Penta su primer libro (publicado) – porque en realidad ella lleva escribiendo desde los ocho años – y por supuesto no dudamos en ir. Fue una presentación informal en la que se rodeó de amigos de la década de los ochenta y que con sus palabras nos animaron a meternos en ese mundo que Tesa había creado para Serena, la protagonista de su libro.

 

Tesa Arranz. Fotografía: Alberto García-Alix

 

Serena es una niña de once años que acaba de perder a sus padres, pero por sorprendente que pueda parecer, no está triste, “Papá era invisible y mamá engordó tanto durante el embarazo que nos cogió manía“. Junto a su hermano mellizo, comienzan una nueva vida en la que su abuela y su tía Tere se convierten en sus dos pilares fundamentales.

Con una prosa fresca y ágil, la autora consigue hacernos ver la vida desde los ojos de Serena, Pinki para los amigos, pero eso sí, no esperéis un libro infantil, porque ella es atípica, es una cabeza inquieta que no deja de pensar, de cuestionárselo todo y aunque trata de no darle demasiadas vueltas a las cosas que le suceden, un día, sin apenas darse cuenta, termina enamorándose de Ralf, el nuevo novio de la tía Tere.

He disfrutado de Serena a los once, un libro sencillo (que no simple) que habla de cosas complicadas desde la extraña combinación de la inocencia y la madurez un tanto prematura de una niña de once años.

 

Teatro: “La extraña pareja” en sala Nueve Norte

“LA EXTRAÑA PAREJA” 

La comedia de Neil Simon como nunca la has visto
Dirección: Andrés Rus

Autor: Neil Simon
Traducción y Adaptación: Elda García-Posada y Andrés Rus
Dirección: Andrés Rus
Diseño de lluminación y Sonido: Javier Sanabria
Ayte. Dirección: Diego Quirós

Reparto: Susana Hernáiz, Elda García, Puerto Caldera, María Muñoz, Teresa Soria Ruano, Chema Coloma, Diego Quirós

Producción: Calibán Teatro

Fechas y horarios: Viernes y sábados a las 22:15 horas en la Sala NUEVE NORTE

“La extraña pareja”

En 1985Neil Simon revisó The Odd Couple (La extraña pareja), obra teatral Ganadora de cuatro Premios Tony y que llevaron a la gran pantalla Walter Matthau y Jack Lemmon, para adaptarla a un reparto femenino. Se tituló The Female Odd Couple (La extraña pareja femenina) y se basaba en la misma historia y los mismos personajes, rebautizados como Florence Unger y Olive Madison. The Female Odd Couple se estrenó en el Broadhurst Theatre de Broadway en 1985 y en España en 2001.

LA EXTRAÑA PAREJA está compuesta por Olga y Flora, dos amigas que se conocen desde la adolescencia y que se ven abocadas por circunstancias de la vida a convivir en un coqueto y pequeño apartamento de la Gran Vía madrileña. Juntas, y en clave de humor, demostrarán que la rutina puede hacer tambalear incluso las relaciones más sólidas.

Sobre el escenario, dos mujeres con dos personalidades totalmente opuestas,  acompañadas de su grupo de amigas de toda la vida y unos vecinos recién  llegados a España,  lograrán a través de sus roces y desacuerdos, entretener a un público que, al menos en la función a la que yo acudí, no dejó de reír a carcajada limpia.

Tierna y a la vez muy divertida, con unos personajes muy bien definidos y unos actores de quitarse el sombrero, “La extraña pareja” es una propuesta perfecta para disfrutar del teatro durante el fin de semana, y si es en la sala Nueve Norte, mejor que mejor.

 

Reseña “Rendición” de Ray Loriga

“RENDICIÓN”

¿QUIÉNES SOMOS CUANDO NOS CAMBIAN LAS CIRCUNSTANCIAS?

EDITORIAL: Alfaguara (Premio Alfaguara de novela 2017)

AUTOR: Ray Loriga

Nº DE PÁGINAS: 216

Han pasado diez años desde el comienzo de la guerra, una guerra confusa en la que la población no sabe quién es el bando agresor y cuál el agredido. En la comarca la vida transcurre sin saber qué ha sido de los que han ido a luchar al frente y un matrimonio que desconoce la suerte que han corrido sus hijos soldados, acoge al niño Julio, con el que emprenden el camino que les lleva a evacuar la zona por razones de seguridad.

Les espera “la ciudad transparente”, un futuro protegido en el que no existe la privacidad, ni la intimidad y se vive en una extraña e inexplicable felicidad permanente. Pero, ¿qué sucede cuando despierta la conciencia?

Una historia que a pesar de reflejar una sociedad ficticia, se asemeja mucho más a nuestro presente de lo que en un principio podemos imaginar. Cada vez con más frecuencia, y de manera voluntaria, nos sobreexponemos a la mirada de conocidos y desconocidos, mostrando una vida en la que no cabe la tristeza ni el fracaso y en la que en ocasiones preferimos no cuestionarnos nada. “Rendición” nos ofrece una historia magníficamente escrita en la que además de hacernos pensar, encontraremos maravillosas descripciones, toques de humor y detalladas reflexiones que te harán creer que tú también eres un nuevo visitante de esa ciudad transparente en la que tendrás que decidir qué camino tomar.

Sin llavero

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(…) Recuerdo que aquel día, cuando abandoné a quien había sido mi hogar durante tanto tiempo, lloré pensando que ese dolor solo era capaz de comprenderlo quien cierra la puerta habiendo dejado la llave al otro lado, sin la posibilidad de darle una doble vuelta por fuera para sentir mayor seguridad. Ahora el que había sido mi hogar estaba abierto y en ese momento yo era la única que me había quedado sin llavero. 

Un café solo en taza pequeña

Un café y una tostada, siempre en el mismo bar, en la misma mesa. Desde ella puedo ver la calle Espíritu Santo, por la que pasas a diario sobre las once de la mañana. Entras y te pides un café solo en taza pequeña, me das los buenos días y nos miramos. Es nuestra rutina, jamás sobrepasamos esa frontera. Qué tendrá tu mirada que hace que cada día a las once de la mañana esté en esa mesa, con mi café y mi tostada con unas gotas de aceite cortada en cuadraditos, esperando a que abras esa puerta.

Mañana será otro día

Esto es Malasaña. Fotografía: Adriana Alcol

Era primavera, una de esas tardes en las que paseaba sola de camino a la calle Pez pensando que mi día ya había tocado a su fin. Y llegando a la esquina te vi. Me miraste, me sonreíste y me propusiste tomar una copa de vino en una de las terrazas de la calle San Bernardo. Terminamos viendo amanecer en el Templo de Debod y me devolviste la esperanza que meses antes había perdido: podía volver a ser feliz. Y con la misma ropa del día anterior, con ojeras y el pelo revuelto, me fui a trabajar con una sonrisa que consiguió convertir todo lo feo en verdadera belleza.

Reseña “Los seres que me llenan” de Mikel Izal

Estos días he estado de vacaciones en el norte y he aprovechado para leer algunos de los libros que tenía pendientes. Metí unos cuantos en la maleta y “Los seres que me llenan” lo saqué antes de subirme al tren, porque la distancia que separa Madrid – A Coruña puedes optar por convertirla en una verdadera agonía o tomártela como un (largo, larguísimo) rato de desconexión en el que aprovechar para guardar el móvil y sacar un libro. A mí ese tipo de viajes me gusta, sobre todo si escoges una lectura que te llene, como la de estos seres creados por Mikel Izal.

Este libro de 271 páginas se compone de 24 relatos y 12 ilustraciones originales (y muy lindas, por cierto) de David de las Heras. En ellos descubrirás personajes de lo más curiosos con personalidades introvertidas, solitarias y que se cuestionan desde los momentos más cotidianos de la vida hasta los más estrafalarios, pero con un denominador común: todos son muy humanos, independientemente de dónde se desarrolle la trama.

No sé si debería deciros cuáles son mis preferidos porque no quiero condicionaros, pero voy a resaltar dos porque me sentí tremendamente identificada: “La red” que es real como la vida misma y “¿Repetimos?”, con el que me reí mucho.

A mí siempre me ha gustado leer relatos, lograr contar una historia en pocas páginas y que enganche de principio a fin, requiere un alto nivel de creatividad que no todo escritor consigue. Pues con “Los seres que me llenan”, en su conjunto, pasa un poco lo mismo. Es un libro fácil de leer y que consigue que no lo dejes hasta el final. En los tiempos que corren, en los que la tecnología parece ser un apéndice más de nuestro cuerpo del que en pocas ocasiones logramos evadirnos, que un libro te atrape es una verdadera bendición. A mí el viaje Madrid – A Coruña se me pasó volando pasando páginas y soñando con agostos en Madrid, habitaciones de hoteles o karaokes con señoras que beben y un tipo elegante.

Muy bien Mikel, antes me enamoraba tu música y ahora también tus relatos.

 

Malasaña, hablemos bien de ti

Desde hace un tiempo siento que Malasaña es como esa celebridad que ha pasado de moda. Cuando llegué a Madrid, la prensa, los blogs y otros tantos medios, le dedicaban reportajes para hablar de la originalidad de sus negocios, del estilo de vida de sus vecinos, de la creatividad que en él se respiraba y vivir aquí era el sueño de muchas personas que llegaban a la capital a comenzar una nueva vida. Pero con el tiempo, comenzaron a surgir las primeras críticas: lo visto de manera positiva como moderno y actual pasó a ser hipster y más tarde dio paso a la gentrificación, la turistificación, a los precios más que abusivos de los alquileres y a que la moda vintage y la decoración con palés dejase de hacer tanta gracia. Un día leí que Malasaña podría morir de su propio éxito y me temo que si no hacemos nada por cambiarlo, podría pasarle en un corto espacio de tiempo.

Cuando me preguntan qué pienso sobre este tema, siempre digo que creo que los cambios son inevitables, que al igual que las personas cambiamos, también lo hacen los barrios y que posiblemente si le preguntas a alguien que vivió aquí en la década de los ´70 o incluso antes, te dirán que los ´80 trajeron muchas cosas negativas – aunque en la actualidad todos hayamos idealizado esa década queriendo en muchas ocasiones teletransportarnos a los años dorados de la movida madrileña. Yo soy de las que creo que muchos de los negocios que han surgido han traído cosas muy positivas al barrio, que no hay que culparles porque se vean menos ferreterías, zapaterías o tiendas de alimentación pequeñas, que ya bastante tienen con poder sacar adelante sus negocios en los que han depositado toda su ilusión; me alegra ver que consiguen salir adelante mes a mes, porque es una tarea dura y complicada en la que cada día ponen todo su esfuerzo y dedicación. No caigamos en creer que son ellos quienes han expulsado de aquí a los comercios de toda la vida porque no es verdad; lamentablemente, no veo jamás colas enormes en los ultramarinos y sí en Carrefour Express. Tengamos todos un poco de autocrítica.

Durante estos años yo he cambiado, mis gustos también lo han hecho y mis prioridades no os quiero ni contar. Malasaña ya no me sorprende tanto como al principio, tal vez se nos haya agotado la pasión, pero entre nosotros existe un amor y una confianza que pocos lugares me han dado en mi vida y por eso hoy quiero contaros las partes positivas que le sigo viendo a este barrio que tantas cosas me ha dado en los más de cinco años que llevo viviendo en él. Ojalá mejore esos puntos débiles que están haciendo que Malasaña pierda fuerza porque sería una pena dejar que se convierta en un lugar en el que los únicos visitantes sean los turistas. Los barrios los hacen los vecinos, y sin ellos pierden toda su magia, no nos olvidemos de esto.

¿Pero sabéis por qué sigo teniendo esperanzas? Porque me gusta bajar a la calle y saludar a la señora que vende la lotería, preguntarle a mi vecina qué tal va de la pierna, que el señor que me arregla las averías de casa salga del bar y me pregunte si todavía no me he ido de vacaciones, que me olvide la cartera y que pueda dejar a deber en el ultramarinos de debajo de mi casa, que me siente en mi bar preferido a leer un rato los domingos y que antes de decir lo que quiero, ya me lo hayan servido, que me escriban de la tienda en la que me compro la ropa habitualmente y me digan que les ha llegado una falda que me va a encantar o pararme a charlar un rato con el dueño de ese perro que tan bien se lleva con el mío. También me gusta levantarme entre semana y salir temprano a pasear por calles desiertas, es un privilegio que tenemos solo los que vivimos aquí, un barrio tan acostumbrado a llenarse de vida y de gente que espera colas para sentarse en una terraza de la plaza. Me gusta ese Malasaña que es pueblo, que lucha por no convertirse en ciudad, cada día con más fuerza, en el que tus vecinos tienen nombre y en el que sigues encontrando lugares que te hacen sentirte como en casa.

Malasaña me ha visto vivir muchas cosas: me vio llegar con mucha ilusión, me vio reír, llorar, irme durante unos meses a otro barrio porque no soportaba la tristeza de los malos recuerdos; llegué a maldecir sus calles, a gritar en mi cabeza que quién me mandaría a mí haberme ido de Coruña, pero consiguió que volviese, siendo otra, sumando experiencias a mi vida que posiblemente preferiría no haber vivido, pero que me hicieron más fuerte. Malasaña ya forma parte de mí, estamos unidos para siempre y aunque sé que nuestra relación no será eterna – eso cada vez lo tengo más claro porque se está agotando la arena de nuestro reloj – me ha ayudado mucho a crecer, a confiar en mí misma, a descubrir que la vida puede ser de otra manera y eso, queridos amigos, es de las cosas más bonitas que un lugar te puede ofrecer.

Quiero que una vez se agote nuestra relación, sigamos siendo de esos amores que recuerdas con cariño. Quiero volver cuando ya peine canas e incluso camine con bastón y poder sonreír recordando todo lo que me dio, diciendo “¿Ves ese rincón? Pues ahí estaba mi cafetería preferida, donde pasé tantas mañanas de domingo leyendo libros y charlando y un poco más adelante, allí donde ves ese cartel, estaba mi tienda preferida, ¿qué habrá sido de su dueña?”.

Quiero, sobre todo, que la gente que llegue de nuevas pueda sentir lo mismo que yo la primera vez que pisé la plaza de San Ildefonso, que logren sentirse una parte importante del barrio, que vivan con ilusión cada día de la semana y que vivir aquí no se convierta en un artículo de lujo, que para eso ya están otras zonas.

Te quiero Malasaña, no lo olvides jamás, y sigue luchando por que no instalen en tus calles cajeros automáticos o franquicias que cobren el café a precio de langosta. Yo confío en tu fuerza.

 

Mis tiendas vintage preferidas de Malasaña

Tiendas vintage Malasaña
Tiendas vintage Malasaña

Si hay un post que visitáis con frecuencia, sin duda es el de mis tiendas preferidas de Malasaña para comprar ropa vintage, así que hoy he decidido actualizarlo y proporcionaros algo más de información. Espero que os sea de ayuda y si vosotros podéis aportar más ideas, serán bienvenidas en los comentarios. El listado que haré no será por orden de preferencia, sino por organización de calles, para que resulte más sencillo si venís a visitar el barrio con el propósito de hacer una ruta de moda vintage:

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Empezaremos la ruta por una de las calles principales del barrio, Espíritu Santo, y aquí me decanto por tres de las más conocidas:

EL TEMPLO DE SUSU: En el número 1 de la calle Espíritu Santo se encuentra la tienda vintage más antigua del barrio y no te resultará difícil de reconocer porque en su puerta siempre hay una moto que ha sido fotografiada en multitud de ocasiones. Yo la frecuento sobre todo por sus complementos: bisutería, bolsos, gafas de sol, etcétera, todo ello a precios muy asequibles y en cuanto a la ropa, lo que más me suele gustar son las cazadoras (muy popular por las de cuero, aunque tiene mucha variedad de tejidos) y las faldas vaqueras o de polipiel. Lo mejor de ella es que es muy económica y por menos de 50 € podrás llevarte un conjunto vintage completo si le dedicas algo de tiempo a rebuscar.

MISS VINTAGE: En el número 7 de la calle Espíritu Santo encontraréis esta pequeña tienda llena de grandes tesoros. Destinada principalmente al sector femenino, no podría decantarme por una selección de prendas preferidas porque su dueña tiene un gusto exquisito y en mi opinión, suele acertar al 100% en todo lo que trae. Yo la he escogido en varias ocasiones para comprar calzado y prendas vaqueras y en la actualidad es muy popular porque customiza las camisas denim con estampados muy coloridos y atrevidos (los de Frida Kahlo están siendo un verdadero boom). Si no vivís en Madrid, estáis de suerte, porque tiene tienda online, así que no perdáis la oportunidad de visitarla.

FLAMINGOS VINTAGE KILO: En el mismo número 1, un poco antes de llegar al Templo de Susu, encontraréis esta tienda que se ha hecho muy popular sobre todo entre la gente más joven para adquirir piezas vintage / segunda mano (otro día os haré un post dedicado a diferenciar estas dos categorías, que creo que es muy importante) y que yo frecuento especialmente para comprar cinturones (aunque también me parece una muy buena opción para comprar pantalones vaqueros a buen precio y customizarlos) a precios muy económicos. Si quieres encontrar verdaderas gangas, entonces te recomiendo que te armes de paciencia, porque se trata de un espacio muy grande y requiere de tiempo para encontrar piezas especiales.

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Y si hay una calle vintage por excelencia en Malasaña, sin duda es Velarde y aquí te recomendamos las siguientes paradas:

KINDA KINKS: Esta tienda la podéis encontrar en la calle Pez nº16 (es la primera que abrieron) y actualmente también se encuentra en la calle Velarde nº6. En mi opinión, sus puntos fuertes son las prendas vaqueras, los monos y las gafas de sol y debo decir que además de encontrar una gran variedad, puedes comprar piezas de grandes firmas como Armani, Lacoste o Fred Perry, entre otras. Yo soy de las que creo que a veces es mejor invertir un poco más, pero garantizarte que te llevas algo de calidad y para mí, esta es una de las tiendas que recomendaría si quieres hacer ese tipo de compra vintage (aunque también puedes encontrar otras piezas más económicas).

ALPHAVILLE: Quizás no sea una de esas tiendas que visito con frecuencia porque tiene una ropa bastante arriesgada para lo que es mi estilo, pero si quiero comprarme camisetas de corte americano, es de mis preferidas, no solo por la selección, sino también por el precio (suelen rondar entre los 5 y 10 €), pero eso sí, te recomiendo que no vayas con prisa porque te tocará rebuscar y rebuscar, pero si lo haces, estoy segura de que te podrás llevar algún que otro tesoro.

MAGPIE: En el número 3 de la Calle Velarde encontrarás una de las tiendas vintage más famosas de todo Malasaña. Me parece la opción perfecta para aquellas personas que quieren descubrir este estilo, porque encontrarán de todo a precios bastante asequibles. Mi piezas preferidas son los bolsos, las camisas y los pantalones de vestir, aunque debo decir que aquí me he comprado absolutamente de todo. En mi opinión, la época de rebajas suele ser muy buena para invertir en piezas especiales y últimamente visito con frecuencia la sección de hombre, porque las chaquetas de estilo militar se han convertido en una de mis debilidades y aquí no es difícil encontrarlas.

BIBA VINTAGE: En el Local 4 del número 1 de esta misma calle encontrarás una de mis tiendas preferidas para encontrar partes de arriba de mujer (tops, camisas, etcétera). Debo decir que esta tienda la visito con más frecuencia en la época de calor, porque me llaman mucho la atención sobre todo las piezas que tienen en primavera y verano (monos, vestidos vaporosos, gafas de sol…). En mi opinión, aunque tienen prendas para todos los gustos, la selección de mujer me parece muy delicada y femenina. No te resultará complicado encontrar lo que quieras porque además lo tienen muy bien organizado por categorías.

LA MONA CHECA: En el número 2 de la calle Velarde encontrarás una de las tiendas vintage más bonitas de todo el barrio, especializada sobre todo en prendas vaqueras – cazadoras, pantalones largos, shorts, etcétera – aunque debo decir que cada día me gusta más para encontrar también piezas especiales para dar ese toque vintage a un look de diario, como fulares o cualquier otro complemento que te puedas imaginar. Si tienes suerte y tienen tu talla, las faldas de vestir también son una de las cosas que más me gustan de su selección. Vete con tiempo y casi pondría la mano en el fuego de que no serás capaz de salir de ella sin pecar.

WILLIAMSBURG: No podía dejar de mencionar una de las primeras tiendas vintage que visité al llegar al barrio y que el año pasado se puso muy de moda por la visita de Sarah Jessica Parker. En mi opinión, es una tienda con mucho gusto y que apuesta por una selección para gente que realmente admira el vintage. Mis piezas preferidas son los vestidos y las blusas, pero cuando he entrado con calma, también ha habido otras piezas que me han sorprendido para bien, así que no te cierres a nada y disfruta de la experiencia.

EKEKO: Si tienes oportunidad de pasar por el número 39 de la calle San Vicente Ferrer, encontrarás esta tienda en la que reciclan, customizan, deconstruyen y arreglan sus prendas para darle una nueva vida. Puedes escoger esa camisa, vestido o pantalón que te gusta y pedirles que la ajusten a tu medida, que le quiten las mangas o que le hagan cualquier tipo de arreglo. Tienen piezas muy especiales y a muy buenos precios y además, son la mar de encantadores.

EL RINCÓN DE TÍA JO: Josefina se ha instalado este mismo año en el que era el antiguo local de “Las Pulgas” (en el número 4) y le ha hecho un cambio tan grande que no parece el mismo espacio: mucho más luminoso y amplio (ahora puede verse desde el interior el precioso patio de vecinos que tienen y lo que era la antigua casa del portero), en esta tienda podréis encontrar desde segunda mano al vintage más delicado (incluso llegado de Japón) y también pequeños objetos y antigüedades que le dan un aspecto muy auténtico. Los precios, de lo mejor que hay en el barrio y además toda la ropa está perfectamente cuidada, lavada y planchada. Si entras, te sentirás como en las boutiques donde compraban nuestras madres y abuelas, con atención personalizada y sumamente amable.

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Uno de mis últimos descubrimientos está ubicado en la calle Hernán Cortés:

Aramayo Vintage, calle Hernán Cortés
Aramayo Vintage, calle Hernán Cortés

ARAMAYO VINTAGE: En el número 14 de esta calle encontraréis una tienda realmente maravillosa, no solo por su preciosa decoración – era una antigua frutería y han mantenido algún que otro guiño al antiguo local, como algunas luces – sino también por su gran selección de piezas a muy buenos precios (diría que de los mejores de todo el barrio). Os recomiendo que vayáis con tiempo, porque hay de todo y para todos los gustos. Si tuviese que quedarme con algo, me encantaron las prendas vaqueras, los bolsos y los complementos (los collares y pendientes no son todos vintage, pero merecen mucho la pena por su originalidad y precio). Los jerseys, tanto para hombre como para mujer, son también muy originales y lo mejor de todo, tienen una gran variedad de tallas.

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Y aunque ya no está en Malasaña, no puedo dejar de recomendárosla:

LA CIERVA VINTAGE:  Esta tienda estuvo durante un tiempo en la Calle Marqués de Santa Ana y sin duda ha sido mi preferida no solo para adquirir moda vintage, sino también decoración. En la actualidad se encuentran en Elche, pero hacen venta a través de sus redes sociales y muy pronto dispondrán de tienda online. Me costaría mucho decantarme por mis piezas preferidas porque aquí he comprado cosas para el hogar, ropa casual, conjuntos más de vestir, complementos, calzado, sombreros, etcétera. Si quieres comprar algo de lo que cuelgan en Facebook o Instagram, solo tienes que contactarles y ellos te dirán precio y medidas para que antes de comprarlo compruebes si encaja bien con tu talla. Mi última adquisición ha sido una falda estampada de flores de corte midi que muy pronto os enseñaré en las redes sociales. Recomendable 100% (debo confesar que la echo mucho de menos).

Y hasta aquí mi listado de tiendas preferidas para comprar ropa vintage en Malasaña. Ahora cuéntame tú, ¿cuál es tu favorita?

 

Una vez me enamoré en la plaza Dos de Mayo

Siempre he soñado con escribir un libro y puestos a soñar, siempre he soñado en hacerlo en Lisboa. Por el momento no vivo en esa maravillosa ciudad y escribo microrrelatos cuando alguna fotografía me inspira una historia, así que he decidido abrir esta nueva sección en el blog – “Microrrelatos” – que en más de una ocasión algunas personas me han sugerido que hiciese.

Ayer publiqué la primera, en la que os conté que una noche me enamoré en la Plaza Dos de Mayo:

Una vez me enamoré en la plaza Dos de Mayo. Era de noche y nos despedimos en la esquina del Pepe Botella. Recuerdo ese instante como uno de los más románticos de mi vida, en el que me permití soñar sin pensar en nada más. Vi como se alejaba en bicicleta pedaleando hacia San Bernardo y cuando le perdí de vista y comencé a caminar por la calle San Andrés en dirección contraria a la suya, supe que lo bonito de nuestro amor era que soñar se nos daba bien a los dos, pero eso era quizás lo único que teníamos en común. Y no nos volvimos a ver, porque tras esa noche, a los dos nos tocó abrir los ojos y dejar de imaginar mundos inexistentes.

Así veo yo Malasaña: sus pros y sus contras

Calle del Pez, barrio de Malasaña

El próximo mes hará cinco años que me vine a vivir a Malasaña. Supe que me quedaría en este barrio tras haber visto varios pisos y sentarme a tomar una caña en una de las terrazas de la plaza de San Ildefonso (sí, por aquel entonces no solo había viviendas en alquiler, también tenían precios más o menos asequibles para un bolsillo modesto) . Hacía uno de esos días primaverales en los que no había demasiada gente por la calle, pero sí la suficiente como para saber que en esta zona de Madrid se respiraba vida.

Mis primeros paseos por el barrio me hicieron descubrir rincones, tiendas y un ambiente con mucha magia que fue el que provocó la creación de este blog. Admiraba el hecho de que en pleno centro de una gran ciudad se pudiese encontrar la mezcla perfecta entre lo tradicional y lo más actual, todo ello en unas callejuelas con encanto que te hacían vivir en un pueblecito a escasos pasos de la Gran Vía. Esto, para una persona que viene de una pequeña (gran) ciudad como A Coruña, era la combinación perfecta para enamorarse de Malasaña.

Por las mañanas de lunes a jueves, me encantaba salir a la calle con mi bolsa de la compra e ir a la frutería, a la zapatería, saludar al vecino que toma el café en una terracita todos los días a la misma hora, ver tiendas con ropa distinta a la que las grandes multinacionales nos tienen habituados o (días excepcionales) coger comida en algún restaurante que ofrecía sabores diferentes a los que había probado hasta entonces. Para mí, las mañanas eran el momento perfecto para vivir el barrio tal y como yo me enamoré de él. 

A pesar de que muchos vecinos de esos que han vivido en Malasaña generación tras generación me decían que el barrio de entonces (2012) ya se había modernizado y había perdido esa esencia de décadas pasadas, yo no podía negar que disfrutaba paseando y viendo que justo al lado de una ferretería abría una tienda vintage o una peluquería diferente a lo que yo estaba habituada.

Por las noches o fines de semana, era otro cantar; cuando eres vecino de un barrio en el que el ocio nocturno es una de las principales atracciones, te resignas a pensar que el ruido es un peaje que tienes que pagar, así que aunque a veces me resultaba de lo más molesto, no tendía a quejarme demasiado porque si no quieres ruido, mejor vete a vivir a la sierra o a una zona más residencial.

Pero como en todo amor, una vez pasada la fase de enamoramiento, llega la fase de darte de bruces con la realidad y asumir que no todo es bonito y perfecto y entonces es cuando llega eso de “en toda relación de pareja hay que aprender a ceder” y ahí comienza esa etapa en la que empiezas a poner peros a las situaciones que te molestan. Tal vez en esa me encuentro yo ahora, que aunque sigo queriendo a Malasaña, hay cosas de ella que creo que debería pararse a pensar y reflexionar.

Nunca me gustaron las terminologías que definen el barrio y se ponen de moda; primero le tocó el turno a lo “hipster” y ahora que ya está demodé, ha llegado la temida “gentrificación”. No diré que me he desenamorado de Malasaña, ni que quiera dejarla, pero sí que debemos de tener una charla seria:

Para que una ciudad tenga magia y conserve su esencia, es imprescindible cuidar aquellas cosas que son su seña de identidad, empezando por sus vecinos; es maravilloso que el turismo venga a visitar una ciudad, que se enamore de sus rincones y que quieran volver una y otra vez, pero en mi opinión eso no puede ser una prioridad: no se puede abusar del vecino subiéndole los precios del alquiler a cifras opresivas que no se pueden permitir y que les obligan a dejar sus viviendas para convertirlas en apartamentos turísticos de pago por días. No se puede presionar a quien con mucho esfuerzo ha montado su propio negocio en un local del centro para que una cadena de comida rápida pague el doble al mes, porque señores, eso es pan para hoy, hambre para mañana. Si dejamos que un barrio pierda a sus vecinos para sustituirles por visitantes temporales, que beban cafés o tomen comida prefabricada, o que sus tiendas echen el cierre ahogados por las deudas, barrios como Malasaña dejarán de ser zonas con encanto dentro de una ciudad cosmopolita para convertirse en lo más parecido que hay a un centro comercial de las afueras de la ciudad, lo que provocará a la larga que pierda esa magia y esa esencia que hace que cada día reciba a cientos de visitantes.

Cuidar a los vecinos de un barrio como este no significa que no puedan abrir tiendas bonitas o restaurantes exóticos, pero cuando vives en un barrio como Malasaña (que no es lo mismo que pasar aquí unos días antes de volver a tu ciudad), necesitas arreglar los bajos de un vestido en una modista de confianza, poder decir en una tienda “anótalo en mi cuenta” cuando necesitas llevarte algo y se te ha olvidado la cartera en casa, sentarte a tomar un café y que el camarero ya sepa que lo tomas en vaso y con una tostada con aceite o tomarte una ración de bravas mientras tu vecino te cuenta que ayer se le atascó el fregadero y tuvo que llamar al fontanero de la calle de al lado y que menos mal que todavía estaba en su local porque si no se quedaba todo el fin de semana con la avería.

Cuando eres vecino, quieres sentirte en tu casa, conocer a la mayoría de las personas que te cruzas en la escalera, poder llamar a la puerta de al lado y pedirle un poco de sal porque se te ha acabado y estás preparando la comida o bajar a la calle y que te puedas sentar en la plaza a que te dé un poco el sol sin tener que esquivar cientos de latas de cerveza donde se supone que los vecinos más pequeños disponen de su espacio para jugar.

A los vecinos también nos gusta que abran lugares con encanto, especiales y únicos y que se entremezclen con los locales de toda la vida, esos que cuando paseas con alguien que ya peina canas te dice “mira, ahí es donde venía yo de joven a tomarme una caña después del trabajo”; lo tradicional y lo moderno pueden coexistir y convivir, haciendo de Malasaña ese barrio maravilloso del que yo me enamoré.

En estos cinco años en Madrid, que ya veis que no es demasiado tiempo, he notado un cambio grande en el barrio y mal que me pese, no ha sido para mejor, pero creo que todavía estamos a tiempo de cambiarlo. Ojalá podamos seguir viendo en las ventanas carteles de “se alquila” y gente que llegue para quedarse, que podamos seguir dando vida y forma a Malasaña, que no pierda su esencia y que cada día los negocios de los vecinos sigan abriendo sus verjas para continuar siendo un lugar de referencia cuando visitas la capital o cuando decides venir de otros barrios al centro para pasar una mañana o una tarde.

Creo que Malasaña se ha esforzado mucho a lo largo de las décadas – cada una de ellas con su encanto – para llegar a tener una identidad como la que tiene. Dejarse llevar a veces es una salida cómoda, atractiva y fácil, y podemos cargarnos todo lo que hemos conseguido de un plumazo. Dediquémosle tiempo, reflexionemos sobre lo que podemos hacer cada uno de nosotros de forma individual y de manera colectiva y tratemos de mantener lo que hace de Malasaña esta zona tan especial: su gente y sus negocios. No dejemos que pierda su brillo, sería una cagada monumental, no lo puedo expresar de otra manera. 

Recomendaciones para un fin de semana en Tarifa

Esto es Malasaña se va a Tarifa (fotografía en el Wet Café)

Cuando vives en Madrid, llega un momento del año en el que necesitas desconectar de la gran ciudad y pisar playa o montaña al menos durante un fin de semana y aprovechando que el lunes ha sido festivo, me fui a pasar unos días a Tarifa (Cádiz). Como ya sabéis que yo soy muy de recomendaciones, os voy a dejar algunas que creo que os vendrán bien, incluidas qué cosas llevar en la maleta que en mi opinión resultan imprescindibles. ¡Empezamos!

¿QUÉ LLEVAR EN LA MALETA?

Si viajas a Tarifa, debes tener en cuenta que es una zona que aunque la temperatura sea agradable y el tiempo soleado, por lo general suele soplar mucho viento, así que te recomiendo que no dejes de llevar, sea la temporada del año que sea, las siguientes cosas:

  • Ropa deportiva: es imprescindible calzado cómodo y sudaderas (si son con capucha, mucho mejor).
  • Bañador y gorra para tus jornadas playeras.
  • Protector solar que te recomiendo te pongas antes de salir de casa, independientemente de si vas a ir a dar un paseo o practicar deportes de agua.
  • Para quienes no estamos habituados a este tipo de clima, puede ser que aparezcan en algún momento los primeros síntoma de un resfriado, así que para no tener que cancelar ninguno de nuestros planes por esos molestos virus, yo en esta ocasión me he llevado CORTAGRIP, un spray bucal que actúa en la boca y en la garganta, acortando la duración del resfriado y previniendo el contagio del virus. Ponerse enferma en vacaciones es lo último que queremos, así que llevarte un pequeño botiquín, nunca estará de más.

Y una vez hayas preparado la maleta, es momento de emprender el viaje y llegar a tu destino. Tarifa es una zona con muchas cosas que ver, pero yo te voy a dejar algunas recomendaciones por si vas poquito tiempo que puede que te resulten de ayuda:

PARA DESAYUNAR (O LO QUE TE APETEZCA):

Detalles en Tarifa (Cádiz)

Si estás alojado en la zona centro de Tarifa, un lugar con mucho encanto y desayunos de lo más variados está en la Calle Nuestra Señora de la Luz nº 8 y se llama Café 10 Tarifa, donde encontrarás opciones para todos los gustos y que además tiene una terracita que te invita a quedarte allí disfrutando del sol y del ambiente de sus calles.

Otro lugar con mucho encanto para visitar en temporada alta y que ofrece desayunos también muy ricos y completos que te ayudarán a llevar con toda la energía que necesitas tus jornadas de kitesurf, es el Wet Café, en la Carretera N-340, km 82. Su interior es muy acogedor, pero para mí lo más bonito que tiene es su zona exterior, plagada de palmeras que harán que te sientas muy resguardado; además, cuenta con una zona de tienda donde encontrarás ropa deportiva y material para practicar cualquier tipo de deporte acuático. Te recomiendo que no vayas con prisa porque es de esos lugares en los que te apetecerá quedarte un largo rato curioseando cada uno de sus rincones.

PARA COMER DESPUÉS DE UNA JORNADA DE PLAYA:

Fotografía: http://www.tarifatrip.com

Para mí Tarifa es sinónimo de desayunos copiosos, así que la hora de comida (tardía) me gusta hacerla en un lugar relajado y uno de mis preferidos es Stoked Surf Bar, en el Paseo Marítimo. Tienen comida sencilla y opciones saludables y desde luego, pidas lo que pidas, no dejes de probar sus patatas fritas, ¡son las mejores que he probado en toda mi vida!

PARA CENAR (O COMER, LO QUE TE APETEZCA)

Hummus del Chilimosa, Tarifa

Si te apetece degustar platos vegetarianos (también tiene opción vegana), el Chilimosa en la Calle Peso nº 6, te va a encantar. El sitio es pequeñito y muy íntimo y lo cierto es que todo lo que probé estaba delicioso. Se nota que lo preparan con mucho mimo y cariño y lo mejor, no tienen WiFi para que disfrutes de la compañía real y no de la virtual.

Y para degustar platos típicos de la zona, Los Melli en la Calle Guzmán el Bueno nº 16, será una opción que te dejará con muy buen sabor de boca. Son muy típicas las albóndigas de atún y las ortiguillas, así que acompáñalas de un buen vino y disfruta – a ser posible – de su terracita y el ambiente que se respira.

PARA COMPRAR ROPA

Fotografía: Facebook Utopía 11380 Tarifa

Este año me propuse consumir de una manera mucho más responsable y apenas he visitado tiendas, pero Utopía en la Calle Nuestra Señora de la Luz nº 17, me gustó mucho por su cuidada selección tanto en prendas (y accesorios) masculinos como femeninos. Una de mis marcas preferidas para ropa deportiva es Petrol industries y allí encontré una selección de sudaderas con capucha que de verdad os digo, me habría llevado todas.

OTROS PLANES

Fotografía: Gisela Pulido Pro Center

Si lo tuyo son los deportes y quieres iniciarte en el mundo del kitesurf, la escuela de Gisela Pulido te ofrece la oportunidad de disfrutar de la sensación de volar entre las olas; eso sí, te advierto que para ello necesitarás más de una clase porque desde luego no es coser y cantar, pero te garantizo que desde el minuto uno te lo pasarás de maravilla.

Y si tienes la opción y no viajas a Tarifa en temporada alta, para mí una de las experiencias más bonitas que se pueden vivir en la zona, es hacer una ruta a caballo por la playa (aquí tampoco olvides protegerte del sol, porque aunque no te lo parezca, te puedes quemar).

COGE EL COCHE Y…

Fotografía: Facebook El Refugio

Ya que estás en Tarifa, yo de ti me acercaría a comer o a cenar a Zahara de los Atunes – esto ya en temporada alta porque si no es muy probable que lo encuentres cerrado – en uno de los restaurantes con más encanto de la zona: El Refugio, un chiringuito a pie de playa donde degustar platos típicos de la zona con vistas al mar.

Aquí ya no sopla tanto el viento, así que su playa puede ser un lugar agradable para dormir la siesta después de una comida que estoy segura de que no te dejará indiferente.

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Y hasta aquí mis recomendaciones del día de hoy por si estás pensando en un fin de semana de desconexión en el sur. Espero que os sirvan de ayuda y que si vais, me dejéis vuestras sugerencias para la próxima vez que repita destino.

Mi top ten para un día en Malasaña

malasaña-madrid
Malasaña. Fotografía: Adriana Alcol

Como os dije en el primer post del año, este 2017 quiero haceros muchas recomendaciones sobre mis lugares preferidos del barrio y hoy he decidido escribiros diez recomendaciones exprés de sitios para todos los gustos por si venís  a pasar un día a Malasaña. ¡Empezamos!

  1. VEGGIE ROOM: En la calle San Vicente Ferrer nº21 encontraréis esta tienda de alimentación vegana que en los últimos meses se ha convertido en mi preferida para ir a hacer la compra. En ella, además de un trato excelente, podréis encontrar productos veganos  (cien por cien vegetales) y libres de explotación.
  2. 2DECOLOGICO: Ubicada en la calle Noviciado, se encuentra esta tienda ecológica que ofrece también la oportunidad de pertenecer a su grupo de consumo y en ella suelo ir a comprar la fruta y verdura de temporada, aunque tienen también otro tipo de alimentos de producción local y cosmética natural, además de una selección de libros de lo más interesantes (mis preferidos son los de recetas, pero los hay de temáticas muy variadas).
  3. TÉ VALLE GOURMET: En el nº46 de la calle San Bernardo encontraréis mi tienda preferida para comprar tés y cafés de todas las partes del mundo. Siempre que voy a ir a pasar unos días a Galicia, es una parada obligada para llevar regalos a mi familia. Además, organizan muchas actividades para los clientes y colaboran en iniciativas solidarias.
  4. CASA MACARENO: En la calle San Vicente Ferrer nº44 podréis encontrar este restaurante de cocina tradicional española que se ha convertido en mi preferido para ir con mis amigos cuando tengo visitas. La verdad es que echaba de menos un lugar de ambiente castizo en el que poder comer platos típicos de nuestro país en el barrio y este cumple al 100% las expectativas (eso sí, te recomiendo que llames para reservar antes de ir, ya que se ha convertido en uno de los lugares de referencia en Malasaña).
  5. VARSOVIA BAR & COCKTAIL: Si lo que os apetece es disfrutar de un concepto nuevo de taberna castiza donde tomar un vermú, unas tapitas o probar alguno de los deliciosos cócteles que tienen en la carta, no dejéis de pasar por la calle San Andrés nº33, frente al teatro Maravillas.
  6. AMEN CONCEPT STORE: Si pasáis por la Calle San Andrés nº3, es muy probable que os detengáis a ver el escaparate de esta tienda, con un estilo muy diferente al que nos tenía habituados este barrio; en ella, además de un espacio increíble para exposiciones, podréis encontrar moda para hombre y mujer – además de complementos y otras tantas curiosidades – originales, de diseño y a precios competentes.
  7. ÄLVA FOR KIDS: Si vais a venir a pasar el día a Malasaña, puede que lo hagáis acompañad@s de vuestros hij@s, así que os recomiendo esta tienda si os apetece hacer alguna comprita para los más peques de la casa. Está ubicada en la Calle San Andrés nº17 y en ella no sólo encontraréis ropa llena de color y un estilo muy actual, sino también accesorios y juguetes educativos. Yo recurro a ella siempre que tengo que hacer un regalo porque de niñ@s no tengo ni idea y debo decir que siempre me han recomendado muy bien.
  8. EL MODERNO CONCEPT STORE: Otro lugar en el que resulta inevitable pararse a ver el escaparate, es esta tienda, perfecta para hacer(se) (auto)regalos: arte, artesania, complementos, decoración, diseño, gourmet, hogar, libros, lifestyle, menaje, niños, objetos, posters o souvenirs son algunas de las cosas que podréis encontrar dentro en un espacio amplio y precioso ubicado en la corredera baja de San Pablo nº19.
  9. CERVANTES Y COMPAÑÍA: Elegir una librería del barrio es tarea complicada, porque la verdad es que son todas maravillosas, pero en esta ocasión me decanto por esta de la calle Pez nº27 porque últimamente es la que más frecuento para encontrar novelas gráficas. Además, suelen hacer muchos eventos y presentaciones de libros para los clientes y tienen una gran selección de diferentes géneros en la que casi seguro que encontraréis algo que os guste. Id con calma y tomaos todo el tiempo del mundo, porque en mi opinión es uno de los locales más acogedores de toda Malasaña.
  10.  SZMIT: Mucha gente que viene a pasar un día a Malasaña quiere hacerse un cambio de look y aunque en esta peluquería siempre hay que pedir cita previa, os la recomiendo al 100%. Está ubicada en la calle Marqués de Santa Ana nº12 y lo que más me gusta de ella es que siempre buscan un peinado que no requiera que estés yendo a retocarte día sí, día también. Como bien sabréis, las peluquerías del barrio suelen ser bastante caras, pero en este caso os diré que los precios son muy buenos y además son excelentes profesionales.

Malasaña, Fotografía: Adriana Alcol
Malasaña. Fotografía: Adriana Alcol

Y aunque podría seguir recomendando lugares a los que ir – se me quedan muchos en el tintero – tengo pensado hacer otras listas más orientadas a temas en particular. Si venís a Malasaña 24 horas, yo creo que esta es una buena elección para que podáis disfrutar de todos los locales, así que espero que os guste y que si vais a alguno de ellos, me comentéis qué os ha parecido.

Galicia: Recomendaciones para viajar con perro

Esto es Malasaña, Adriana Alcol
Esto es Malasaña, Adriana Alcol

Este mes de Agosto nos hemos ido de vacaciones a Galicia y el pequeño Queco nos ha acompañado en casi todos nuestros destinos, así que hoy he decidido haceros un post de recomendaciones de diferentes lugares por si estáis pensando en hacer un viaje con mascotas y todavía no sabéis a dónde. También os recomendaré unos cuantos a los que fui sin él pero que merece la pena que conozcáis, y como muchos de ellos tienen terraza, seguramente no habrá ningún problema en que os acompañen.

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A CORUÑA

Como ya sabéis, yo soy coruñesa y como en este post no me quiero extender mucho hablando de todos los sitios que me gustan porque podrían darnos las uvas, he decidido recomendaros los cinco lugares que más he frecuentado en mis últimas visitas, perfectos para tomar un vinito o una Estrella Galicia bien fresquita.

  • PEPA A LOBA: Desde hace un tiempo, la zona de la Calle San José y alrededores se ha convertido en mi preferida para los aperitivos domingueros en Coruña y este es uno de los bares que más frecuentamos. Para que los madrileños os podáis hacer una idea, es similar al “latineo”: aperitivo que se prolonga hasta la tarde, precios económicos, música en directo y un ambiente estupendo. Así que aquí va mi primera recomendación: si vais a pasar un fin de semana en A Coruña, pediros libre el lunes para no perderos nuestra versión La Latina pero a la gallega.
  • LA GATA: A pesar de encontrarse en la Ciudad Vieja, también es uno de mis destino preferidos para comenzar los aperitivos de los domingos o las cañas de tarde cualquier día de la semana. Aunque por dentro es muy bonito, lo que más me gusta es sentarme en la terraza, en plena Plaza de Azcárraga, y disfrutar del ambiente que se respira.
  • O´ DELITO: Advertido quedas de que si estás a dieta no es el lugar más recomendable para ir porque es imposible resistirse a sus tapas – cocinan delicioso – pero para mí es un imprescindible sobre todo para ir por la tarde noche a tomar un vinito (es muy amplio y además tiene dos zonas de terraza para escoger) y terminar cenando allí. Además de ser una zona muy agradable porque es muy recogida y casi nunca sopla el viento, es perfecto para ir con niños.
  • O SECRETO: Esta taberna es quizás uno de mis sitios preferidos para ir desde hace muchos años. Es un lugar donde encontrarte con diferentes generaciones de la ciudad y me parece perfecto para comer o cenar – estoy pensando ahora mismo en sus tablas de embutidos y ya estoy salivando – pero yo voy casi siempre a la hora del aperitivo o para los primeros vinos de la noche. Además, la atención es excelente y cuando voy me siento como en casa.
  • LE TAVERNIER: Ubicado en la zona de La Marina, es uno de mis últimos descubrimientos. Se ha convertido en uno de los bares de moda de la noche coruñesa, pero yo que no soy  muy nocturna lo disfruto mucho más de tarde para tomarme una Estrella Galicia bien fresquita en la terraza.

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PONTEVEDRA

CAMBADOS Y LA ILLA DE AROUSA

Mi primera parada en la provincia de Pontevedra fue la tradicional Fiesta del Albariño de Cambados a la que acudí sin Queco. Si habéis ido alguna vez, sabréis la enorme cantidad de gente que llega a haber durante ese fin de semana en el pueblo, por lo que no me parece el momento más adecuado para llevar a tu mascota, así que si quieres disfrutar de esta fiesta, es mejor que vayáis sin vuestro peludo (este año llegamos a alcanzar los 38 grados y la verdad es que a los perritos que vi por allí no se les veía muy a gusto entre la multitud y el calor).

Fiesta del Albariño, Cambados (Pontevedra)
Fiesta del Albariño, Cambados (Pontevedra)

Me permitiré el lujo de haceros una serie de recomendaciones express por si os planteáis ir el año que viene a la próxima edición:

  • La primera y más importante: Bebe con moderación. Un fin de semana da para muchas copas de vino de diferentes bodegas, así que no es necesario que te las bebas todas de golpe y el sábado por la mañana ya no haya quien te levante de la cama. Disfruta del sabor y de la calidad, no de la cantidad.
  • En la fiesta del Albariño no todo es beber, el pueblo y los alrededores son maravillosos, así que podéis organizaros para visitar algunas playas y pueblos de la zona que os ayudarán a que vuestro cuerpo también descanse de tanta uva.
  • Lleva ropa cómoda y fresca: Aunque Galicia tiene fama de que siempre hace malo, por el día se pueden llegar a alcanzar los casi 40 grados, así que recuerda llevar ropa ligera y calzado cómodo – no te recomendaría sandalias porque por la zona de las casetas a veces hay cristales y mucha, mucha gente, por lo que corres el riesgo de que te pisen a cada paso que des. (Y no te olvides de la rebequita, que por la noche refresca, eso sí).
  • Come, por Dios, no te olvides de comer: En las casetas no hay demasiadas opciones de comida, por lo que será mejor que vayas con reservas antes de comenzar tu tour (un poquito más abajo os recomendaré mi sitio favorito para llenar el buche).
  • La Fiesta del Albariño es una de las más conocidas del mes de Agosto en la provincia de Pontevedra, así que reserva alojamiento con (mucha) antelación. Mi recomendación si vais un grupo, es que alquiléis una casa, porque os saldrá mucho más económico y sobre todo, que esté en el pueblo para evitar tener que coger el coche.
  • ¡Y a disfrutar de lo lindo!

Y si os recomiendo esta fiesta, no podía dejar de mencionaros mi lugar preferido de Cambados para comer, el Restaurante – Tapería As Pías, en la Calle Albergue nº1. Mi consejo es que antes de pedir – si podéis coger sitio en la terraza mejor que mejor – preguntéis las sugerencias y os dejéis aconsejar; la atención es exquisita y el pulpo lo preparan de lujo.

Y ya que estáis en Cambados, podéis acercaros a comer a la Illa de Arousa. Mi lugar preferido antes era A Meca, puedo deciros que allí comeréis de lujo, pero si os toca un día con mucha gente la atención es un poco lenta, así que armaros de paciencia (la última vez que fui me permitieron comer dentro con Queco en una mesita algo apartada y fueron muy amables con él). Pero si lo que queréis es tomar buen pulpo y navajas, os aconsejo el Restaurante Saratoga, en la Avenida de Castelao nº2, especializado en estos dos platos y con una terracita la mar de agradable.

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O GROVE

Pues durante los días que tuvimos como campamento base O Grove nos acompañó el pequeño Queco y como alojamiento optamos por mirar opciones a través de Airbnb. Conseguimos una casa bien maja y muy económica y nos movimos en coche por los alrededores. En O Grove podréis encontrar muchos hoteles que admiten mascotas porque es una de las zonas de Galicia más petfriendly que encontraréis.

Seixeliño, O Grove
Seixeliño, O Grove

De la zona mi primera recomendación gastronómica sin duda es O Seixeliño, no hubo día que no comiésemos o cenásemos en su terraza, que como podéis ver en la imagen está a pie de playa y por la noche es un sitio de lo más íntimo y acogedor. De ellos os puedo decir que la atención es más que excelente y que preparan una lubina deliciosa y para los más golosos, no os vayáis sin probar su tiramisú y su licor de chocolate. A la playa que está justo debajo no fuimos con Queco – al restaurante sí – pero en la zona verde había más de un perrito y se estaba bien porque los árboles daban sombra.

Esto es Malasaña, Adriana Alcol
Esto es Malasaña, Adriana Alcol

Otro de los destinos que más elegimos para ir esos días fue El Náutico de San Vicente y la playita que está justo debajo, donde había muchos perritos y no ponían ningún tipo de problema. Seguramente muchos de vosotros habréis escuchado maravillas sobre este lugar porque es muy conocido por sus conciertos y uno de los lugares preferidos para tomar una cervecita o una copa si estás veraneando en la zona (ahora también comienza a ponerse muy de moda para preparar bodas). Lo cierto es que sobre todo cuando está anocheciendo es un lugar de lo más agradable para quedar con amigos y no debéis perdéroslo si vais por allí, estoy segura de que os encantará el ambiente que se respira (avisados quedáis que no dan comidas, pero muy cerca encontraréis sitios para tomar raciones con unas vistas muy similares y sin necesidad de coger el coche).

Esto es Malasaña, Adriana Alcol
Esto es Malasaña, Adriana Alcol

Pero sin duda, mi mayor descubrimiento de estos días ha sido la zona de la Playa de Barreiro, ¡Qué maravilla de lugar! Tiene unas calas y zonas de roca que nada tienen que envidiar a las islas más paradisíacas y Queco disfrutó de lo lindo con nuestro kit de domingueros a la sombra. Es una zona tranquila, familiar y sin aglomeraciones (y además, de fácil acceso y sencilla para aparcar). En la primera foto de este post podéis ver una de las calas, a la que llegamos bien temprano y pudimos ver como la bruma desaparecía y daba lugar a un día estupendo y soleado.

 

Esto es Malasaña, Adriana Alcol
Esto es Malasaña, Adriana Alcol

Y en resumen, estas han sido mis (mini) vacaciones en Galicia. Os lo recomiendo como destino para ir con amigos, en pareja, en familia y sobre todo, con vuestros peludos. Si vais, espero también vuestras recomendaciones para cuando vuelva… ¡Aquí tomamos nota todos! 🙂

PD: Gracias, señor fotógrafo 🙂

Sobre la tristeza y la felicidad

adriana-alcol-esto-es-malasaña
Adriana Alcol, Esto es Malasaña

El año pasado pasé la época más triste de mi vida, pero a pesar de ello, tengo recuerdos especialmente bonitos de esos meses. Yo creo que la tristeza nos ayuda mucho a aprender cosas de nosotros mismos y en mi caso puedo decir que cambié muchos aspectos que no me gustaban de mí. No me marqué unas metas ni me compré una libreta bonita donde escribir propósitos, simplemente llegaron de manera natural, sin darme cuenta, pero sí con muchos esfuerzos, eso no lo voy a negar.

De las temporadas tristes se pueden sacar muchas cosas positivas y la principal es que suelen convertirte en una persona más valiente si pones algo de tu parte. Mi consejo para estas temporadas es que aprendas a escuchar a tu cuerpo y que respetes siempre las épocas “de luto”; no te obligues a ser feliz ni a ser fuerte, no es malo refugiarse de vez en cuando en uno mismo y aprender a conocerse; es más, creo que es totalmente necesario y si aprendes que el dolor es parte de la vida, ya habrás ganado una batalla.

Y así, poco a poco, llegan las temporadas de felicidad – ojo, que jamás son absolutas por mucho que las redes sociales se empeñen en que así sean – y si no aprendes a convivir con la tristeza y la felicidad a un mismo tiempo, mal llevas la vida. Para mí lo que hoy en día considero felicidad nada tiene que ver con lo que significaba cuando todavía no peinaba canas, posiblemente porque he aprendido que no se puede ser 100% feliz ni basar tu felicidad en los demás. Con el paso de los años he aprendido que la felicidad se basa en uno mismo, que nadie puede estar bien si tú no pones empeño en ello y que por mucho que te rodees de personas que quieran sacarte una sonrisa a cada instante, lo primero que debes hacer es quererte a tí mismo… ¡y cuánto nos cuesta a veces!

Pero quererse a uno mismo no es mirarse al espejo y decirse constantemente lo que uno vale, a mí eso me parece una mamarrachada; quererse a uno mismo es conocerse y sobre todo, llegar a la cama por la noche con la sensación de tranquilidad al pensar que todo lo que has hecho a lo largo de ese día te hace sentirte bien. Habrá días que no hagas nada especial, otros que hayas disfrutado cometiendo una locura, otros en los que te dejarás llevar sin pensar demasiado, otros en los que te habrás enfadado, sufrido un desencuentro e incluso otros que pasarán sin pena ni gloria (y de estos habrá muchos, aprende a asumirlo), pero para mí, lo más importante es acostarte con la sensación de reconocerte en los actos que llevas a cabo a lo largo del día – y si no es así, cámbialo aunque a veces te cueste – y jamás, nunca jamás, irte a dormir enfadado, esa es quizás la peor sensación que te puedes llevar a la cama; yo mentiría si os digo que a veces no me pasa, que todos somos humanos, incluso quienes viven a base de compartir mensajes positivos en Twitter e Instagram – pero en la medida de lo posible trata de que esto no te pase, y una batalla ganada más que tendrás a tus espaldas.

Y si queréis vivir momentos de felicidad en la vida, os recomiendo que dejéis a un lado el qué dirán, frases del tipo “que nunca tengan nada que decir de ti” ni similares, muy propias de nuestras abuelas (o por lo menos de la mía) porque creo que estar pensando constantemente en lo que puedan decir de ti – bueno o malo – te impide en muchas ocasiones vivir la vida como quieres. Yo he tenido momentos de “tierra trágame”, otros en los que me he lanzado a decir cosas que posiblemente no debería, otros en los que he metido la pata hasta el fondo y más allá y otros en los que quizás he actuado de maneras que no son propias de mí, pero ¿sabéis qué os digo? Que (casi) todos ellos me han proporcionado anécdotas que a la larga incluso han resultado divertidas o que me han definido un poco más cómo soy o como quiero ser. Cometer locuras o dejarse llevar a veces es necesario y muy sano, sin que ello signifique que pretendas ser el centro de atención, pero de verdad, dejar de hacer cosas por el miedo al que dirán es una de las situaciones más tristes que te puedan pasar. Vive como quieras, sin hacer daño a nadie y trata de encontrar a lo largo de tu vida los mayores momentos de felicidad, esa es la clave.

Ser feliz es lo mejor que te puede pasar y últimamente yo lo relaciono mucho con la tranquilidad, pero la felicidad para cada uno significa algo diferente. No tengas miedo de decir que eres feliz, no es malo y por lo tanto no debes sentir pudor, sin que ello signifique que  tengas que mostrárselo al mundo en fotos, estados o actualizaciones. Posiblemente cuando seas realmente feliz, te olvides de sacar el móvil y subirlo en una red social, porque estarás ocupado viviendo. Ese es quizás uno de los mayores secretos de la felicidad: compartirla con quien realmente te importa.

Y tú, ¿Cómo te sientes?

Dos destinos de fin de semana cerca de Madrid que deberías conocer

*** Lo primero y antes de comenzar a leer este post, deberéis tener en cuenta que soy de A Coruña y que mi casa queda a unas seis horas en coche, por lo que cualquier destino al que se pueda llegar en unas tres horas, me parece cercano. Aclarado este punto, ya podéis comenzar a leer tranquilamente. 

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Esto es Malasaña en medio de la nada.
Esto es Malasaña en medio de la nada.

Adoro Madrid en verano. Soy de esas personas que piensa que Agosto es el mejor mes en la capital a pesar del calor y precisamente por eso, el año pasado escribí este post sobre “Las diez ventajas de vivir un verano en Malasaña”, donde os detallo algunos de los puntos que disfrutaréis todos aquell@s que trabajéis durante estos meses o vuestras vacaciones se retrasen hasta Septiembre. Ahora bien, a pesar de que me gusta, creo que es totalmente necesario desconectar algún que otro fin de semana de Madrid y precisamente por ello, hoy os propongo dos destinos que pueden resultaros interesantes – y no muy lejanos – para escaparos de viernes a domingo.

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CAÑAMERO (CÁCERES)

Cañamero. Fotografía: http://es.db-city.com/Espa%C3%B1a--Extremadura--C%C3%A1ceres--Ca%C3%B1amero
Cañamero. Fotografía: http://www.es.db-city.com

Cañamero está a unos 272 kilómetros de Madrid y aunque la distancia no es mucha, llegar por esas carreteras de curva va, curva viene, te puede llevar alrededor de tres horas. En mi opinión, lo mejor que tiene son los alrededores y es un destino perfecto para desconectar en el medio de la montaña. Dentro del Geoparque Villuercas Ibores Jara encontrarás diferentes pozas para bañarte y varias rutas de senderismo. La piscina natural de Ruecas es mi preferida porque además de ser un lugar de fácil acceso, permiten mascotas y el ambiente es tranquilo y muy agradable. En este link podréis encontrar múltiples opciones para visitar dentro de este geoparque que os ayudará desde el minuto uno a desconectar de todo lo que se os antoje.

Si vas a pasar varios días allí, hay múltiples opciones para alojarse, pero yo os recomendaría La Alberguería, que dispone de diferentes casitas individuales en las que ni siquiera hay cobertura – si quieres desconectar de verdad, es la mejor opción  sin duda. Lo cierto es que las fotografías no le hacen justicia, pero cuentan con todo lo necesario para que tu estancia sea de lo más satisfactoria (y hasta tiene una piscina privada la mar de maja para los huéspedes, estupenda para disfrutar de los últimos rayos de sol del día).

Y para comer, me quedé con ganas de probar el Restaurante Algo Así, que lo ponen como la mejor opción gastronómica de Cañamero, pero no abre todos los días y únicamente se puede ir por la noche con cita previa. La curiosidad de este lugar es que tú llamas, haces la reserva y sólo debes decir qué tipo de alimentos no puedes tomar. El precio es fijo – creo que son alrededor de 31 € por persona – y ellos te preparan un menú que hasta que te llega a la mesa no sabes lo que es. Tiene muy buenas críticas y trataré de ir la próxima vez que visite esta zona.

Y como no pude probarlo, de todos los sitios a los que fui, me quedo con el Hotel Rural Villa de Cañamero, que tienen un menú muy extenso y delicioso a precio muy asequible; y para cenar, si os apetece probar otra cosa, en la misma acera, un poquito más abajo, hay una pizzería en la que preparan todo de manera artesanal que está de chuparse los dedos – eso sí, las pizzas son gigantes, así que  una para dos personas os llegará (y  os sobrará).

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RIAZA (SEGOVIA)

Riaza. Fotografía: www.casasruralessegovia.com
Riaza. Fotografía: http://www.casasruralessegovia.com

Y ya un poquito más cerca de Madrid, a una hora y media aproximadamente (123 kilómetros), se encuentra Riaza, un destino perfecto para disfrutar en cualquier época del año. Tanto el pueblo en sí – que es precioso y se ha convertido desde hace unos años en uno de los destinos preferidos de los madrileños para alquilar una casita de verano – como sus alrededores, harán que no te aburras ni un sólo segundo. Una vez hayas visitado el pueblo con calma, te recomiendo que lo utilices como campamento base para moverte por los alrededores – podrás encontrar rutas de senderismo, pueblos cercanos con mucho encanto y opciones de ocio que a mí personalmente me encantan, como por ejemplo hacer rutas a caballo por la sierra. Si vas en invierno, tendrás muy cerca la estación de esquí de La Pinilla y desde la primavera hasta el verano – que el calor no aprieta tanto como en Madrid – podréis visitar pueblos bonitos como Pedraza, Sepúlveda, Majaelrayo o Fresno, entre tantos otros.

Una recomendación importante que debéis de tener en cuenta es ir por la carretera respetando la velocidad indicada, ya que es común que te puedas cruzar con animales como vacas e incluso corzos, así que mucha precaución al volante, especialmente por la noche.

Para alojarte, encontrarás casitas que se alquilan por semanas, pero si lo que te apetece es dormir en hotel, el Plaza es muy agradable y situado en pleno centro del pueblo.

Para comer, ya os podéis imaginar cuáles son los platos más típicos: Cochinillo, lechazo o cabrito entre otras muchas especialidades, y si me tuviese que decantar por algún sitio para degustarlos, me quedaría con el Asador MartimoreSi queréis desayunar rico, rico – las napolitanas de chocolate de este sitio son mi debilidad – yo me quedaría con La Tahona, que además cuenta con los dulces típicos de la zona como sus deliciosas pastas o el ponche segoviano; tampoco os podréis ir de Riaza sin probar las patatas fritas que preparan en el mismo pueblo, en bolsas transparentes con el logo en rojo: las podréis encontrar en cualquier ultramarinos o establecimiento de frutos secos y son las más ricas que he probado en mi vida (Sí, como podéis comprobar, en Riaza mantenerse a dieta es tarea complicada).

Y como última recomendación de esta zona, ya que sabéis que a mi las tiendas de antigüedades y decoración me gustan mucho, no dejéis de visitar la Galería de Arte Fontanar, donde os aseguro que salir con las manos vacías es tarea complicada: Las lámparas y la cartelería que  tienen son mi debilidad. Un lugar perfecto para inspirarte y encontrar ideas para tu hogar.

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Y hasta aquí mis recomendaciones del día de hoy. Ya huele a vacaciones – yo ya casi las estoy tocando con las manos – y no puedo dejar de descontar los días para escaparme unos días de la capital. Os deseo que disfrutéis mucho de las vuestras y que si no las tenéis, en este post encontréis al menos algunas ideas majas para desconectar durante el fin de semana.

 

Teatro: “No soy Dean Moriarty” en la Sala Tu

NO SOY DEAN MORIARTY

CUÁNDO: Miércoles 13, 20 y 27 de Julio, días 3, 10, 25, 26 y 31 de Agosto, sábados y domingos de Septiembre.

ENTRADAS: Pincha aquí

DÓNDE: Sala TU (Calle Velarde, 15-17, Malasaña)

FICHA ARTÍSITICA

REPARTO: Fernando Tielve y Ferrá Vilajosana

DIRECTOR: Gerard Iravedra

AUTOR: Joan Yago.

 

Un bar cualquiera perdido en cualquier lugar. Dos jóvenes camareros recogen mientras juegan a meterse en la piel de Sal Paradise y Dean Moriarty, los personajes de “En la carretera”, la mítica novela de Jack Kerouac.
Juegan a ser libres. Admiran el espíritu aventurero y la forma de vivir al límite de los personajes de ficción exprimiendo el presente sin temer al futuro. De esta forma consiguen por unos instantes abandonar su gris realidad.
Pero hoy, uno de los dos querrá viajar. Querrá vivir. Y querrá hacerlo en la realidad y no en la ficción. ¿Le acompañará su amigo?

Ayer, al fin, volví a pisar el teatro después de varios meses y lo hice con esta obra que me recomendó un amigo: “Estoy seguro de que te va a encantar”, y no se equivocó.

“No soy Dean Moriarty” engancha de principio a fin: la amistad entre los dos personajes, tan diferentes entre sí, su manera de viajar en la ficción y las ganas de cambiar sus vidas, hacen que durante el tiempo que dura la función, te traslades a través de su imaginación a los escenarios que ambos fantasean con pisar en un futuro incierto.

Como bien sabéis, os lo he dicho en varias ocasiones,  la Sala TU es una de mis preferidas de Malasaña. Ir al teatro es algo que todos deberíamos hacer al menos un par de veces al mes – no nos damos cuenta de lo afortunad@s que somos los que vivimos en Madrid, que tenemos una oferta teatral amplia y maravillosa que ya quisieran en otras muchas ciudades – y a veces me da la sensación que de que no sabemos aprovecharlo.

Desde Esto es Malasaña os animo a que visitéis las salas de teatro, las grandes y las pequeñas, y “No soy Dean Moriarty” es una muy buena opción para retomar las buenas costumbres: Entretenida, ágil y 100% recomendable.

Mis librerías preferidas de Malasaña

Es un secreto a voces que leer es uno de mis hobbies preferidos, así que hoy os quería dejar unas recomendaciones exprés de mis librerías preferidas de Malasaña, por si venís de paseo por el barrio y os apetece hacer una ruta literaria este verano:

TIPOS INFAMES, LIBROS Y VINOS

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Calle San Joaquín nº3, Malasaña

Tipos Infames, Malasaña
Tipos Infames, Malasaña

 

Combinar vino con lectura, ¿Puede haber mayor placer? Y si además le añades una gran selección de libros, una buena atención y un mejor asesoramiento, ¿Qué más le podemos pedir a la vida? Un plan perfecto para hacer sol@ o en compañía, pudiendo disfrutar de un espacio diáfano con vistas a la Calle San Joaquín que hace que te apetezca quedarte allí hasta la hora del cierre. Además, de ellos me gusta mucho que siempre se esfuerzan en ayudarte a encontrar hasta los libros más complicados y en mi caso he de decir que siempre lo terminan consiguiendo.

 

CERVANTES Y COMPAÑÍA

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Calle del Pez nº27, Malasaña

Cervantes y Compañía, Malasaña
Cervantes y Compañía, Malasaña

 

Además de ser una librería preciosa, está ubicada en una de las arterias de Malasaña, la Calle del Pez, y es perfecta para perderse largos ratos. De ella me gusta todo, especialmente cómo tienen divididos por categorías los libros, lo que hace que las búsquedas sean muy sencillas. Mi zona preferida, la de las novelas gráficas (y si como yo eres bastante nuev@ en este tema, te asesoran a las mil maravillas). Además, cuentan con muchas actividades que suelen ir anunciando en sus redes sociales, así que si eres amante de la literatura, no deberías perderles de vista.

TRES ROSAS AMARILLAS

FACEBOOK: Pincha aquí

Calle Espíritu Santo nº12, Malasaña

Tres Rosas Amarillas, Malasaña
Tres Rosas Amarillas, Malasaña

 

Si paseas por la Calle Espíritu Santo reconocerás esta librería a la legua porque tanto el público adulto como el infantil suele detenerse en su escaparate a observar la selección de libros que suelen tener. Hace unos meses les dediqué un post y aquí os dejo el enlace por si os apetece echarle un vistazo. Sólo os adelanto que los amantes de Star Wars estáis de enhorabuena si queréis encontrar libros relacionados con esta temática.

ARREBATO LIBROS

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Calle de la Palma nº21, Malasaña

Arrebato Libros, Malasaña
Arrebato Libros, Malasaña

 

Siento una total y absoluta debilidad por Arrebato porque el año pasado fue mi flotador en los meses difíciles. Compraba allí tantos libros a la semana que creo que llegué a vivir más en una mundo de fantasía que en la vida real. Mi sección preferida es la zona de segunda mano, donde encuentras verdaderas maravillas a muy buen precio y también destaco la zona infantil, donde he comprado algunos ejemplares a l@s hij@s de mis amigas y tienen una gran variedad. Arrebato es para mí más que una librería; podría decir que en mí causa el mismo efecto que un spa, porque es uno de esos lugares en los que entras y no te apetece salir jamás. Y para los amantes de la poesía, estoy segura de que os encantará, así que visita obligada para tod@s ustedes.

 

RINCÓN DE LECTURA

Plaza Dos de Mayo nº5, Malasaña

Fuente: http://bachilleratocinefilo.blogspot.com.es/2014/08/rincon-de-lectura-madrid-comprando.html
Fuente: http://bachilleratocinefilo.blogspot.com.es/2014/08/rincon-de-lectura-madrid-comprando.html

 

Libros, libros, libros y más libros en estanterías interminables en plena Plaza Dos de Mayo. Si no te quieres gastar mucho dinero pero te apetece encontrar literatura de lo más variada, este pequeño Rincón de Lectura es tu lugar. Aquí he encontrado una gran selección de literatura erótica “vintage” – nada de mamarrachadas como el señor Grey, para que me entendáis – y también literatura clásica. Si tienes la idea de sentarte en alguna de las terracitas de la plaza a tomar el aperitivo, te recomiendo que antes te pases por aquí para hacer de tu caña, vermut o lo que se tercie algo mucho más apetecible.

 

Y UN EXTRA…

PANTA RHEI

FACEBOOK: Pincha aquí

Calle Hernán Cortés nº7, Madrid

Panta Rhei, Madrid
Panta Rhei, Madrid

 

 

“Adri, cuando llegues a Madrid vete a una librería que se llama Panta Rhei, que tienen una sección muy grande de novela gráfica” y así fue como conocí esta librería recién llegada a la capital, cuando empezaba a interesarme por este género. Además, cuenta con libros de temáticas de lo más específicas y destacaría sobre todo – quizás porque son en las que más suelo detenerme – la de diseño y moda.  Es muy común toparse con alguna presentación, firma de libros o similar y te aviso por adelantado que me resulta imposible entrar y no comprar nada, así que luego no digáis que no os lo he advertido.

Y a tí, ¿Cuál es la librería de Malasaña que más te gusta de Malasaña? 

Descubriendo Barbers Crew, una barbería old school en Malasaña

Barbers Crew, Malasaña
Barbers Crew, Malasaña

BARBERS CREW, UNA BARBERÍA OLD SCHOOL EN MALASAÑA

Calle Tesoro nº8, 28004 – Malasaña

WEBSITE: www.barberscrew.com

CONTACTO: 672.33.79.03 // info@barberscrew.com

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Barbers Crew, Malasaña
Barbers Crew, Malasaña

Pasear por el barrio y visitar sitios nuevos es una de las cosas que más me gusta y precisamente en una de mis caminatas, descubrí la semana pasada una barbería Old School que acaba de abrir: Barbers Crew. Lo primero que llamó mi atención es el local en sí, diáfano, con viga  vista de madera y una decoración sencilla que lo hace totalmente acogedor, así que no pude evitar entrar y conocer a Jaume y Juanjo, sus propietarios.

Barbers Crew, Malasaña
Barbers Crew, Malasaña

Jaume Martí nació en Valencia y tras varios años en los que pasó por diferentes oficios que no le proporcionaban la satisfacción profesional que perseguía, decidió hacer de su hobbie preferido – perfilar, recortar y definir cualquier barba que le rodeaba – una profesión y apuntarse a un curso de peluquería para caballeros.

Y así fue como comenzó todo; han pasado ya muchos años desde sus primeras primeras barbas, perillas y patillas, y poco a poco la barbería comenzó a llenar su vida por completo.

Y una tarde de verano, en medio de una peluda conversación, apareció Juanjo Blasco, barbudo desde bien joven y socio en la actualidad de Barbers Crew. Su visión es también muy importante, ya que aporta el punto de vista del cliente y es el encargado de la gestión y la coordinación en general.

Barbers Crew, Malasaña
Barbers Crew, Malasaña

En realidad forman un tándem perfecto: Jaume pone todo su conocimiento y experiencia y Juanjo vela porque la estancia de sus clientes sea única: Quien acude a una barbería de este estilo, lo hace para cuidarse, relajarse y dedicarse un tiempo a sí mismo, y eso es algo que ellos han tenido claro desde que abrieron sus puertas a principios del mes de junio.

Disponen de diferentes servicios que podéis consultar aquí y además cuentan con productos de marca propia como son los aceites para mantener la barba cuidada en tu propia casa. En su página web puedes contactar con ellos para resolver cualquier tipo de duda e incluso para hacer la reserva de tu cita online.

Así que hombres barbudos y peludos de Madrid, os recomiendo que vayáis a hacerles una visita y descubráis la experiencia Barbers Crew. Si yo tuviese barba, no lo dudaría ni un segundo… ¡Larga vida a negocios bonitos en Malasaña como el de Jaume y Juanjo!

¡Bienvenidos al barrio! 🙂

Lo que yo entiendo por amor

 

teen-love

Cuando era (muy) pequeña me enamoré de un niño de mi pueblo. Creo que a día de hoy podría decir que fue el amor más puro y real que he sentido en mi vida. Él vivía en Madrid y yo en Coruña, así que sólo le veía los 15 días de Agosto que pasaba con mi familia allí. Apenas hablábamos, pero cada palabra o mirada que cruzábamos, se me quedaba grabada a fuego y podía reproducirlas a la perfección en mi cabeza durante el resto del año, lamentándome de no haberle dado otra respuesta o imaginando que le veía y le decía que se casase conmigo – sí, sí, hasta esos extremos de enamoramiento llegó aquel dulce muchacho. Me habría vestido de blanco con cinco años si él me lo hubiese pedido; creo que hasta el día de hoy ha sido la única persona que ha conseguido que yo haya llegado a pensar en boda. Hasta ahí llegaba mi amor.

Con el paso de los años, cuando ya estábamos en la universidad y cada uno tenía su vida, le confesé que había sido mi primer amor y él me dijo que yo también le había gustado – a ver, era el popular y tenía muchas pretendientas, así que creo que su amor hacia mí no llegaba al mismo extremo, para ser sinceros. Tengo la impresión de que yo a él le “molaba” y eso está a años luz de mi amor hacia él, pero bastó para darme cuenta que lo mejor cuando alguien te gusta es decírselo, con naturalidad y sin esperar que siempre sea correspondido, pero no quedarte nunca con eso dentro.

teen-love

Y tras ese primer amor, sincero y puro, llegó la edad del pavo, las hormonas revolucionadas y los primeros besos y entonces me enamoré de un niño de mi colegio, mayor que yo, por el que sufrí dolorosamente durante más de dos años en los que me resultaba imposible fijarme en otra persona. A diferencia de ese primer amor, éste dolía mucho, no sé explicaros; con él me centré más en la pena y el tormento, porque con él sufría. No era bonito visto desde la distancia, pero para mí cada lágrima merecía la pena – así de tontunos nos volvemos en la adolescencia y quien diga que ésto no le ha pasado, miente – y la felicidad era absoluta cuando me cruzaba con él de camino al autobús, me sonreía y me decía “hola”. Lo que para él sería un simple saludo, para mí era el momento más importante del día; dependiendo de la sonrisa pensaba que le gustaba, que era tonto o que le quería matar por no ser mi novio… ¡Y así durante dos años! Y llegó el verano y me crucé con él un día de la mano con una chica, feliz y con ojitos de enamorado, y decidí que mi vida no podía seguir así – a veces los adolescentes también tienen su punto de racionalidad – y felizmente decidí que lo mejor para gestionar el mal de amores era que me gustasen varios a la vez, aunque de esa época debo decir que ninguno llegó a mi corazoncito. Los amores adolescentes marcan el resto de tu vida, de eso estoy convencida y este niño mayor de mi cole me hizo entender que a veces no es bueno estar tan enamorada, porque una – por lo menos yo – se vuelve rotundamente gilipollas.

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Y entonces llegó la época de la (supuesta) madurez y ahí me dejó de resultar fácil eso de enamorarme. En este punto he comprendido que los amores que duelen y que te hacen sufrir, como que no los veo. No creo eso de quien te quiere te hará llorar, a mí eso me parece una tremenda tontería, así que si no estás bien con alguien, mejor sola; en esta época debo decir que creo que me han marcado más amores cortos que largos (con una única excepción), posiblemente porque no se ha dado la opción de sufrir demasiado con ellos y siempre te dejan un buen sabor de boca. Seguramente quizás denote un poco de inmadurez mi visión sobre el amor en esta época en la que se supone que ya debería estar planteándome cosas más serias, pero así lo siento y así os lo expreso.

adult-love

Para mí es realmente complicado encontrar el amor verdadero, o que coincidas con él en el tiempo y las circunstancias para que se pueda dar una historia bonita, pero una vez lo consigues, creo que puede ser realmente maravilloso, porque aunque seguramente algunas veces duela, te haga sufrir o sientas dudas – ojo, siempre con un límite dentro de lo normal, que no todo van a ser mariposas en el estómago y eso lo asumo – siempre hay algo que supera todo eso y es la complicidad de estar con alguien e imaginar tus últimos días con esa persona, cogidos de la mano y recordando todo lo bonito que has vivido con ella. Si llegas a ese punto, te doy mi más sincera enhorabuena, porque reconozco que la vida es mucho más feliz cuando se está enamorado de alguien y cuando compartes tu alegría con la persona que has escogido compartirlo todo.

No os cerréis al amor jamás, pero que eso nunca signifique que soportéis cualquier cosa por estar con alguien, porque como todo en esta vida, el amor también tiene límites y están en que nunca dejes de ser tú mism@.

Mis tiendas preferidas de moda independiente en Malasaña

Como ya sabéis los que me leéis de manera habitual, desde hace unos meses me propuse reducir considerablemente el consumo de moda de grandes marcas – como Inditex o H&M, entre otras – y tratar de comprar más en tiendas de diseñadores independientes y pequeño comercio. Debo deciros que es mucho más sencillo y económico de lo que parece, ya que no sólo inviertes en ropa de mayor calidad – y exclusividad – sino que también comienzas a comprar de manera mucho más sensata, lógica y acorde con tu estilo, evitando esas compras compulsivas que finalmente suelen morir en tu armario sin haberles quitado apenas la etiqueta.

Hoy os quiero presentar las 5 cinco tiendas – y una extra que no me podía dejar fuera – que más me gustan de moda independiente de Malasaña, así que no me entretengo más y comenzamos:

DRÖM SHOP

Dröm Shop
Dröm Shop

WEBSITE: www.dromshop.es

FACEBOOK: Dröm Shop

INSTAGRAM: drom_shop

Calle Manuela Malasaña nº 19 – 28004 (Madrid)

Teléfono: 91 764 89 35 | 618 003 231

Contacto: holacaracola@dromshop.es

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Dröm Shop es esa clase de tienda perfecta para entrar sin nada y comprarte un look completo – incluidos los complementos y accesorios – sin que tu economía se resienta el resto del mes. Aunque disponen de una pequeña sección masculina, es mayoritariamente moda femenina, sencilla, atendiendo a las tendencias, pero con un estilo propio que hace que te resulte muy fácil combinar sus prendas entre ellas, porque no se puede decir que sean 100% básicas, pero sí minimalistas con pequeños detalles que las hacen muy especiales. Recomendada para aquellas mujeres a las que les guste vestir cómodas, pero no siempre con estilo sport; aquí encontrarás un poco de todo con un aire muy juvenil.

DODÓ MALASAÑA

Dodó Malasaña
Dodó Malasaña

WEBSITE: Dodó Malasaña

Calle Espíritu Santo nº 1, 28004, Malasaña – Madrid

HORARIO: de 11:30 a 14:30 y de 17:30 a 21:00 horas (De lunes a viernes) de 11:30 a 14:30 horas (Sábados)

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Si pasas por la Calle Espíritu Santo, estoy casi 100% segura que no podrás evitar detenerte en su escaparate. Aunque es muy chiquitita, siempre – sea verano o invierno – te llama la atención por su colorido y perfecta combinación de ropa y accesorios de su maniquí. Aquí encontrarás exclusivamente moda femenina – además de accesorios y complementos – con un estilo muy propio y que a mí me gusta especialmente visitar cuando tengo algún evento en el que tengo que arreglarme un poco más de la cuenta y me apetece ir cómoda, pero con un toque elegante. Además, la atención es exquisita y te asesoran muy bien. Muy recomendable sobre todo para mujeres a partir de los 30 años que les guste vestir con un aire diferente y vivo.

LECIRCUS

LeCircus
LeCircus

FACEBOOK: LeCircus

Corredera Baja de San Pablo nº18, 28004, Malasaña – Madrid

HORARIO: De lunes a sábado de 11:30 a 21:00 horas

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No sé cómo lo hace LeCircus, pero siempre tiene algo en el escaparate – generalmente los vestidos – que llaman mi atención cuando vuelvo del trabajo a casa. Es esa clase de tienda en la que podrías crear un fondo de armario con prendas básicas, pero con un aire más especial, ya que todas sus piezas tienen detalles que hacen que cualquier conjunto se vea diferente. Tienen la ropa organizada de tal manera que es muy sencillo crear outfits completos. Su estilo yo lo veo perfecto para esas mujeres a las que les gusta el estilo sporty chic, combinando prendas más clásicas con otras más deportivas o casuales. Si pasáis por Corredera, no dejéis de visitarla porque estoy segura de que os encantará – y además, tiene unos probadores preciosos.

LA PIZARRA

La Pizarra
La Pizarra

FACEBOOK: La Pizarra Tienda

Calle Espíritu Santo nº18, 28004, Malasaña – Madrid

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La Pizarra es la primera tienda de Malasaña en la que hice una compra. Esta vez también los hombres podréis encontrar una sección para vosotros con un estilo muy propio y de la que destacaría especialmente los polos y las camisas. En cuanto a las prendas femeninas, los vestidos vaporosos y largos son lo que más suelen llamar la atención de sus clientas, aunque cuentan con prendas de lo más variadas para diferentes estilos y tallas. Me parece la tienda perfecta para encontrar una prenda original para un evento especial, aunque dependiendo de cómo las combines, pueden adaptarse a cualquier situación. De precio está muy bien y además suele tener una sección de descuentos en la que encontrarás verdaderas gangas. Altamente recomendable.

RUGHARA

Rughara
Rughara

WEBSITE: www.rughara.com

Corredera Alta de San Pablo nº1, 28004, Malasaña – Madrid

HORARIO: De lunes a sábado de 11:00 a 21:00 horas

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Rughara es sencillamente maravillosa, no os puedo decir otra cosa. En ella podréis encontrar, además de moda masculina y femenina, otras muchas cosas como mobiliario, decoración, accesorios, complementos y exposiciones. De ella me llevaría absolutamente todo para poner a punto mi casa y también mi armario. Sus prendas tienen un estilo muy personal y aunque tienen a la venta diferentes diseñadores, si vas vestida de Rughara, se nota. Son piezas con diseño, exclusivas y 100% estilosas. Yo tiendo a fijarme mucho más en la sección femenina que en la masculina y el calzado y los pantalones son lo que más destacaría. Familia, amigos, gente en general, se acerca mi cumpleaños y aquí, me compréis lo que me compréis, acertaréis seguro 😛 Aunque sólo sea para visitarla, merece la pena. No os vayáis de Malasaña sin haber puesto un pie en ella.

Y COMO EXTRA Y NO PUEDO DEJAR DE MENCIONAR UNA DE MIS FAVORITAS… MAGMA ROOM

(CERRADA)

Magma Room
Magma Room

WEBSITE: www.magmaroom.com

Calle del Pez nº 36, Bajo. 28004, Malasaña – Madrid

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Aquí os dejo “Descubriendo Magma Room en Malasaña: Diseño surcoreano y español se dan la mano”, que lo escribí hace unos meses y en él podréis encontrar todos los detalles.

Espero que os guste y os informe de algunas de mis tiendas preferidas de moda en Malasaña. Estas listas las voy actualizando poco a poco a medida que voy descubriendo sitios nuevos, así que permaneced atentas al blog para cuando vengáis a visitar el barrio que no os perdáis detalle.